|

|
KHManiacs Todo sobre Kingdom Hearts 2 & 3, Chain of Memories, 358/2 Days, Birth by Sleep, Coded y lo que rodea a KH en español [Square Enix]
|
|
| Autor |
Mensaje |
dani-Ansem
Great Heartless


Registrado: 17 May 2006 Mensajes: 316 Promedio por Día: 0.36
Ubicación: Jerez de la frontera.
|
Publicado: 17 Oct 2006 7:04 pm
|
|
|
Esto es muy interesante Yuffie-chan esta muy bien continualo pronto _________________
| Sangui, en el foro escribió: | | Llamemos a Friker Jiménez |
|
|
|
Volver arriba
|
|
|
Yuffie-chan
Holy Shadow


Registrado: 07 Sep 2005 Mensajes: 900 Promedio por Día: 0.8
Ubicación: Quemando flooders para hacer barbacoa -D
|
Publicado: 22 Oct 2006 3:26 pm
|
|
|
Aqui teneis otro
CAPITULO 23: Egoismo, desconfianza y amistad, lucha contra armadura
Nos quedamos los dos mirándonos, ella con asombro pero a la vez duda, yo con firmeza y seguridad mientras la abrazaba con delicadeza. Airana se aparto poco a poco de mi, esta vez la deje que se me escapara de entre mis brazos, no podia decidir por ella, Airana tenia que plantearse si venir con nosotros o seguir como hasta ahora. Daba igual la decisión que eligiera, daba igual el camino que fuera a tomar, yo la ayudaria, tenia que devolverle algo que le pertenecia por derecho y que por culpa del mismo responsable, esta en el cuerpo equivocado, en el corazon equivocado. Airana bajo su cabeza, estaba pensando seguramente lo que acababa de ocurrir, ni yo mismo comprendia mi extraño comportamiento. ¿La ayudaba por las veces que ella nos presto su ayuda?¿La ayudaba por que en un rumbo equivocado?¿O simplemente por que queria tenerla cerca?¿O acaso por todas estas razones? Puede que esas preguntas se me resolvieran mas adelante, lo que tenia seguro es que no queria que estuviera sola, me daba igual que estuviera en el bando enemigo, eso ya me importaba lo mas minimo, caminar entre mundos distintos sin nadie con el cual apoyarte era muy duro. Al principio, antes de conocer a Leon, admitia tener ciertas dudas de lo que me pasaria mas adelante, me preguntaba si estaria eternamente solo mientras buscaba sin rumbo fijo a mis amigos por solo el mero echo de no caminar cada paso sin alguien con quien tener al lado que conociera. Tuve suerte, me encontraron rapidamente y me acogieron, me dieron la ayuda que necesitaba y a dos compañeros que me seguían, aun sabiendo que lo hacian por la espada tan especial que portaba la cual hacia aparecer en los momentos criticos. Pero ella no era especial, nadie la seguia por que no les aportaba nada al hacerlo, por ello tubo que ser fuerte y seguir adelante, aun sufriendo y pedir a gritos a alguien que la acompañara.
Cuando pense eso, me asalto una duda. Donald, Goofy, Leon, Aeris... Todos... ¿Me ayudaban solo tener una espada?¿Solo por tener algo que les salvara las vidas me ayudan?¿Cómo si fuera un heroe solitario con escoltas que dan su vida por la seguridad de todos? Yo... ¿No les importo?¿Solo desean que me juege la vida para que puedan vivir unos años mas? Acaso... ¿No me reconocían como amigo?
Mire a mi futura compañera, ella me miraba dudosa y triste. Esboze una sonrisa y estreche mi mano, en señal de que me siguiera, de que otra persona siguiera mis aventuras aunque solo le importara una espada echa de luz.
-¿Qué me dices?-pregunte intentando tranquilizarme, esos pensamientos oscuros me habian dejado muy nervioso y casi sin fuerzas para seguir la conversación. Ella miro mi mano, luego a mi, y asi sucesivas veces. Se acerco un poco y estrecho su mano temblorosa con inseguridad, no sabia lo que pasaria por su cabeza, pero sin duda la decisión que iba a dar iba a ser la acertada. Cuanto casi rozaban nuestros dedos, me miro y se asuto, apartando su mano. Se agarro la cabeza mas dudosa que nunca, algo estaba recordando, algo que podia hacerla cambiar de rumbo de nuevo-¿Qué te pasa?
