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Hombre
Publicado: 30 Jul 2010 5:43 pm
:O. Pervertidos todos! Tanto Umbrío como Joxan! Mira que mirar a mi Aurora los atributos y por debajo de la falda... Si es que mi Aurora es la mejor de todos (?). Me ha echo gracia lo de Joxan y los Digimon xD. Espero ver la siguiente batalla... Y se veia claramente que gracias a Aurora estaba ganando yo :O _________________
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Hombre
Publicado: 30 Jul 2010 8:37 pm
K-R,¿cuál es tu manicomio? De verdad, me ha encantado esta batalla, genial. Lo de los Digimon me ha hecho gracia, y ver a Vanitas también. Supongo que su maestro será... bueno, no sé quién es... Sólo una cosa: estoy preparando el -versus, Demix, el cuál no será todo junto como el de Organización Bajo 0 vs. Organización XIII, sino un Versus por combate. _________________
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Hombre
Publicado: 30 Jul 2010 10:42 pm
Joder...solo una cosa.
¡EPIC!
Esa pelea ha molado un montón, y quiero decir un montón.
Se ve que has estado atento a mi Darkness en el otro foro, ¿eh?
Muy chula la batalla y sí, parece que Demix llevaba cierta ventaja con su Atribulada Aurora,xDDDD.
Muy bueno, a la espera del próximo.
Un saludo malvado. _________________
Los sueños, sueños son...
Si las memorias permanecen en nuestro corazón...¿qué ocurre si lo perdemos?
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Hombre
Publicado: 31 Jul 2010 9:02 am
Bien, Demix, aquí el Versus.
Emparejamientos:
Reneé y Celeste vs. Gerox
Zestrius vs. Joxan
Darkness vs. Cixan
Aurora y Ártica vs. Xent
Tempus & Space vs. Alexan
Marina vs. Jogxer
Terria vs. Carlox
Gen vs. Dexud
Bien comencemos con la primera batalla:
Lo ocurrido se comentaba entre los incorpóreos del Mundo Inexistente, mientras sabían lo que iba a ocurrir en otra parte del mundo. Se decía que una nueva Organización había nacido, tenía fuertes miembros y ya se había enfrentado con la Organización XIII, tenían una base y también eran capaces de controlar a los incorpóreos. Decían que buscaban una Unión… lo que despertó la curiosidad de otra Unión y, al rechazar la Organización de incorpóreos cualquier tipo de fusión de alianzas, la Unión había decidido acabar con la Organización. El nombre de esta era Organización Bajo 0, según decían. Había recuerdos de miedo entre los incorpóreos, pero no había tiempo para pensar, los Elegidos comenzaban a volver a moverse y aquel enfrentamiento podría poner en peligro a los demás incorpóreos y sincorazones. Pero los dos grupos estaban ajenos a esto, sólo sabían que deseaban destruirse mutuamente.
Dimensión Inferior; Campo de Exterminio.
El Portal Blanco se abrió por cortesía del líder de la Organización que controlaba este tipo de portales. El líder de la Unión, el llamado Zestrius, esbozó una leve sonrisa siniestra ante la facilidad de poder acabar con ellos. Conforme avanzaban por el Campo de Exterminio, cadáveres se vislumbraban atados en unos postes de madera del campo, podridos ya por su vejez. La novata del grupo, la joven Aurora, estuvo a punto de vomitar ante aquel espectáculo mortal. No obstante, mantuvo la calma y se apresuró a seguir al grupo, ya que, debido a su parada, se quedaba rezagada. El Castillo Blanco se alzaba, aunque no por mucho tiempo según los pensamientos de Zestrius. Columnas de blanca porcelana, o tal vez de mitrilo, se alzaban ante la puerta, blanca, a juego con la estructura. Al acceder, una gran barrera dorada se alzaba ante las escaleras que llevaban al piso superior. Siete números, organizados de manera extraña, les daban a elegir. Uno de ellos, el que se situaba oculto debajo del principio de la escalera, mostraba el -7. En la izquierda se hallaban los números impares, mientras que en la derecha los pares. Zestrius se dirigió a su grupo y ordenó:
-Que cada uno se vaya por la puerta que desee, pero yo iré por la del -1. Darkness, encárgate del líder. Confío en ti-dijo, antes de desaparecer por la puerta.
<<Y no sabes lo que me puede llegar a beneficiar…-pensó Darkness, con una media sonrisa en su rostro>>
Reneé y Celeste se juntaron y entraron por la del -2, dejando a Terria el -3, a Tempus y Space el -4, Marina se cogió el -5, dejando a Gen con el -6. Por su parte, Aurora y Ártica decidieron hacer equipo y se adentraron por la del -7, dejando sólo a Darkness con la mirada clavada en la barrera mágica y con los pensamientos en su traición.
Al llegar Aurora y Ártica al jardín de la sala que comunicaba, se quedaron estupefactas al ver un lugar tan bien cuidado. Una fuente producía un salto de agua, formando un débil arco-iris. Aurora se fijaba en eso, pero Ártica en el encapuchado que estaba un poco más alejado. Ártica le hizo una seña a Aurora para que despertase de su “trance” y ésta observó al encapuchado.
-Ehm… hola-dijo el incorpóreo, tímidamente-.¿Queréis una ti…?
Sin embargo, no pudo terminar la palabra porque Ártica le golpeó con la empuñadura de su espada en el pecho y, enseguida, le dio una patada en la mejilla derecha. El incorpóreo cayó hacia atrás, dolorido.
-¡¿Pero qué pasa?!¡Encima que intento ser amable con vosotras, me dais una leche!¡¿Yo que os he hecho?!
-Ser de esta Organización-respondió Ártica, tranquilamente.
-Bueno… supongo que son cosas que hay que hacer para seguir con mi entrenamiento…-dijo, sacando una espada que poseía un ala negra en la empuñadura.
-¿Preparada, Aurora?-preguntó Ártica, con la espada azulada lista.
-Sí-respondió ella, sacando su hacha.
-Esto es trampa, no se puede hacer un dos contra uno-replicó Xent.
-¿Y?-preguntó Ártica, provocando un corte horizontal, creando así una ventisca.
-Que deberé daros una paliza-dijo Xent, que se encontraba ahora un par de metros alejado de la ventisca, con una mirada impropia de él-¡Lo haré bien, maestro!-exclamó.
Aurora creó un potente chorro de agua, mientras Ártica lanzaba otro corte-ventisca, sobrevolando el chorro de agua y cogiendo más velocidad. Xent lo esquivó rodando por el suelo, pero el chorro de agua cambió de dirección y, con él, el ataque de Ártica. Cuando Xent se dispuso a volver a rodar para esquivarlo, apareció Ártica un metro encima de él y le lanzó un rayo azulado que Xent esquivó por poco, pero que congeló parte del jardín y del traje de Xent. No obstante, recibió en la espalda el doble ataque de Aurora y Ártica, haciéndole daño en la misma. Xent rechinó los dientes, pero no le sirvió de mucho debido a que Ártica ya tenía la espada en su cuello.
-¿Unas últimas palabras?-preguntó, moviendo ligeramente su espada, provocándole miedo a Xent.
Ahora tenía miedo, mucho miedo, pero no iba a permitir acabar así.
-¡Neosombra!
Al instante, un Neosombra agarró a Ártica por detrás, pero que fue demolido enseguida por un golpe de Aurora, que partió por la mitad al sincorazón. No obstante, Xent ya se había alejado de ellas y estaba dispuesto a darlo todo.
-Menos mal… no querría una pelea aburrida-dijo Ártica, con aires de superioridad.
-¿Vamos, Ártica?-preguntó Aurora, preparándose para su respuesta afirmativa.
Ella asintió y Aurora formó un potente chorro de agua que Xent deshizo con un elegante tajo de su espada, pero entonces, apareció Ártica con la espada directa al pecho del incorpóreo, mientras el hielo se disponía a su vez a congelar al adversario. No obstante, antes de recibir el golpe, un sincorazón Jaula Parásita le defendió. Al recibir el golpe, desapareció, pero enseguida Xent invocó un gran grupo de Defensores, los cuáles comenzaron a lanzar bolas de fuego a partir de su escudo. Sin embargo, Aurora invocó un chorro de agua que se llevó a todos los Defensores y los destruyó.
-Que poco me duran las cosas…-murmuró Xent, rascándose la cabeza, pero enseguida Ártica le hizo apartarse con un golpe de su espada. El hielo hirió un poco al incorpóreo, pero escapó de su adversaria.
Xent, sabiendo lo que podrían hacer sus adversarios, hizo que comenzasen a caer plumas negras del cielo, cuáles copos de nieve. No obstante, al tocar el suelo, cada pluma formaba un Novasombra. Aurora creó un par de esferas de agua que golpearon a un Novasombra, pero lo único que consiguió fue llamar su atención, por lo que se lanzó contra ella con sus garras listas. Aurora estaba paralizada por el miedo, pero Ártica le partió por la mitad, formando dos estatuas de hielo. Sin embargo, los Novasombras seguían apareciendo y eran muchos.
-¿Qué hacemos?-preguntó Aurora.
-Acabar con todos-respondió ella, simplemente.
-¡Pero…!-exclamó, pero Ártica la interrumpió.
-Vamos, que no es tan difícil. Podemos hacerlo.