-Yo... no puedo... no se que hacer...-dijo Airana con una voz que casi ni se le oia, me impresionaba el giro tan brusco que daban los acontecimientos. No podia creer que la primera vez que la vi me diera miedo, una persona segura de si misma y retorcida la cual yo tomaba como la causante de mis problemas. Ahora solo veia a una chica sola en un camino equivocado, asustada, miedosa, siguiendo un objetivo a ciegas.
-Airana, puedes confiar en mi, te lo aseguro. En mi corazón habita tu otro corazon, en ella esta una chica que me ha ayudado mucho. Aun estando separadas, se que teneis el mismo corazon, por eso quiero ayudarte-dije sin dejar de estrechar mi mano. Me acerque a ella, parecia mas tranquila, pero no parecia querer ceder ante mis palabras. Me acerque mas aun, mi mano estaba cerca de ella, pero algo me golpeo fuertemente la mano y la desvio hacia abajo, me la agarre dando gritos de dolor. Airana dejo de estar en su mundo y rapidamente busco al que provoco aquel incidente, se calmo un poco y miro al golpeador con mucha seriedad en su rostro. Mire hacia esa dirección, aun estando en la oscuridad de la noche, la luna podia reflejar el rostro de un humanoide, al que parece ser, le habiamos aguado el sueño.
-Tendran el mismo corazon, pero sus experiencias son distintas-dijo Donald mirandome con seriedad y dureza, sujetaba su baston con mucha fuerza, puede que con eso me hubiera dado en la mano-Las experiencias con personas equivocadas puede cambiarte de mentalidad y ello puede ser irreversible.
-¡Pero ella no es asi!¡Aun teniendo experiencias distintas algo conservara de su anterior ser!¡Algunas personas van hacia caminos equivocados, hay que guiarles si aun se esta a tiempo!-grite con fuerza a mi compañero, el seguia mostrando su mirada fria, sin inmutarse lo mas minimo, pero sabia que de un momento a otro nos pondríamos a discutir a grito limpio, como siempre, no podria estar en esa calma por mas tiempo.
-¿Acaso conoces lo que le ha pasado antes de conocerla?¿Y durante?¡A ver si se te mete en la cabeza que el mundo no es un camino de rosas, idiota!¡Hay gente que no tendra remedio, no se podran salvar, tendran que vivir con la consecuencia de sus actos en sus hombros para todo lo que les quede de vida!¡Ella eligio ser del otro bando, yo no le voy a dar la mano si esta en apuros, no confiare nunca en ti!-grito Donald casi sin entenderle mientras me miraba y miraba Airana de vez en cuando.
-¡Tu tampoco lo sabes, asi que callate!-grite con mucha rabia y con tono muy alto, en ese momento Goofy salia de la casa medio dormido, se asusto cuando nos vio a los tres juntos en una situación tan delicada-¡Tu no sabes lo que es estar solo en una aventura en la que te juegas la vida!¡Ella busca desesperadamente a sus amigas y en el trascurso de su viaje nos ha ayudado, quieras o no!¡Esta asustada, pide a gritos a alguien, se como se siente! Pero a ti que mas te dara, tu y Goofy solo estais viajando conmigo por que llevo una espada que salvara a la humanidad, nunca lo entenderias.
-¿Y ahora de que coño me estas hablando?¡No se que tendra que ver una cosa con la otra, pero me esta hartando que me hables en ese tono!-grito Donald bastante mas furioso, Airana aclaro su voz interrumpiendo asi nuestra discusion, parecia mas calmada cuando los dos la miramos.
-Creo que os dejo, esta discusión no va conmigo-dijo Airana con una media sonrisa en su rostro, se dio la vuelta y se subio al bordillo y se estiro con pereza-Ya nos veremos si eso.
-Ah, espera-dije acercándome a ella, Airana me puso una mano en señal de que parara, la obedeci con algunas dudas.
-Sera mejor que hagas mas caso al pato que a tu intuición. Lo siento, pero he de rechazar tu oferta-dijo Airana con la misma sonrisa y con la misma calma-¿La razon? Ya no confiare en nadie mas, solo en mi misma y en mis amigas. Ya nos veremos mas adelante.
Y con esas palabras extendio las alas y volo por encima de los edificios. Contemple su figura hasta que por fin desaparecio, mire hacia atrás, vi a mis dos supuestos amigos, pase al lado de Donald y luego de Goofy, entre en la casa y me meti con tranquilidad en mi saco de dormir para dormir un poco mas antes de la busqueda, pero encendieron la luz, la fiesta no habia acabado.
-Dios, apagad la luz, quiero dormir-dije mientras me tapaba hasta la cabeza con el saco de dormir, alguien me daba patadas desde fuera, tuve que destaparme no sin tener que llevarme unos molestos rayos de luz a los ojos. Me levante despacio y me puse de brazos cruzados con algo de mosqueo-¿Qué pasa? Crei que la discusión habia terminado cuando Airana nos interrumpio.
-Creias mal, me ha entrado curiosidad lo que dijistes al final, ¿podias repetírmelo? No ando bien de memoria-dijo Donald sarcásticamente mientras se cruzaba de brazos, Goofy estaba al lado suyo preocupado sin saber que hacer.
-Ve a un neurólogo y listos, yo me voy a la cama-dije con algo mas de mosqueo.
-¿Y asi piensas solucionar los problemas, dejándolos a medias y pasando de todo? Eres mas crio de lo que pensaba-dijo Donald confiado, me rebotaba mucho esa actitud que tenia.
-Repito para tu corta y delicada mente: “Pero a ti que mas te dara, tu y Goofy solo estais viajando conmigo por que llevo una espada que salvara a la humanidad, nunca lo entenderias”, ¿era eso lo que no recordabas?-pregunte con enfado, me estaba sacando de mis casillas.
-No entiendo esa parte, ¿piensas que estamos contigo por el simple hecho de que llevas la llave espada?-pregunto Donald dudoso mientras arqueaba la ceja-¿Por qué piensas eso?
-Por que esa es la verdad, no me seguiríais si no fuera por que puedo invocar esto-dije mas tranquilizado mientras materializaba mi llave y la volvia a hacer desaparecer después de mostrarla un poco-Sino, aun pidiéndoos que me llevarais, no me hubierais dejado. Solo me quereis para salvar todo cuanto quereis, y me haceis de escoltas para que lo cumpla, ¡no os importo lo mas minimo!
-Sora... Por favor, no pienses asi, no estamos contigo por eso...-dijo Goofy muy apenado.
-Dejale, no confia en nosotros. Si quieres vernos como escoltas, alla tu, actuare como tal-dijo Donald mosqueado mientras se diriga hacia su saco.
-Donald, tu tampoco es que seas tan diferente a el en lo que a madurez se refiere-dijo Goofy algo serio, Donald miro hacia otro lado, se puso de brazos curzados y me miro con dureza
-Dejadlo, solo lo haceis por vosotros, para que esto no vuelva a ocurrir. Dejémoslo, mañana iremos a por la cerradura y seguiremos nuestro viaje, venceremos a la oscuridad y nos iremos a nuestras respectivas casas, como si nada hubiera pasado-dije sin ganas, me dolia decir todo aquello, todas nuestras aventuras sabia que no habia significado para nada para ellos, sentia un profundo engaño dentro de mi, ¿era acaso el engaño que me habian hecho todo este tiempo o acaso el que estoy yo mismo creando?
-¿Cómo puedes... decir que nuestras aventuras no significan nada?-pregunto Goofy mirando al suelo, apreto los puños y alzo la vista hacia mi, estaba enfadado, muy enfadado, casi se le desencajaba la cara por la rabia del momento. Mire a Donald, el estaba igual, pero no se le teñian las plumas, estaban tan blancas como siempre. Mire a los dos alternativamente, lo que habia dicho les habia molestado mucho, ¿tanto daño les habia causado con tan pocas palabras? Goofy ando rapido hacia mi, como un perro rabioso y me cogio de la camisa, alzandome al aire. Puso su otro puño en alto, preparando un puñetazo, yo hacia lo que podia para quitarme de sus garras-¡Retiralo, ahora!¡Retira lo que has dicho!