Aurora asintió levemente y, entre las dos, formaron varias cascadas alrededor del lugar, dejando a Xent curioso. Las cascadas eran de agua, pero otras de hielo, y formaban un bello paisaje. De pronto, todos los Novasombras comenzaron a congelarse.
-¿Pero qué…?-preguntó Xent, sin embargo, Ártica y Aurora ya tenían sus armas en trayectoria hacia su cuello.
Entonces, Xent comprendió. Ellas manejaban hielo y agua, con ambos elementos, no era difícil mejorar sus habilidades en combate.
-Y ahora, sin últimas palabras-dijo Ártica, preparando su espada.
Cuando ésta estuvo a punto de clavarse en su cuello, un Sombra se agarró a la espada y le dio tiempo a Xent de escapar con una voltereta al revés. Aurora, sin previo aviso, se lanzó sobre Xent con el hacha encima de su cabeza y la bajó a gran velocidad, esquivándolo Xent con otra voltereta, pero hiriéndole un poco en el brazo. La herida comenzó a cubrirse de agua y vio que estaba al borde de la catarata, dándole más posibilidad de victoria a las chicas, que estaban listas. Aurora creó una esfera de agua sobre ella y Ártica la congeló con un ligero toque de su espada. Al estar la esfera congelada, su golpe heriría más. Xent, con un nerviosismo creciente, sólo pudo pensar:
<<Ay, esto va a doler…>>
Sin embargo, el ataque no le llegó, debido a que un Polvoroso había aparecido delante de él y había recibido el ataque.
-¿Q-Quién eres?-preguntó Xent a duras penas.
<<Tú calla-le respondió el sincorazón-. No podía dejar que te mataran, puedes ser la clave para crear más como yo>>
-Entiendo-susurró Xent.
El Polvoroso rugió, lanzando un par de esferas de fuego, que Aurora intentó apagar con un chorro de agua, pero éste se evaporó a una velocidad increíble y tuvo que esquivar el golpe. De pronto, el Polvoroso comenzó a lanzar esferas de fuego a diestro y siniestro, provocando que el agua rodease a Aurora como defensa y que Ártica lanzase un corte horizontal de hielo, que hizo explotar la esfera ígnea antes de tiempo, rompiendo todas las cataratas de hielo. Ártica, viendo la posibilidad de victoria, se subió encima del Polvoroso y se dispuso a clavarle la espada, sin embargo, Xent apareció delante de ella, defendiendo al Polvoroso con su espada. Ambos oponentes se observaron, pero el Polvoroso dio un ataque giratorio contra Aurora y ambos cayeron al suelo, haciéndose bastante daño. Por su parte, Aurora se montó en un chorro de agua y le esquivó con elegancia. Entonces, el Polvoroso hizo una voltereta en el aire y golpeó con la cola el chorro de agua, desestabilizando a la joven Aurora. Se recuperó con elegancia, pero el Polvoroso aleteó un poco con sus alas y Aurora cayó del chorro.
Mientras, Xent y Ártica habían mantenido una pequeña batalla en la que ninguno sobrepasaba al otro. Ambas espadas siempre entrechocaban o siempre se esquivaban. Ambos estaban cansados por los golpes de hacía un momento, pero resistían como podían. Sus fuerza estaban igualadas, pero entonces Ártica formó un rayo de hielo contra Xent con las pocas energías que le quedaban y él lo esquivó con dificultad. Al fallar el ataque, Ártica cayó al suelo, débil. Xent, contento, también se desmayó, pensando:
<<¡Toma ya!¡Lo he hecho!>>
A su vez, Aurora compartía una feroz batalla con el Polvoroso, ya que ninguno se daba por vencido. Aurora creaba esferas, torbellinos y chorros de agua, mientras el Polvoroso lanzaba esferas ígneas, se lanzaba en un ataque giratorio y daba volteretas que eran mortales al darte con una potencia sobrehumana con su cola. Sin embargo, Aurora no desistió y, sin saber muy bien cómo, se cubrió de agua y comenzó a golpear con su hacha al sincorazón, provocando más daños de lo que el sincorazón hubiese recibido en su vida. Éste se desintegró enseguida, si dejar rastro, a lo que Aurora descubrió el estado de su amiga. Aurora, preocupada, cogió a Ártica y se la llevó al palacio del incorpóreo neófito, buscando curarla. _________________
Registrado: 24 Aug 2009 Mensajes: 652 Promedio por Día: 0.72 Ubicación: Escribiendo locuras y componiendo música.
Hombre
Publicado: 31 Jul 2010 12:12 pm
Buena batalla, sí señor.
Creí que Xent iba a ser más fuerte, pero veo que lo has "adaptado" a ésta batalla.
¡Sigue, tenemos ganas de ver las próximas luchas!
Un saludo malvado. _________________
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Registrado: 12 Apr 2010 Mensajes: 647 Promedio por Día: 0.97 Ubicación: En Idhún, esperando a los dioses: Aldun, Karevan, Yohavir, Irial, Neliam y Wina.
Hombre
Publicado: 31 Jul 2010 4:55 pm
Dem, más bien han ganado los tuyos, ya que Aurora sigue en pie.
Continuaré cuando pueda, que, aunque parezca mentira, tenía más tiempo en mis "laborables". _________________
Registrado: 12 Apr 2010 Mensajes: 647 Promedio por Día: 0.97 Ubicación: En Idhún, esperando a los dioses: Aldun, Karevan, Yohavir, Irial, Neliam y Wina.
Hombre
Publicado: 01 Aug 2010 10:04 pm
^¿? Bueno, yo ese Versus no lo hago, que lo haga quién quiera
Versus:
Gen avanzaba lentamente por el pasillo correspondiente, llegando a un palacio. Sin detenerse a observar el jardín, continuó adelante hasta que llegó a una sala en la que un joven de pelo blanco y ojos azul celeste le observaba. Esbozó una media sonrisa y una pequeña corriente de viento le rodeó, mientras dejaba en sus manos un báculo. Éste no tenía nada en especial, sólo la gema de su punta superior. Entonces, el incorpóreo habló:
-¿A qué has venido?
-A acabar con vosotros para que no hayan más conflictos.
-Sí, una manera muy rápida de acabar con los conflictos, matando a todo el que vaya a crear uno-dijo, con un tono irónico-. Entonces, ¿qué haces que no os pegáis un tiro?
-Alguien debe asegurarse de que no hayan conflictos… nosotros seremos ese alguien.
-¿Antes o después de que acabe contigo?
-Cuando hayas muerto.
-No estarás vivo para contarlo-respondió el incorpóreo, dejando a Gen sin una respuesta inteligente-. Pero bueno, supongo que querrás saber el nombre de tu ejecutor. Dexud. Te quedarás con ese nombre grabado en tu mente cuando te tenga ante las puertas de los infiernos.
Dexud esbozó una leve sonrisa antes de que Gen sacase una fina espada.
-¿Siempre estás de cháchara?-preguntó, con el rostro ensombrecido, pero luego, exclamó, mostrando una mirada tranquila-:¡Luchemos!
Dexud sonrió levemente e hizo girar su báculo de forma rotatoria, generando un potente torbellino que se lanzó contra el pecho de Gen. Sin embargo, éste lanzó un corte horizontal contra el torbellino y ambos se desintegraron. Una corriente de viento apareció debajo de Dexud, elevándolo. Éste se sentó encima de su báculo e hizo un gesto con sus manos, creando una esfera de viento que lanzó contra Gen. No obstante, éste juntó las manos y apuntó hacia la esfera invisible, creando a su vez una esfera púrpura que la destrozó. Cuando el ataque de Gen estuvo a punto de golpear a Dexud, éste desapareció instantáneamente, seguido de un vendaval. Gen se colocó al centro de la vacía estancia y lanzó un corte horizontal al cielo, lo que provocó que se cayese el techo y, con él, Dexud. El mago tuvo que crear un potente viento para devolver el techo a su posición original, pero éste quedó a la descubierta y Gen le atacó de la misma forma que cuando Dexud había tenido que huir. La esfera púrpura estuvo a punto de alcanzar al incorpóreo, pero éste lo esquivó volviendo al suelo y bajándose de su báculo.
-Supongo que tendré que luchar en serio…-susurró Dexud, mientras sus labios formaban una sonrisa maliciosa-. Bien, disfruta del espectáculo.
Sin previo aviso, Dexud apuntó a Gen con su báculo y un torrente de viento lanzó el báculo contra el objetivo, siendo detenido por la espada del humano. El báculo, aún con la energía eólica que le daba más potencia, fue rechazado por la espada de Gen, momento en el que Dexud la hizo volver con suavidad, dejándole el trabajo al viento. Cuando el arma volvió con su propietario, éste comenzó a rodearse de una pequeña niebla que giraba a una velocidad bastante lenta. El mago ocultó su mirada con su pelo y, de pronto, se apartó el flequillo, mostrando una mirada asesina que pronto fue acompañada por el ataque de unas corrientes de viento. Éstas se lanzaron rápidamente contra Gen, pero las esquivó con dificultad.