-¡No puedo creer que en una noche digas tantas estupideces!¡Ahora mismo nos vas a pedir perdon!-grito Donald muy enfadado, no sabia que decir, solo se me ocurrio negar con la cabeza rapidamente: completa equivocación. Goofy me propino un puñetazo en toda la cara, casi se me desencajaba la mandibula. Me tiro bruscamente al suelo, se puso de rodillas y me sujeto de un hombro con una de sus manos mientras volvia a preparar el otro puño. Estaba echado, sin saber que hacer, solo miraba como ellos me pegaban por una cosa que creia verdad-¡Sora, retiralo o yo tampoco tendre compasión!
-Yo que tu no lo haria, si me matais a palos no podreis volver a casa con la cabeza alta. Que prefereis, ¿dadme una lección y deshonrar vuestro reino?¿O seguirme como un viaje mas y volver con la cabeza bien alta?-pregunte con la esperanza de que me dejaran, Donald bajo la cabeza, Goofy le miro preocupado y el tambien la bajo.
-Si estuviéramos como cuando te conocimos, elegiria la segunda opcion, pero...-dijo Donald alzando poco a poco su cabeza, nada mas terminar ese “pero”, me golpeo la cara, no una sino dos veces-Prefiero darle una lección de confianza a mi amigo.
-Al principio es normal que te veamos como un niño al que le han dado grandes responsabilidades y a nosotros como escoltas-dijo Goofy apenado, me dio otro puñetazo, esta vez mas flojo-Pero en este viaje te hemos visto mas que eso, los momentos que hemos pasado juntos han significado mucho para mi, me habeis hecho entre Airana, Donald y tu mucho mas que cualquier otra persona, ¿crees que eso no significa nada?¿Crees que después de todo ello solo te voy a ver como un niño con una espada?
-Yo te veia igual, un niño que no sabia la que le habia caido encima, pero ahora te veo como un chico al que le encanta pelearse conmigo-dijo Donald con una sonrisa triunfadora. Cerre los ojos, mire hacia atrás, mire en mi pasado, vi los momentos que habiamos compartido... En ese momento no pude creer lo bajo que habia caido ni lo idiota que habia sido. Era normal que al principio consideraran mas mi espada que yo, pero con el tiempo, creabamos y forjábamos juntos una amistad muy fuerte. Les abrace a cada uno con un brazo, muy feliz de no estar solo, de tener dos amigos geniales que me acompañaban.
-Perdonadme... He sido un estupido, no volvere a dudar de nuestra amistad mas-dije sonriente, me separe de ellos, ellos sonreían muy felices al ver que habia cedido, me toque la cara con muecas de dolor-Podiais haber pegado menos fuerte, digo yo.
-Culpa a tu cabezonería-dijo Donald con su sonrisa burlona mientras se iba hacia el interruptor de la luz, Goofy y yo nos pusimos en nuestros respectivos sacos y nos tapamos hasta la cabeza-Buenas noches.
-Buenas noches... y perdonad-dije cerrando los ojos con un tono muy bajo.
-Nada-dijeron los dos a la vez, después nos pusimos los tres a dormir, cuyo sueño fue repentino, ya que me dormi en seguida.
A la mañana siguiente, me levante antes que los demas, sali de mi saco con cuidado y sali, abriendo la puerta lentamente, a la calle. Seguia estando de noche, pero yo me sentia bastante en forma, no me cabia en la cabeza aquello. Desperte a mis dos amigos, daba gusto poder llamarlos asi, después de anoche no creia ser capaz de dudar otra vez. Goofy parecia que no cedaia mis continuos gritos, Donald se habia levantado antes que el con ellos muy malhumorado, fue difícil calmarle. Después de que los tres estuviéramos listos, Donald me aconsejo comprar armas, ya que la de Goofy nos la olvidamos en el Coliseo y Donald necesitaba otra, según el necesitaba otro potenciador. Cuando salimos de la casa, observe que en la plaza central, en uno de los callejones habia un porton escondido. Bajamos a ver, poniéndonos en guardia y con cuidado de no caer en un ataque sopresa, fuimos al callejón y observamos la puerta. Empuje, pero nada, no cedia, empece a pensar en la probabilidad de usar algun conjuro. Goofy nos llamo la atención, habia visto una especie de generador cerca de a puerta, fuimos a ver. En efecto, era un generador, estaba decorado por luces de neon de colores