Al terminar la ráfaga de golpes, Gen observó, jadeante, como su adversario no derramaba ni una gota de sudor. Se relajó e intentó pensar en una estrategia, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por ocho columnas de viento, acompañados con una media sonrisa del ejecutor del ataque. Gen bloqueó una de las columnas de viento, pero otras cinco se le abalanzaron por detrás, momento en el que él lanzó una onda de energía que partió las columnas de viento, sin embargo, al estar éstas formadas de viento, se recompusieron y volvieron a la carga. Gen, al verse acorralado, formó un campo de energía que hizo rebotar los ataques del incorpóreo. Dexud se tapó los ojos con el brazo ante la luz que despedía su oponente con su técnica. Al agotarse la energía lumínica, Dexud abrió los ojos con cuidado. Al recuperar sus ojos la normalidad, observó a los nuevos Gen. Uno de ellos había adquirido un tono negro como la noche, mientras que sus ojos eran ambarinos. El otro ser, era idéntico al original, pero Dexud sabía lo que acababa de hacer.
-¿Puedes separar tu corazón de tu cuerpo voluntariamente? ¿Qué clase de poder es ese?
-El que voy a utilizar para acabar con la destrucción-respondió el incorpóreo.
Entonces, el incorpóreo señaló a Dexud y éste comenzó a alzarse en el aire en contra de su voluntad. El rostro del incorpóreo ataviado con la gabardina contrajo una mueca de sorpresa, que desapareció al tener que defenderse con su báculo, transportado a través del viento, de un golpe por la espalda del sincorazón. Entonces, el incorpóreo se lanzó contra Dexud y éste tuvo que crear una barrera de viento. A primer avista nadie hubiese creído que era lo suficiente para detener el ataque que iba a propinarle el incorpóreo de Gen, pero había poder mágico combinado con la barrera y ésta detuvo el ataque con alguna dificultad. De pronto, Dexud dejó de notar la presión de la espada del sincorazón y se giró, observando el lugar dónde antes había estado el aludido. Sin embargo, por mucho mirar, no descubrió ningún escondite para el ser y se centró en el incorpóreo.
Éste estaba en el suelo, con la espada lista para cuando Dexud bajase hasta él. Sabiendo lo que tramaba, el incorpóreo de blanco provocó la aparición de un dragón de viento, el cuál se lanzó contra el otro incorpóreo con gran velocidad, aunque, sorprendentemente, el objetivo del ataque destruyó al dragón con una esfera de energía púrpura. Dexud, con la mirada fija en el incorpóreo de Gen, dijo, con voz alta, clara y firme:
-Sé que el sincorazón se oculta en el suelo, no me sorprenderás con eso. Si bajo al suelo, recibiré el golpe del sincorazón y estaré a tu merced. No caeré en un truco tan viejo como ese.
Sin embargo, un ligero polvillo cayó sobre él y, entonces, comprendió. Comprendió que ambos seres sabían lo que pensaría. Bajó unos cuántos metros y observó el techo, pero no ocurrió nada. De pronto, del suelo apareció el ente oscuro, y la garra de éste atravesó su pecho.¿Habían averiguado que pensaría que habían hecho justo lo contrario de lo que parecía, sorprendiéndole por abajo? Eran una pareja inteligente, no cabía duda. El sincorazón retiró la garra de su cuerpo y bajó al suelo con elegancia, momento en el que Dexud se palpó la herida que le había producido el ser oscuro. Con un rechinar de dientes, rehizo sus tejidos y regeneró la herida. Aquello le gastó bastante poder mágico, pero sino moriría. Se posó en el suelo, jadeante. Ambos seres, el sincorazón y el incorpóreo, observaron a Dexud con una mirada de superioridad. El haber descubierto lo que iba a hacer le había dejado a su merced el tiempo suficiente para que la batalla se declinase en el favor de sus oponentes.
-¿Cómo lo sabíais?-preguntó Dexud, jadeante.
-Nuestra táctica era sencilla-explicó el incorpóreo-. Mi sincorazón se escondía en el suelo y, si tú no averiguabas nuestro plan, él cometería el truco. Sin embargo, no bajabas y, con el dedo, he llevado polvillo de la grieta que formaba mi sincorazón y la elevado al cielo. Desde allí la he dejado caer y mi sincorazón sólo ha necesitado atacarte. Una táctica sencilla-repitió el incorpóreo, mirando con superioridad a Dexud-. Y ahora acabaré contigo… para evitar la destrucción.
-Si intentáis acabar conmigo… lo tenéis claro-dijo Dexud, clavando su báculo en el suelo-. Jamás acabaréis conmigo.
Ambos compartieron una media sonrisa y el sincorazón atacó con un corte de la espada, mientras el incorpóreo paralizaba el cuerpo de Dexud con su dedo. Sin embargo, las pupilas del incorpóreo se dilataron y se formó un muro de viento que barrió la onda de energía. Dexud cayó al suelo jadeando. Le había costado hacer magia, pero esperaba que el báculo canalizase suficiente magia para no tener que utilizar la suya propia. No obstante, una esfera de energía púrpura apareció, yendo a gran velocidad contra la barrera, la cuál aguantaba con toda la resistencia que el mago podía ofrecer. Sin embargo, el viento dejó vía libre a la energía y la esfera dio de lleno contra Dexud, destrozando parte de su gabardina y dejándole dolorido en el suelo. Su cuerpo presentaba quemaduras y su rostro formaba una mueca de terrible dolor. Los dos Gen volvieron a formar uno, al enviar la oscuridad y el corazón del sincorazón hacia el incorpóreo. Gen observó con una mirada de sabiduría infinita a Dexud.
-Detendremos la destrucción… y tú no estarás para impedírnoslo.
Los ojos azul celeste del incorpóreo se cerraron ante la pérdida de la consciencia de éste y Gen abandonó la sala con un caminar lento.
-Deberías haber sido de los nuestros…-al terminar de decir aquello, abandonó la estancia y dejó el palacio. _________________
Registrado: 16 Feb 2009 Mensajes: 859 Promedio por Día: 0.79 Ubicación: Donde no moleste XP
Hombre
Publicado: 01 Aug 2010 10:23 pm
Buen combate... es realmente una desgracia que la organizacion bajo cero sea mas potente en el versus que cuando se enfrentaron a Sora y co. _________________
Registrado: 15 Oct 2008 Mensajes: 474 Promedio por Día: 0.39 Ubicación: Blackmoon
Hombre
Publicado: 01 Aug 2010 11:26 pm
Es increible... quien diria que los mios van ganando 2 - 0. Lo unico, es que Gen no se hubiera detenido a explicar su estrategia. Es mas de frases cortas pero algo sabias xd. Cuando mi nueva organizacion muestre sus cualidades al completo te pedire otro versus a la vez que yo creo uno. _________________
Registrado: 24 Aug 2009 Mensajes: 652 Promedio por Día: 0.72 Ubicación: Escribiendo locuras y componiendo música.
Hombre
Publicado: 06 Sep 2010 3:05 am
Chicos, después de tanto tiempo, aquí os traigo una de mis batallas más épicas, sino la más épica de las que he puesto aquí.
Y otra cosa: La batalla es un homenaje a cierto foro, y, como dato extra, sus páginas son mi número favorito:13.
Sin más, espero que os guste^^.
Post-data: Siento no haberte metido, K-roxas.
Remembrance caminaba con tranquilidad, mientras la oscuridad le envolvía.
“Ve a buscar corazones.”
-Como ordene.-Susurró a la oscuridad.
Al poco rato, se encontraba en un extraño lugar.
Parecía una especie de ciudad. Montones de torres se alzaban hacia el cielo, coronadas por unas extrañas torretas con forma orgánica.
Una tormenta se veía en la lejanía, envuelta en nubes negras y grises.
-Curioso lugar…-Susurró el joven oscuro.
Ficha de batalla:
Nombre: Remembrance.
Arma: Espada de oscuridad pura.
Elemento: Oscuridad o Negrura.
Apodo: El Hijo de la Oscuridad.
Mientras tanto, un joven que iba vestido totalmente de negro caminaba por una especie de yermo, lentamente.
Su sombra cobró vida como si nada, y comenzó a hablar.
-Bueno, ya te dije que no debías haber venido sólo. Investigar es demasiado aburrido.-Dijo.
Darkness sonrió.
-Lo sé, Night.-Dijo.
Al poco, el yermo dio paso a lo que parecía una especie de ciudad gigante.
Muchas torres, muchos edificios extraños de algún metal extraño, muchas cosas extrañas.
A Darkness le cuadró con la tecnología que se supone que tenían en aquel extraño lugar.
Con tranquilidad, vislumbró a una figura extraña a lo lejos.
Nombre: Darkness.
Arma: Escudo cobarde, espada de oscuridad, espada de sangre negra.
Elemento: Sentimientos.
Apodo: El Sentimental.
Un portal oscuro apareció, salido de la nada.
De él surgió una figura con capa y armadura negras.
Portaba una extraña hacha en una mano.
-Espero que aquí haya mucha gente, sincorazones, incorpóreos, seres de género y especie indeterminados, que pueda matar, cortar y mutilar.-Dijo el hacha.
-Thanatos, cállate, caray.-Dijo Joxan, riéndose en silencio.
Luego, pudo ver a dos figuras acercándose una a la otra. Luego, dio con la identidad de ambas en sus recuerdos.
Nombre: Joxan.
Arma: Thanatos, el hacha legendaria.
Elemento: Metal.
Apodo: El herrero. El sol oscuro.
La oscuridad despidió a través de un portal a un extraño sincorazón.
Su aspecto era similar al del conocido Joxan, pero más…oscuro.
Con tranquilidad, observó el lugar.
Parecía una especie de ciudad retro-futurística, con torreones provistos de extrañas torretas y edificios de metal, o algo parecido.