azules y con los rebordes amarillos. En la parte central, estaban colocados dos cables eléctricos y, abajo, habia una piedra con las mismas luces de neon que tenia en el centro un dibujo de un rayo. No lo pense dos veces, lance un rayo entre los dos cables y estos hicieron unas chispas raras de color azulado. Oimos como una puerta se abria, fuimos a la de antes, empujamos esta vez los tres y se fue abriendo: llegamos al distrito 1 para nuestro asombro y felicidad. Fuimos a la tienda de accesorios de Cid, pero el que estaba en el mostrador no era el, sino un hombre distinguido con bigote largo de color castallo y pelo medio corto de igual color. Nos dijo que no estaba en estos momentos, asi que le preguntamos la tienda de armas mas cercana. Al saber su cercana ubicación, nos despedimos del dependiente y salimos de la tienda. Bajamos unas escaleras que habian a la derecha de la tienda y abrimos una puerta que estaba enfrente de las escaleras. Cuando la abrimos vimos, para mi sorpresa, tres pequeños patos idénticos estaban detrás del mostrador jugando con las manos. Lo unico que le diferenciaba a cada uno eran sus ropas: uno tenia una gorra y una camiseta de color rojo, otro tenia las mismas vestimentas pero en color azul, y otro lo mismo pero en color verde. Cuando nos vieron se sorprendieron y se lanzaron contra Donald muy felices, mi amigo no se podia creer lo que ocurria.
-¡Tio!-gritaron los tres mientras abrazaban a mi amigo fuertemente-.
-¡Sobrinos!¡Que demonios haceis aquí!-dijo Donald con asombro mientras les abrazaba con fuerza-.
-¿Quiénes son?-pregunte a Goofy mientras Donald conversaba con los tres patos.
-Son sus sobrinos, vivan en nuestro castillo. Lo que no entiendo es que hacen aquí-dijo Goofy extrañado, los tres sobrinos se acercaron a mi muy contentos. Me miraron de arriba abajo y al darse por satisfechos saludaron gustosamente a Goofy, el cual los levanto con sus brazos sin mucho esfuerzo, los sobrinos empezaron a escalar por todo su cuerpo, Goofy intentaba por todos los medios no perder el equilibrio.
-Tio, ¿quién es este humano?-pregunto el de rojo, que estaba en la cabeza de Goofy sujetándose con fuerza mientras me mirabay señalaba.
-Este es Sora, un amigo nuestro. Hemos venido por orden del rey, tenemos que protegerle a toda costa-dijo Donald muy alegre, los tres me miraron mas interesados, se bajaron de mi amigo bruscamente y se acercaron a mi-Hemos venido a compraros algo.
-Okey tio, Sora ven y pon la mano aquí-dijo el de verde, le segui y puse la mano en una especie de mini ordenador con una base muy fina con cuadrados de color negro. Cuando lo puse, una luz recorrio mi mano y puso un numero en la pantalla verde. Según me contaban, eso eran los platines que tenia, cada vez que mataba un sincorazon, cuanta mas era su fuerza, mas dinero nos daban. Con ello compramos un escudo alargado con los bordes verdes y con el fondo azul y un martillo de juguete de color anaranjado, que según Donald era una vara, el cual tenia unas alas a los extremos. Nos fuimos directos al distrito 2, pasando sin importancia a las continuas y ya conocidas miradas extrañadas que los habitantes ponian en nosotros. Nos encontramos a Leon mirando el campanario desde la valla que habia mas adelante. Se dio cuenta de nuestra presencia, pero no nos miro, solo saludo con la mano.
-Hey Leon, ¿qué haces por aquí?-pregunte muy animado.
-Haciendo horas extras, la noticia de Maléfica nos ha desconcertado-dijo Leon, intentaba ocultar su enfado, pero sus ojos le delataban-Mierda.... Ojala no este aquí, no quisiera perder mi hogar de nuevo.
-Se como te sientes, yo tambien lo perdi todo, se que te cuesta aceptarlo y que al hacerlo te derrumbas de tal forma que parece que todo lo que te rodea carece de significado-dije apoyándome en la barra, Leon me miro y me rasco la cabeza.
-Por eso te pido que hagas lo posible por nosotros. Te apoyaremos y si necesitas ayuda, te la prestaremos, es mas, no gustaria derrotar contigo a los sincorazones, pero aquí ya tenemos nuestros asuntos y no podemos dejar nuestra casa-dijo Leon algo mas animado.