Al poco andar, reconoció a dos figuras y vio a otra desconocida.
Se acercó a ellas con algunas preguntas en mente y una mano en su katana extra-larga.
Nombre: John.
Arma: Katana de facturación “Masamune”.
Elemento: Oscuridad.
Una figura fantasmal observaba en lo alto de uno de los torreones con las manos aferradas a su querido Illuminae.
-Me alimentaré de vuestra locura cuando los recuerdos que albergáis os hagan enloquecer.-Dijo el fantasma, con una macabra sonrisa.
Instantes después, un violín comenzaba a sonar.
Nombre: Desconocido.
Arma: Violín Illuminae largo, con arco de madera de Pernambuco.
Elemento: ¿Desconocido? ¿Olvidado?
Apodo: Violinista.
Darkness observó a Remembrance con ojo crítico.
-Que extraño eres.-Le dijo al joven oscuro.
Remembrance sonrió.
-Lo mismo digo, monsieur.-Dijo, haciendo una reverencia.
Antes de que la interesante conversación pasase a mayores temas, Joxan apareció.
-Hola, chicos.-Dijo, aparentemente alegre, a pesar de ser un incorpóreo.
Darkness sonrió, y le dio la mano a Joxan.
-Encantado de verte, amigo.-Dijo.
Remembrance sonrió.
-Bonjour, monsieur Joxan.-Saludó, haciendo una reverencia leve.
Y entonces, apareció John.
-Hola.-Dijo secamente.
Remembrance puso una mueca, y, aparentemente por educación, contestó al saludo.
-Hola, John.-Dijo.
Joxan se giró sorprendido hacia el recién llegado.
-¡¿John!?-Dijo, bastante incrédulo.
John sonrió.
-Dejemos las formalidades, Jox. ¿Sabes algo sobre Ciprián?-Preguntó.
Joxan puso una mueca no disimulada de tristeza.
-No. Hace tiempo que no le veo.-Respondió.
Darkness se situó entre ambos seres, con una sonrisa.
-Siempre igual, buscando al pobre Ciprián.-Dijo, burlón.
Entonces, un sonido increíblemente furioso sacudió los oídos de todos los presentes. Era un violín.
-¿¡Qué dem…!?-Gritó Darkness, justo antes de que alrededor de todos los presentes la oscuridad se hiciese palpable.
Al instante, todo a su alrededor era oscuridad.
-¿Qué ocurre?-Preguntó Remembrance, aparentemente a sus compañeros.
-No lo sé.-Respondieron los demás al unísono.
“Yo tampoco.”
El violín seguía sonando, entonando una maníaca melodía.
De repente, a su alrededor solo se veían sombras.
Un ejército de sincorazones a su alrededor, y una puerta extraña al fondo, que parecía la salvación de un grupo de personas que escapaban por ella.
Entonces, Joxan y John gritaron al unísono y se lanzaron a través de las sombras en dirección al hombre que permanecía delante de la puerta, intentando salvar a otro que intentaba llegar a la misma con desesperación en el rostro.
Darkness y Remembrance reconocieron con sorpresa al hombre de la puerta: era el original de Joxan y John, que se lanzaron sobre el joven que al fin llegaba a la puerta y se introducía por ella.
Justo entonces, un enorme lado oscuro salió de la nada, bloqueando con ambos puños a Joxan y John, o lo que es lo mismo, dándoles un potente puñetazo cargado de oscuridad a ambos.
Darkness y Remembrance se miraron durante un segundo. Instantes después, ambos cargaban contra el ejército sincorazón, mientras Joxan y John luchaban contra el lado oscuro, que parecía no pelear, sino entorpecer sus pasos.
Al otro lado del gigantesco sincorazón, el hombre de la puerta luchaba con desesperación contra un gran grupo de sincorazón, parecía estar cansado.
Darkness lanzó una esfera de oscuridad que, al impactar contra un grupo de sincorazón, explotó en estacas de oscuridad, atravesándolos a todos cruelmente.
Luego, Remembrance atravesó el agujero que había provocado el ataque del joven de negro, y, con una espada de oscuridad pura, dio varios tajos a unos cuantos sincorazón, destruyéndoles al instante.
Mientras tanto, Joxan atacaba con furia y desesperación al lado oscuro, intentando decapitarle innumerables veces, mientras John le cortaba con su increíblemente larga katana en las manos.
Darkness lanzó el escudo contra los sincorazón, lanzando a varios por el aire, cortándoles después con los pinchos del escudo, que giró a su alrededor, destruyéndoles así. Remembrance, mientras tanto, aprovechó el vuelo del escudo cobarde de Darkness, y saltó, impulsándose después en el escudo flotante, para salir volando por el aire.
Cuando ya estaba en el cenit de su salto abrió las palmas y una esfera gigantesca de color negro y vetas purpúreas apareció en el cielo.
-¡¡¡Gravedad de negrura!!!-Gritó.
Al instante, la enorme esfera de gravedad cayó desde el aire contra el ejército sincorazón, aplastándolos a todos contra el suelo, para rematarlos con miles de espinas negras.
El lado oscuro perdió el equilibrio e hincó las rodillas en el suelo.
Al instante, Joxan saltó hacia él, y, con un puño enguantado, le dio tal puñetazo de oscuridad y desesperación en el rostro que el monstruoso sincorazón voló por el aire, deshaciéndose en oscuridad, instantáneamente.
John corrió entonces hacia su original, con una extraña expresión en su semblante.
Al instante, los sincorazón rodearon a su original, y John se puso a cortarlos a diestro y siniestro con su katana.
Cuando ya no quedaba ningún sincorazón cerca del original de john y Joxan, ambos se acercaron al mismo.
El hombre comenzó a levantarse, y, justo entonces, algo negro atravesó su pecho.
John y Joxan gritaron.
Darkness y Remembrance corrieron hacia los dos hombres y observaron aterrados la escena.
Ahora que se daban cuenta, la música del violín había cesado de repente con su enloquecida tonada.
El cielo era ahora negro, y no había luna.
Las cosas empezaron a desdibujarse para todos los presentes, excepto una sola imagen: el original de Joxan y John, pereciendo.
Entonces, vieron con horror qué era lo que había atravesado el pecho del hombre: un arco de violín.
De repente, salido de la nada, apareció un joven completamente vestido de negro, mortalmente pálido, con un sombrero de copa y aspecto elegante y anticuado.
John y Joxan gritaron de rabia, y se lanzaron contra el joven, que retiró rápidamente el arco del violín, dando luego una patada al cadáver del original de ambos.
Joxan aulló de furia, cediendo a la oscuridad, y John alzó la katana, con la intención de partir en dos al joven anticuado.
Al instante, el joven desapareció en una neblina blanquecina, como si nunca hubiese estado allí, pero algo permaneció, flotando, cerca de ellos: un violín.
El violín empezó a girar sobre sí mismo, con el arco alrededor, a modo de espada, haciendo retroceder a Joxan y John.
Entonces, un ruido semejante al de miles de tentáculos arrastrándose sacudió los oídos de todos los presentes.
-¡¡¡Odio los pulpos!!!-Gritó Darkness, con miedo y asco.
Del cadáver del original de Joxan y John salían miles y miles de tentáculos negros.
-¡No fue así como pasó!-Gritó John, visiblemente consternado.
Una risa maquiavélica dio paso al violinista, que apareció flotando en el aire, tocando su siniestro violín.
Joxan, envuelto en oscuridad, saltó hacia él, pero uno de los tentáculos le agarró por la pierna justo antes de que pudiese cortarle con sus garras.
El violinista acercó su cara a la de Joxan, y rió con ganas, posando una palma en su pecho.
Instantes después, una luz emergía del cuerpo de Joxan, que se convulsionó de dolor, justo antes de que el tentáculo tirase de él, ya sin resistencia, hacia el suelo, y lo hiciese impactar duramente contra éste, haciendo un gran cráter.
John corrió hacia Joxan, que parecía herido, y, cortando varios tentáculos en el proceso, cargó con él hasta llevarle lo suficientemente lejos, varios metros más allá de Darkness y Remembrance, que estaban petrificados por la sorpresa.
-Ni se te ocurra morirte, incorpóreo incompleto.-Dijo John, posando a Joxan en el suelo.
Joxan no pudo hacer más que sonreír; un pequeño reguero de sangre cayó por sus labios entreabiertos.
John se levantó, visiblemente furioso y volvió junto a Darkness y Remembrance, que observaban boquiabiertos el espectáculo que ofrecía el cadáver.
-Que asco…-Dijo Darkness.
Al instante, su querida sombra, Night, hizo su aparición a su lado.
-Venga, utiliza el miedo en su contra.-Le dijo a Darkness, el cual sonrió.
Remembrance miraba sorprendido y asqueado el inmenso monstruo que cobraba vida delante suya, una masa uniforme oscura, con un gran ojo negro en el centro, esférica, de la que salían miles, no, millones de tentáculos, como ramas de un árbol siniestro, que en vez de acabar con bonitas hojas lo hacían con letales garras.
-Esto…esto es…-Remembrance no encontraba las palabras.
“Una aberración.”
-¡Exacto!-Dijo, sonriente.
Unas lágrimas negras emanaban de los ojos ambarinos de John, que se las quitó rápidamente, mientras enfocaba a sus amigos.
-¿Me ayudaréis?-Preguntó.
Darkness y Remembrance se miraron.
-Venga, nos divertiremos.-Dijo Night.
“-Acaba con esa aberración, mi amor.”
-¡Of course!-Gritó Darkness, haciendo aparecer el escudo cobarde flotando frente a él, y una espada oscura en las manos de su sombra, Night.
Remembrance sonrió.
-Esta vez…mataré a un sincorazón a propósito, monsieur.-Dijo, haciendo una reverencia.
John no pudo menos que sonreír, y encaró al gigantesco sincorazón.
Round One.
John se lanzó con la katana por delante contra el inmenso sincorazón tentacular, cortando cuantos tentáculos intentasen darle, pero recibiendo varios cortes de las garras de éstos, con resignación y furia.
Darkness alzó el escudo, y, con rapidez, corrió hacia el gran ojo negro. Los tentáculos intentaban darle, pero el escudo los rechazaba, fulgurante en negro, y su ayudante Night los cortaba con su espada.
Remembrance corría con su espada por delante, esquivando duros ataques tentaculares del enemigo, que intentaba dañarle seriamente.
-Luna de negrura.-Dijo el mago oscuro.
Al instante, una luna blanquecina apareció sobre el campo de batalla.
Instantes después, derramaba una luz prístina sobre su enemigo sincorazón, dañándole severamente y calcinando varios tentáculos con su luz hiriente.
El gigantesco sincorazón gritó de furia, con una gigantesca boca llena de colmillos que apareció debajo de su ojo.
Luego, varios miles de tentáculos salieron hacia el cielo y atraparon la inmensa luna blanquecina conjurada por Remembrance, y la atrajeron hacia abajo.
-¡Atacad ahora!-Gritó Remembrance, luchando por mantener la luna en el cielo, a pesar de la enorme fuerza del sincorazón.
Darkness, Night y John se dejaron de tonterías y corrieron contra el sincorazón.
Varios cientos de tentáculos se lanzaron contra ambos, pero un duro corte de la katana de John logró amputarlos al instante, liberando litros y litros de sangre gris, algo bastante extraño.
Luego, varios tentáculos lograron apresar a Remembrance con sus garras, y comenzaron a estrujarlo fuertemente.
La sangre cayó por los labios del mago oscuro, mientras éste dejaba de ejercer fuerza mágica para que la luna aguantase.
Y la luna cayó.
Round Two.
Remembrance sonrió, a pesar del dolor y la fuerza de los tentáculos estrujándole.
-No será tan fácil.-Dijo, observando a su querida luna cayendo entre tentáculos.
Darkness se colocó justo delante de la boca del monstruo, y, con ayuda de Night, ambos dieron un potente golpe ascendente, Night con su espada, y Darkness con sus puños, haciendo que el monstruo se alterase aún más.
El violín estaba ahora tocando tal melodía que parecía a punto de romperse con la velocidad de la misma, que no parecía afectar en nada ni al violinista ni a su instrumento.
Remembrance alzó la palma de su mano hacia la luna que caía, mientras la sangre se derramaba por sus labios.
-Mi luna…-Susurró.
John saltó hacia el ojo del enorme sincorazón y alzó la espada encima del mismo.
Entonces, la luna cayó al suelo. Un resplandor espectral inundó el lugar, como una siniestra explosión, mientras la luna desaparecía en su foco.
Darkness y Night se protegieron con el escudo, pero John no tuvo la misma suerte, y recibió parte del inmenso ataque.
La luz desintegró miles de tentáculos, dejando de sus restos solo cenizas humeantes; los demás parecían heridos y quemados.
El ojo del sincorazón perdía la visión rápidamente, pues tenía un problema: una katana extralarga lo había atravesado.
La sangre gris era derramada en litros y litros en aquella batalla.
Los tentáculos soltaron a Remembrance, ya extenuado, que cayó al suelo entre toses.
Darkness y Night sonrieron, mientras se giraban nuevamente y se lanzaban contra el sincorazón herido, que aulló, concentrando sus ataques tentaculares contra ellos, que los bloqueaban con el escudo o sencillamente los cortaban en pedazos.
Entonces, los tentáculos formaron un gigantesco martillo, y golpearon con éste a Darkness y Night, intentando aplastarlos con una furia sobrecogedora.
Una risa malvada inundó el ambiente, de una manera tan malvadamente melodiosa que ponía los pelos de punta.
-Os mataré. Me comeré vuestra locura y vuestra desesperación, y beberé la sangre de vuestra muerte.-Dijo la armoniosa voz del violinista, entre carcajadas.
El martillo logró al fin su cometido: lograr aplastar a Darkness y a Night con su fuerza sobrecogedora.
Una sangre negra asomó del suelo en el lugar donde cayó el martillo tentacular.
De repente, la sangre se solidificó, formando a una figura: era exactamente igual a Darkness. La figura alzó un brazo, y entonces, una estaca negra surgió de ésta, atravesando el martillo de tentáculos y destrozando varios de ellos.
Una espada de tentáculos apareció ahora, salida de la nada, y atravesó al clon sangriento de Darkness, que se deshizo en el suelo.
De repente, la sangre volvió al lugar del que había salido.
Night salió del suelo con su poder de las sombras.
-Ahora sí que la han armado.-Dijo.
Un fulgor negro cubrió de repente el martillo tentacular.
-Dios, ya llega…
-¡¡¡…Oblivion!!!-Gritó una voz oscura.
Al instante, el martillo tentacular se deshizo en una explosión de oscuridad; el sincorazón gritó ante tamaño dolor.
Oblivion apareció ahora a la vista de todos.
-¿Me habéis echado de menos, queridos fans?-Preguntó, sonriente y haciendo una reverencia.
Lejos de todo, en un pequeño charco de sangre y toses, Remembrance reía.
Una figura pasó a su lado. Remembrance la miró y sonrió.
Round Three.
Night suspiró ante la excentricidad de Oblivion.
-Siempre igual. Maldito loco.-Dijo, molesto.
Oblivion rió.
-Venga, sombrita, no te empequeñezcas ante mi poder. Luego te devuelvo a Darky, ¿de acuerdo?-Dijo, burlón.
Night asintió, sabía el poder de aquel loco, y se volvió a su sombra.
Oblivion saludó al sincorazón con la mano, y cuando uno de los tentáculos se lanzó a por él, lo paró y lo estrechó en sus manos, saludándolo nuevamente.
-Bueno, no tengo tiempo para presentaciones.-Dijo luego, contra toda lógica, para luego alzar una garra y cortar en dos el tentáculo.
John, que se había quedado al margen, dañado por la tremenda explosión de la luna, apareció ahora, y se acercó a Oblivion, el cual le cogió y comenzó a girar cual peonza.
-En el patio de mi casa…-Cantaba Oblivion.
-¿¡Pero qué coño haces!?-Preguntó John, molesto y perdido.
-…había un sincorazón al que John ataca.-Terminó Oblivion, sonriendo.
Acto seguido, John salió disparado, como un torpedo hacia un barco, pero en su caso hacia el sincorazón.
Los tentáculos intentaron frenar a John, pero unas extrañas espadas oscuras le rodeaban y evitaban tal acción por su parte, cortándolos en pedacitos.
Instantes después, el sincorazón se dejaba la garganta en un grito bestial, pues, John, que volaba como un misil aire-aire, había atravesado el ojo del monstruo y había salido por el otro lado, ya con su katana extralarga en las manos y una sonrisa en los labios.
Oblivion cayó al suelo entre carcajadas.
El sincorazón lanzó nuevamente sus tentáculos contra el ser de oscuridad, pero Oblivion, con un complicado paso de Breakdance, esquivó el ataque y se levantó del suelo, aún carcajeándose.
Luego, una espada de tentáculos intentó atravesarlo, pero Oblivion rió aún más y se agarró a ella en pleno aire.
-Veamos el plato de la casa.-Dijo, y luego alzó la cabeza, dejando al descubierto un montón de colmillos negros.
Al instante, las mandíbulas del joven se cerraron sobre los tentáculos, salpicándole de sangre y partiendo varios en dos.
Oblivion retiró sus fauces de los tentáculos, y escupió al suelo.
-No pienso pagar algo tan asqueroso. Quiero presentarle una queja al cocinero.-Dijo.
Al instante, varios tentáculos se lanzaron sobre él y lo apresaron duramente.
Oblivion sonreía, en vez de gritar de dolor.
Los tentáculos lo llevaron frente al inmenso ojo sangrante del sincorazón, frente a las fauces del mismo, que se abrieron, hambrientas.
Oblivion entonces emitió una explosión negra, que calcinó los tentáculos que lo apresaban, y se lanzó hacia las fauces abiertas del monstruo, que las cerró en cuanto lo sintió entrar en ellas.
John, que corría ahora a ayudar a su camarada, sintió una punzada de miedo al pensar en la posible muerte de su compañero. Luego, sus dudas quedaron resueltas, pues no le pasaba nada al monstruo.
Justo cuando John se resignaba y echaba a correr contra el enorme sincorazón, una figura envuelta en destellos plateados apareció, salida de la nada.
-¡¡¡Joxan!!!
Round Four.
La figura sonrió, mientras se lanzaba seguida de estacas de metal, hacia las fauces del siniestro sincorazón.
Justo antes de que Joxan penetrase en la carne del cuerpo del sincorazón, una voz se hizo audible desde las fauces del mismo.