-Tranquilo, lo comprendo. Tengo aquí a mis dos amigos que me ayudan pase lo que pase, no te preocupes-dije muy feliz mientras les miraba, ellos estaban hablando de sus cosas, no les podia oir.
-Se os nota diferentes-dijo Leon, yo le mire sorprendido-Algo ha cambiado en vosotros desde el primer dia que os vi marchar. Llegareis lejos, lo presiento.
-Eso nunca lo dudes-dije mientras ponia las manos en mi nuca con una sonrisa-Ahora tenemos que buscar la cerradura, luego te contaremos que tal.
Y con ello, nos despedimos de el y bajamos a la plaza. Estaba todo muy tranquilo, demasiado. Me puse en guardia y empece a registrar el distrito 2, notaba la cerradura cerca. Mire a la fuente con las tres campanas, se hacia mas fuerte la presencia, ahí debia de estar. Mire si habia algun mecanismo que nos llevara hacia ella, pero nada, era una fuente normal y corriente. En la parte inferior que sobresalia habia un marco en relieve con unas escrituras
“Cuando el llamamiento de Dios sea escuchado tres veces, se os sera permitido el camino de su gracia divina hacia la verdad y la paz inmortal”
-¿El llamamiento de Dios?-pregunte en alto. Donald y Goofy se acercaron y lo leyeron. Estaban igual de perdidos, pensamos durante un rato sin resultados. Mire hacia atrás, viendo si algo de este lugar nos daba alguna pista. Mire a la iglesia que habia al fondo. Como dije anteriormente, no sabia si creer en Dios o no, tampoco era una de mis preocupaciones. Mire la campana que habia mas arriba, recorde que en mi colegio solian tocar tres veces la campana para que fueramos adentro cuando habia recreo. En ese momento me di cuenta a que se referia el mensaje y llame a mis amigos para que me siguieran, subi las escaleras y pasamos de largo el hotel, entrando en una puerta que estaba al fondo a la derecha. Cuando entramos, descubrimos un lugar lleno de ruecas moviéndose, como si hicieran mover algo. Eran de colores vivos y no cesaban de rodar y rodar una y otra vez. La habitación, muy iluminada, no era demasiado grande, ya que al dar dos pasos, vimos la puerta de la que creiamos que era una salida. Salimos del lugar, estabamos encima de la iglesia, pero nos faltaba un piso para situarnos en la planta mas alta. Habia una escalera al lado mio, algo vieja y mugrienta, pero no teniamos opcion, por lo que la subimos no sin luego limpiarnos bien del polvo que tenia. Habiamos llegado a la campana de la iglesia, cogi la cuerda y empece a tirar. La campana sonaba mas de lo que creia, me dolian los oidos de las fuertes campanadas que sucedian en la plaza. Hice lo mismo dos veces mas, en ese instante, la fuente giro tres veces y nos mostro en una de sus caras un dibujo precioso de pajaros de colores rojizos. No teniamos tiempo que perder, saltamos los tres al vacio, pero para asegurarnos de que nuestra caida fuera suave, Donald creo un pequeño tornado mientras estabamos en el aire para amortiguar nuestra caida. Corrimos directos a la lejana fuente, mientras esta nos mostraba los que estabamos buscando: una cerradura aparecio en el centro del dibujo, su luz era muy brillante, iluminaba con creces todo el distrito. Pero algo cayo del cielo, impidiendo que vieramos la cerradura, sabiamos quien era, y sabia que apareceria para aguarnos o para ayudarnos en nuestra misión. Cuando estabamos a solo tres metros de ella, nos paramos en seco, nos pusimos en guardia, mientras contemplábamos una sonrisa fria y llena de satisfacción. Algo planeaba, ¿qué seria?
-Habeis encontrado la cerradura en tiempo record, no esperaba mas de vosotros-dijo Airana mientras miraba la cerradura, nos miro a nosotros mientras ponia las manos hacia atrás.
-¿Qué piensas hacer con ella?¿La destruiras como tantas otras que has hecho?-pregunte seriamente cogiendo bien mi arma.
-Yo no, mis acompañantes-dijo Airana sin cambiar ni un músculo de su cara, solo sus delicados labios, que no dejaban de darme escalofrios. Nada mas decir eso, la tierra empezo a vibrar, seguido de un sonido parecido al del metal cuando ha caido al suelo-Ademas de ese grandote que debeis de conocer.