-Aquí el doctor Oblivion, procedo a extraer el diente que tiene caries, pues no tiene salvación.-Fue lo que dijo.
John, sorprendido, no atendía a comprender aquello.
-¿Cómo puede ser?-Luego paró.-Espera…¿no irá a…?
Instantes después, el sincorazón volvía a gritar de dolor, abriendo las fauces, desde las que surgió Oblivion empapado de sangre gris, con un gigantesco colmillo en las manos.
Entonces, Joxan se rodeó de una luz blanca, y su querida hacha Thanatos se volvió blanca como las nubes, y su tamaño se incrementó varias veces.
Al instante, Joxan penetró en el interior del sincorazón, que cerró las fauces, dolorido.
Oblivion se limitó a observar, carcajeándose de vez en cuando, mientras John se lanzaba hacia la parte trasera del cuerpo del enorme sincorazón, que de repente se encogió sobre sí mismo.
Varias explosiones de luz se sucedieron en su interior, provocando violentas convulsiones por su parte.
Un portal oscuro salió de la nada, y de él surgió Remembrance, visiblemente herido.
-No lo haréis sin mí.-Dijo, sonriente.
Oblivion le correspondió la sonrisa y se situó en uno de los lados del sincorazón. Los tentáculos no hacían más que convulsionarse, como el propio sincorazón.
Remembrance se situó al lado sobrante del sincorazón, y se puso en posición de combate.
John sonrió a ambos compañeros, y preparó el puño.
-¡Vamos, Jox!-Gritó.
Todos se prepararon.
Un sonido surgió del interior del sincorazón y éste paró al fin de convulsionarse.
Entonces, todos descargaron un puñetazo contra su cuerpo.
Una explosión surgió entonces, y la música dejó al fin de sonar.
La luz salió del interior del sincorazón, liberada gracias al arma de Joxan, y también atravesó uno de sus lados, gracias a Remembrance; por otra parte Oblivion y John liberaron unas gigantescas explosiones de oscuridad con sus puños, lo que provocó una reacción elemental combinada.
Todo alrededor de los guerreros se hizo oscuridad.
Todos cayeron al suelo negro, visiblemente agotados.
-Eso ha estado genial.-Dijo Darkness, pues Oblivion ya le había devuelto el control.
Los demás sonrieron.
-En efecto.-Dijo Remembrance. Luego añadió:-La entrada de Joxan fue espectacular.
El aludido sonrió nerviosamente, mientras John le daba unas cuantas palmadas en la espalda.
-La verdad es esa.-Dijo el sincorazón, sonriendo.
Joxan sonreía.
-Gracias, chicos. Sin vosotros no lo habría conseguido.-Dijo.
John le miró.
-No lo dudo.
Todos rieron durante un instante.
Segundos después, volvían a encontrarse en aquella extraña ciudad retrofuturística.
-Bueno, supongo que toca irse.-Dijo Remembrance.
Los otros le miraron.
-Sí…
Entonces, un sonido furioso invadió el ambiente.
Era el sonido de un violín.
Al instante, varias neosombras rodearon a los cuatro guerreros, que se miraron alternativamente entre ellos, valorando sus opciones.
-Chicos, me temo que debemos luchar.-Dijo Darkness.
Todos asintieron.
-Y yo diría que matar sincorazones no debería ser nuestro objetivo principal en ésta batalla.-Dijo Remembrance.
-¿A qué te refieres?-Preguntó John, temiendo la respuesta.
-El violín.-Dijo secamente Joxan.
Remembrance le miró, y sonrió.
-Exacto, monsieurs. Debemos parar el sonido que emana, y para ello, debemos atacar al violinista.-Dijo Remembrance.
Los demás asintieron.
Darkness sonrió, y, al instante, dio un inmenso puñetazo en el suelo.
-Maldad.-Susurró.
Al instante, montones de estacas de oscuridad surgieron del suelo, empalando a los neosombras instantáneamente.
Darkness rió maquiavélicamente, mientras la oscuridad le rodeaba.
El violín seguía sonando, y, entonces, un monstruoso lado oscuro apareció de la nada.
Darkness, visiblemente herido y alterado, se lanzó contra él materializando una espada de oscuridad en sus manos al instante.
Mientras tanto, su sombra permanecía junto a los demás.
-Debería ayudarlo, ¿no?-Preguntó, sin esperar la respuesta. Luego, se lanzó al ataque, solo con sus garras.
Darkness empezó a girar alrededor de las piernas del lado oscuro, dando cortes y más cortes, sin ni siquiera ser golpeado, mientras su sombra hacía lo mismo.
Ambos bailaban una danza caótica al son del violín, que, en conjunto, daba la impresión de que estaban completamente locos.
El Lado oscuro hincó las rodillas en el suelo, momento en el que Darkness se situó en el hueco en forma de corazón de su cuerpo.
Entonces, el escudo cobarde salió de la nada, y empezó a girar a una velocidad pasmosa alrededor del Lado oscuro y Darkness, pues Night se mantenía a una distancia prudencial.
Aquello no era un simple giro, pues ahora frente a los guerreros había un gigantesco tornado negro, y, en el centro mismo, flotaba el Lado oscuro, recibiendo cortes por todos lados merced al escudo flotante.
Luego, Darkness subió por el cuerpo del gigante hasta llegar a la cabeza; luego alzó la espada de oscuridad y la atravesó con una risa que acabó convirtiéndose en carcajada, mientras tanto, el tornado oscuro era ahora algo enorme, que parecía dirigirse a los guerreros.
-Me temo lo peor.-Dijo Joxan.
Los demás lo miraron, asintiendo.
Las carcajadas se oían ahora por partida doble, pues el violinista y Darkness parecían ahora compenetrados en el inquietante sonido.
Remembrance se adelantó ahora y se paró junto al tornado negro.
Con tranquilidad, posó una mano sobre el mismo, parando su avance, mientras los demás se lanzaban a él.
Justo entonces, las piedras del suelo salieron de éste, formando una escalera en caracol alrededor del tornado, por la que subieron los guerreros.
-Gracias, Rem.-Susurró John, mientras subía.
Las risas ahora desquiciadas de Darkness resonaban cortando el viento.
John fue el primero en saltar dentro del tornado, e intentar sacar a Darkness del mismo, pero el joven de negro parecía haber perdido la razón, pues cogió a su compañero, y le expulsó de una patada del tornado. Sorprendentemente, el escudo de Darkness evitó, mientras giraba, cortar al sincorazón.
Joxan fue el siguiente en intentar sacar a Darkness de su locura. Justo cuando éste último se dejaba coger para responder de alguna extraña forma, el arma blanquecina de Joxan le dio un sonoro golpe en la espalda, liberando una pequeña explosión lumínica al hacerlo, lo que provocó que Darkness recuperase durante un momento la cordura.
-La he armado, ¿verdad?-Preguntó, sin esperar respuesta.
Al instante, el escudo cobarde dejó de girar, y, a los pocos segundos, el tornado oscuro se disolvió, siendo absorbida la oscuridad por la mano de Remembrance.
Joxan caminó, llevando del brazo a un cansado Darkness.
-Lo siento, chicos.-Dijo éste último.
Los demás le miraron.
-Es cosa de ese violinista, eso seguro.-Dijo John.-Por cierto, pegas duro, chaval.
Darkness sonrió.
Y el violín volvió a arremeter con su sonido.
Final Round.
Darkness buscó el origen del sonido.
Sobre uno de los torreones, sentado sobre una torreta, estaba el violinista, con una mueca furiosa, impregnando su música de ése mismo sentimiento.
-Violinista, ¡te mataré! ¿Me oyes? ¡Lo haré!-Gritó Darkness.
El violinista empezó a tocar una canción humorística, riendo a carcajada limpia.
-¿Qué te hace tanta gracia?-Le preguntó el joven de negro.
El violinista enfocó sus ojos negros sobre él, mientras contestaba.
-Ya estoy muerto.-Fue lo que dijo, antes de que un rayo negro le cayese encima.
El violinista fue electrocutado durante unos instantes previos a lo que sería una caída mortal, de no ser porque el violinista desapareció en una neblina blanca antes de chocar contra el suelo.
Eso sí, el violín flotaba en el aire, entre la niebla, como si la niebla lo cogiese.
Una bola de fuego impactó en el violín, lanzada por Remembrance, que sonrió de puro placer al escuchar el horrendo grito de dolor del violinista.
-¡Te mataré, mago!-Gritó éste, apareciendo desde la niebla.
Alzó el violín, y apuntó el arco hacia el joven oscuro, segundos después una bola de fuego igual a la anterior salió disparada hacia él.
Remembrance paró la bola de fuego con la palma de una de sus manos, para devolvérsela a su enemigo, que le ignoró por completo y volvió a tocar el violín.
Al instante, un pequeño tornado negro salió del violín, y se tragó la bola de fuego.
Joxan apareció ahora a la espalda del violinista, y, con rapidez, trató de partirlo en dos con su hacha, pero una barrera invisible paró el golpe, mientras varias estacas de oscuridad intentaron empalarlo, suerte que John dio un puñetazo al suelo, provocando una onda oscura que destruyó las estacas.
El violinista giró sobre sí mismo, dándole una patada a Joxan, tocando aún el violín, y Joxan salió volando por el aire, siendo atrapado por un leve viento creado por Remembrance, que se lanzó hacia el violinista, con la espada de oscuridad.
El violinista sonrió, y justo cuando la espada chocaba contra la barrera de su hechizo, una descarga eléctrica muy violenta sacudió el cuerpo de Remembrance, luego una bola de fuego le hizo retroceder.
Darkness y John se unieron ahora contra el violinista, uno intentando darle un puñetazo, el otro dando golpes al frente para ensartarlo.
La barrera mágica resistió el envite de ambos contendientes, y respondió congelando el brazo de uno y quemando el de otro.
Darkness retrocedió, enfadado, mientras John hacía lo mismo, intentando apagar el fuego que trepaba por sus brazos.
El violinista sonrió con amplitud, mientras una luna aparecía en el cielo, derramando una luz hiriente sobre todos sus enemigos.
-Me parecía más cool cuando no me atacaban con ella.-Dijo Darkness, dolorido.
Remembrance miró al violinista con rabia.
“Usa vuestros recuerdos para pelear.”
-Eso mismo.-Dijo Remembrance, antes de alzar una mano hacia la luna. Al instante, un rayo negro surgió de la misma y chocó contra la luna, haciéndola explotar en luz.
Todos se vieron sobrecogidos por el golpe lumínico de la luna, lo que aprovechó el violinista, tocando varias disonancias, lo que provocó que varias estacas negras salieran del suelo y empalaran a John, que sufrió en silencio.
Los demás lograron esquivarlo: Darkness saltó hacia el cielo, Joxan se recubrió de una esfera metálica inconscientemente, y Remembrance solo tuvo que poner la mano en el suelo y absorber la oscuridad.
El violinista les miró con rabia, al menos se había librado de uno de ellos.
Joxan corrió hacia John, que permanecía en el suelo sobre un charco de sangre, tosiendo de vez en cuando.
-¡John, ni se te ocurra morirte!-Le impuso Joxan, mientras lo levantaba del suelo y se lo llevaba hacia uno de los edificios.
Darkness y Remembrance corrieron contra el violinista, uno con el escudo delante y el otro con una espada de oscuridad.
El violinista se limitó a seguir tocando, y un rayo cayó sobre Darkness, que puso el escudo a tiempo de pararlo; Remembrance puso la mano sobre la barrera del violinista, destruyéndola en llamas negras.
El violinista se valió de la música para expresar su asombro, pero siguió tocando.
Salido del suelo, un tentáculo de oscuridad sujetó a Remembrance, luego un rayo le cayó encima, sacudiéndole.
Darkness hizo lo que vio más adecuado: darle un tremendo puñetazo cargado de oscuridad al violinista, que lo recibió, y, debido a la fuerza, salió volando por los aires, sin dejar de sujetar el violín, eso sí.
Darkness se acercó a un malherido Remembrance, que volvía a toser sangre.
-Tranquilo, aún no he sido derrotado.-Dijo, haciendo movimientos con las manos, indicándole a Darkness que no se preocupase.
Mientras tanto, Joxan volvía de dejar contra un edificio a un debilitado John.
-Chicos, debemos vencerle.-Dijo, con una mueca de rabia.
Darkness y Remembrance sonrieron.
-¡A tope!-Gritaron al unísono.
De repente, una luz blanca deslumbró a los guerreros, lo que provocó que todos cayeran al suelo, doloridos.
Luego, una espada de oscuridad intentó rebanar a Joxan, pero su hacha blanca se interpuso entre ellos, luego Joxan se levantó y se lanzó contra el violinista, pero un muro de fuego paró el avance.
Remembrance disparó un rayo acuoso, que deshizo el muro, permitiendo así a Joxan atacarle, pero el violinista siguió tocando, haciendo así que un muro helado apareciese, bloqueando a Joxan.
Luego, apareció Darkness, salido de la nada, lanzando un siniestro puñetazo contra el muro, destrozándolo, aunque el violinista logró escapar de la preocupante cercanía de sus enemigos simplemente apareciendo lejos de ellos.
Una lluvia de rayos azotó al violinista, que dejó de tocar, presa de las descargas.
-¡Ya estoy harto!-Gritó Remembrance, saliendo por un portal oscuro justo al lado del violinista, para darle un potente puñetazo, que le lanzó por el aire, pero ni así logró que soltase su violín.
Darkness le pilló en el aire, justo antes de que tocase, y le metió de un puñetazo contra el suelo, provocando un gran cráter.
El violinista logró asir su violín aún así, y se volvió una niebla nuevamente.
Entonces, Remembrance sonrió, lanzando una ráfaga de llamas contra la niebla.
Las llamas devoraron la madera del violín.
Remembrance sonrió al escuchar el sonido del grito de dolor del violinista, que se hizo corpóreo nuevamente y, con desesperación, puso una mano sobre el violín, y apagó el fuego con un poco de agua salida de la misma.
Entonces, de manera sorpresiva, Joxan apareció, dándole un potente tajo con la espada al violinista, seguido por una patada muy fuerte, que le lanzó lejos.
Había una diferencia: Esta vez sí había perdido el violín.
Remembrance corrió a gran velocidad, y, con una mano alzada, una bola de fuego negro impactó contra el violín, quemándolo.
El violinista gritó de dolor, tanto que los oídos de sus enemigos empezaron a quejarse.
Remembrance parecía complacido ante el dolor de su enemigo.
Pero el violinista desapareció en la niebla.
Remembrance corrió hacia el violín, que se quemaba, pero la niebla fue más rápida y consiguió así coger el violín.
Con una rapidez insólita, la niebla subió por el cielo hasta posarse en el torreón del principio.
El violinista volvió a aparecer, de manera tenue, como si hubiese perdido fuerza.
Un poco de agua salió de sus manos, mojando el violín; aún así, le costaron varios segundos las llamas que brotaban en éste, aunque al final lo logró.
-Os odio.-Les dijo a los guerreros.
John se reunía ahora con los demás, visiblemente molesto.
-¡Vete al infierno!-Le dijo al violinista.
-Creo que no.-Fue lo último que dijo éste, antes de, con unas notas del violín, provocar que una esfera de oscuridad surgiese por debajo de John. Montones de espinas surgieron de ésta, intentando cortarlo en pedazos, pero Remembrance le derribó, lanzándole hacia un lado, y siendo cubierto él por las espinas.
-¡Rem!-Gritó Darkness.
La oscuridad rodeó a Remembrance, y de repente, fue absorbida por él.
Una risa brotó del joven oscuro, que sonrió.
El violinista estaba visiblemente enfadado, pero decidió ignorar lo que acababa de pasar.
-Algún día…os mataré.-Dijo, desapareciendo en un portal neblinoso.
Darkness le dio un gancho de broma a Joxan, contento.
John se dejó caer al suelo, mientras Remembrance situaba la palma de su mano sobre su pecho.
-Al fin.-Dijo Darkness.
-Y que lo digas, ya era hora de que se fuese, aunque no le derrotásemos.-Dijo Joxan, molesto.
-Cura en negro.-Susurró Remembrance, haciendo que una luz negra y verdosa cubriese el cuerpo de John, que suspiró aliviado.
-Gracias.-Dijo, levantándose.
Joxan abrazó a su sincorazón.
-Ya pensé que de esta no te librabas.-Le dijo, soltándose de él.
Darkness sintió algo.
-Para que luego digan que los incorpóreos no sienten.-Dijo.
No obstante, nadie le escuchó.
El violinista se posaba, tranquilamente, en las terrazas del atardecer de Villa Crepúsculo, sonriendo ante aquel espectáculo.
-No recuerdo mi nombre…-Dijo, preguntándoselo.
Luego, al recordar los últimos hechos, acarició con dulzura su violín, que había recuperado ya su resplandeciente color negro, pues el violinista había tenido algunas paradas anteriores en las que se bebió la locura y la desesperación de varias personas, curándole así de todo aquel infernal combate.
-Una bella canción para un bello atardecer…-Dijo, alzando el violín, y, con un extremo cuidado, empezó a tocar.
La música empezó a sonar, una sonata tan triste que la gente que pasaba debajo de la estación comenzaba a soltar lágrimas sin querer.
-¿Dónde está mi nombre?-Cantó, interrogativo, el violinista.-¿Habré olvidado algo más?
Nadie respondió.
El violinista se lo esperaba.
El violín siguió sonando.
Un adiós para vuestros recuerdos y espero que os haya gustado.
Me siento algo orgulloso de ésto. _________________
Los sueños, sueños son...
Si las memorias permanecen en nuestro corazón...¿qué ocurre si lo perdemos?
Registrado: 12 Apr 2010 Mensajes: 647 Promedio por Día: 0.97 Ubicación: En Idhún, esperando a los dioses: Aldun, Karevan, Yohavir, Irial, Neliam y Wina.
Hombre
Publicado: 09 Sep 2010 10:52 am
Me ha encantado compañero, me ha gustado mucho, si señor. Lástima que seamos pocos quienes son el Violinista y Rem... Bueno, y ahora todos conocen al segundo al mando... Jo. Ah, que se me olvida, Versus:
Marina vs. Jogxer
Cuando Marina alcanzó el jardín del palacio, se sorprendió al encontrar uno con tan poca vida. Apenas habían plantas, ya que todo estaba compuesto por unas fuentes de lava que impedían la vida, a parte de que el suelo estaba ardiendo debido a que era magma. La chica, mirando con asco el magma, ya que ella controlaba el agua y el hielo. Con orgullo, avanzó por el jardín hasta llegar a una sala, la cuál seguía siendo muy parecida al jardín. Una figura, ataviada con una gabardina blanca, se encontraba a la otra punta de la estancia. Marina le observó e hizo aparecer un arco de color celeste sin cuerdas mediante burbujas. Tampoco poseía flechas, pero el encapuchado descubrió que no le hacía falta. Una flecha de agua surcó el espacio que les separaba, pero una lanza surgida del magma del suelo la detuvo.
-Tranquila, que hay más-dijo el encapuchado, mientras otra lanza surgía del magma justo debajo de Marina.
La chica agarró los hombros de su oponente y se colocó detrás de él, esquivando la lanza. Sin embargo, el encapuchado la cogió con su mano libre y la lanzó al aire, junto con la otra, golpeándose entre ambas y lanzándose contra Marina. Al ver ella el peligro, disparó un par de flechas que desviaron las lanzas. Entonces, el encapuchado se quitó su capucha y dijo, con una sonrisa siniestra:
-Vamos,¿eso es todo lo que sabes hacer?-saltó hasta las lanzas, las cuáles habían sido clavadas en las paredes, y las recogió, volviendo entonces al suelo-. Yo, Jogxer, debo matarte si decides no dejarte matar.
-Hmpf-soltó Marina, divertida-.¿Pretendes derrotarme? Por favor…
Disparó dos flechas de agua más sobre Jogxer, pero éste volvió a defenderse con sus lanzas. De pronto, una decena de flechas más se dispusieron a atravesar al incorpóreo, pero éste se defendió con magma. Jogxer esbozó una sonrisa, no obstante, Marina, apareciendo sobre él por un pilar de hielo, disparó contra éste, provocando que éste tuviese que defenderse con las lanzas otra vez, lanzándolas de forma giratoria contra las flechas. Éstas cayeron bajo las lanzas, pero Marina alzó al incorpóreo mediante un bloque de hielo y disparó varias flechas más, evadiendo éstas las lanzas, las cuáles se clavaron en el techo de la estancia. Al verse en apuros, Jogxer derritió el bloque de hielo con magma, momento en el que sus lanzas aparecieron en sus manos y las utilizó como protección contra las flechas.
-Venga,¿no puedes hacer nada más?-preguntó Jogxer, con una sonrisa de superioridad.
-Esto sólo acaba de empezar…-dijo Marina, mientras preparaba otra flecha de agua.
Al ser esta disparada, cogió una velocidad increíble y Jogxer no logró esquivarlo debido al recuerdo del miedo aflorando en su mente. Sin embargo, la flecha no iba destinada a él, sino a su lado.
-La próxima no fallaré-dijo Marina, con aires de superioridad-. Prepárate, incorpóreo.
Volvió a cargar una flecha de agua del mismo calibre, dejando a la invisible cuerda tensa. Al dejar libre la flecha, Jogxer retrocedió con una voltereta al revés, mientras Marina disparaba cinco flechas más. Jogxer se incorporó y se aguantó en el suelo con la mano, momento en el que saltó y formó una esfera de magma a su alrededor. Las flechas de agua colisionaron con esta, pero el calor de la protección del incorpóreo fue suficiente para deshacerlas. Sin embargo, una espada atravesó esta, dejando a Jogxer con una expresión de sorpresa. El magma cayó al suelo, dejando ver a una Marina sonriente con la espada de su alumna Ártica.
-No sólo tengo mi arco…
Ante esas palabras, Jogxer rodeó de magma sus manos y golpeó la espada con la mano izquierda mientras, con la derecha, intentaba acertar en el vientre de la joven humana. Sin embargo, ésta le agarró la muñeca con su mano libre con fuerza y colocó la espada de su alumna en el cuello del incorpóreo mientras murmuraba:
-Has perdido…
Sin embargo, Jogxer esbozó una media sonrisa.
-¿Sabes? Todos nosotros, los incorpóreos de la Organización Bajo 0, hemos tenido que aprender un ataque con referencia a los dragones por el pesado de nuestro compañero. Ya sean dragones de viento, rayo, metal…¡o magma!-terminó.
En el instante mismo que Jogxer pronunciaba el nombre de su elemento, un inmenso dragón de magma surgió del suelo. Sus dos alas se abrieron con fuerza, mostrando su excelente majestuosidad. La criatura, de ojos dorados, exhaló una llamarada de lava que Marina evadió fácilmente con un ágil salto. No obstante, Jogxer colocó su mano delante de la llamarada y la golpeó hacia dónde Marina se encontraba. Sorprendentemente, la lava se dirigió hacia dónde el incorpóreo la había mandado.
-Me parece que no he perdido…
-Yo de ti no diría lo mismo-respondió la joven, mostrando una media sonrisa que desconcertó al incorpóreo.
En ese momento, la espada de Ártica desapareció, instante en el que unas burbujas formaron un hacha, concretamente el hacha de su alumna Aurora. Con la lava siguiéndola con asombrosa velocidad, Marina dio un salto sobre el dragón magmático. Solo entonces, Jogxer comprendió. La lava se lanzó sobre Marina, pero el propio dragón de magma se encontraba en medio. La lava provocó que el magma del dragón se convulsionase y explotó en un espectáculo de fuego. Ante aquello, Jogxer formó otra vez la esfera de magma, pero, de pronto, apareció Marina delante de él y la esfera se cerró, protegiéndolos a los dos de la tremenda explosión. Al estar los dos delante del otro, Marina sonrió y le golpeó con el hacha en el costado, haciendo sangrar a Jogxer. Para la sorpresa de la humano, la esfera de magma comenzó a llenarse de la misma y se estaba solidificando.
-¿Pero qué…?-preguntó, visiblemente sorprendida.
-Yo voy a morir, pero tú serás una estatua de magma. He comenzado a llenar esta esfera que has utilizado para salvarte con magma que se irá solidificando. A mí no me afecta, pero a ti sí,¿me equivoco?
En ese momento, Marina abrió los ojos súbitamente. Parecía que había caído ante su enemigo.
-Lo siento, pero eso no va a ocurrir. Con un poco de agua y hielo, destruiré esta esfera y…
-A mí me parece que no-le cortó el incorpóreo-. Esta esfera de magma ha sido conectada con el interior del planeta de nuestro líder desde el mismo momento que me heriste en el costado. Si que es cierto que es un planeta lo suficientemente pequeño como para que el magma que se encuentra en su interior haga evaporar todo el agua y el hielo que hagas, pero no te dará tiempo a crear un océano para apagar esto o destruirlo. Y ahora, si me disculpas…
Un agujero apareció detrás de Jogxer, pudiendo salir él de la esfera y dejando a Marina dentro.
-No ha sido fácil-dijo, colocándose la mano en el costado-. Voy a necesitar un botiquín.
El incorpóreo sonrió, divertido, pero, de pronto, escuchó el sonido del aire escapándose y se giró hacia su esfera, momento en el que dejó de escucharse. Sin embargo, en un segundo, la esfera explotó y le tiró al suelo con violencia. Jogxer, sin preocuparse de su herida, se levantó y observó a Marina, la cuál estaba rodeada de agua, acompañada de su arco. El agua que la rodeaba se evaporó enseguida, momento en el que la joven apuntó a Jogxer en la cabeza.
-Ha sido muy fácil salir de allí.
-Maldita sea…-dijo el incorpóreo.
No tardó en descubrir lo que había hecho. Al rodearse de agua, la esfera se llenaría de vapor de agua. Con un exceso de vapor, éste había comenzado a buscar una salida y, al encontrarla, todo éste se había escapado y, con un poco de hielo en la salida del vapor, éste dejaría de salir y terminaría por estallar. Además, debido a que estaba rodeada de agua, los daños eran mínimos.
<<Es lista-pensó, momento en el que disparó la flecha-.¡Pero no voy a perder tan fácilmente!>>
El incorpóreo hizo aparecer su lanza delante de la flecha, neutralizándola.
-Aunque hayas escapado de la esfera, no significa que se haya acabado.
-Al contrario, al haberme deshecho de la esfera ya no tienes con que sorprenderme.
Marina alargó la invisible cuerda de su arco, formando una larga flecha de hielo. Al verla, Jogxer lanzó una gran esfera de magma, buscando destruirla a la flecha y a la arquera a la vez.
-¡¡Muere de una maldita vez!!-exclamó al lanzarla.
-Esto es el fin…-dijo ella, soltando la flecha, la cuál atravesó limpiamente la esfera de magma y se lanzó al cuello del incorpóreo-. El vapor de agua ha empezado a condensarse.
El incorpóreo, cuyo rostro estaba bañado de un sudor frío, descubrió que, en efecto, varias gotas de agua se encontraban en sus manos, lo que había hecho que la esfera perdiese parte de su poder. La flecha hirió levemente en su yugular, provocando que el recuerdo del pánico inundase su mente y le dejase inconsciente. La arquera, con una expresión de indiferencia, hizo desaparecer su arco entre burbujas y se acercó al incorpóreo.
-El viejo truco de herir la yugular para hacer que se quede inconsciente también funciona con incorpóreos…
Salió de la estancia con majestuosidad pero, nada más se cerraron las puertas, Marina tuvo que hincar la rodilla en el suelo para no caerse al suelo.
-Todos… moriréis… malditos incorpóreos…
(Este no me ha salido muy bien porque no se me da bien la lucha de arqueros...) _________________