Miramos hacia atrás, para mi sorpresa y disgusto vi que era aquella armadura la cual ya luchamos la primera vez que yo y mis amigos nos encontramos en esta misma ciudad. Me puse enfrente suya mientras me ponia en guardia, Donald y Goofy hicieron lo mismo.
-Bah, ya le vencimos una vez-dije mientras varios sincorazones con sus tipicas antenas y ojos amarillentos surgían del solido suelo de la plaza-No nos sera difícil patearle el culo de nuevo.
-Se te ve muy confiado, pero debes de aprender una regla basica en todos los combates: nunca subestimes a tu adversario-dijo Airana sentándose en la fuente-Pero si ves que puedes derrotarle en seguida, te concedo 5 minutos para acabar con el.
-Me sobrara hasta para rascarme la espalda-dije confiado-¡Vamos!
Y nada mas decirlo, corrimos hacia el. Los sincorazones nos tapaban el paso, se quedaban quietos para defender la armadura. Habia tantos que nos separaban de su jefe unos cuantos metros, no podia perder el tiempo, tenia que vencerle en seguida para que no hubiera complicaciones. Goofy se puso delante mio y con su escudo dejaba un camino por el cual podia pasar. Viendo que su jefe corria peligro, los sincorazones pasaron a la ofensiva. Saltaron hacia nosotros, pero una bola de fuego los barrio a todos en un instante. Seguimos corriendo hasta estar a no menos de un metro de el, Goofy se giro hacia mi y puso su escudo en vertical y a la altura de mis rodillas, me subi a el y, con gran impulso, me lanzo hacia la armadura. Iba demasiado deprisa, tube que usar mis piernas como amortiguador cuando me choque contra mi enemigo, salte hacia atrás y empece a lanzar un gran numero de bolas de fuego hasta que la armadura se puso al rojo vivo. Ardia de dolor, empezo a atacar con sus manos y pies todo lo que encontraba, matando asi a muchos de los que daban su vida por su protección. Nos separamos un poco de el, intentando por todos los medios esquivar sus ataques. Me puse cerca de la fuente, mientras veia como la armadura se acercaba poco a poco a mi. Le lance mas bolas de fuego, no detuvo su avance, es mas, su armadura empezo a desprender un calor sofocante que, cuanto mas se acercaba, se hacia mas intenso. Di un salto agarrandome a la parte inferior de la valla, apolle los pies en la pared y, dandome un impulso hacia atrás, di una voltereta, saltandome la valla y llegando al piso superior. Me di cuenta de mi error, en la direccion que estaba recorriendo el enemigo para llegar a mi, en medio, estaba la cerradura. Me di la vuelta asustado y salte hacia el, con la espada en alto. Le di con todas mis fuerzas, consegui que pudiera dar unos cuantos pasos hacia atrás, pero en seguida volvio a reponerse. Mi llave empezo a soltar vapor, seguramente por la estocada de antes, tenia calor y el sudor empezaba a propagarese por todo mi cuerpo. Tenia que parar ese calor en seguida, lance un conjuro de hielo hacia el, le dio de lleno y le envolvio. El gelido hielo poco a poco se fue convirtiendo en agua, pero parecia que el plan funcionaba: la armadura estaba agrietandose por el brusco cambio de temperatura, mis compañeros y yo vimos la oportunidad para atacar. Saltamos los tres hacia el y le golpeamos desde diferentes puntos de su cuerpo con todas nuestras fuerzas. La armadura se rompio en mil pedazos mientras no paraba de soltar vapor y se retorcian las piezas, que no tardaron en quedarse sin vida. Le habiamos vencido en tiempo record y, como ya dije, me dio tiempo incluso a rascarme la espalda, cosa que hice gusosamente para restregarselo a Airana.
-Te lo dije, Airana, tendrias que aprender que hacer apuestas conmigo significa la derrota inmediata-dije con una sonrisa picara mientras arqueaba una ceja y ponia mi llave espada en el hombro-¿Cuál es mi premio?
-Creo que ni hay premio ni apuesta ganada, para ti, claro-dijo Airana muy confiada, su sonrisa no habia cambiado desde que empezamos a luchar. Me extrañe que me dijera eso, señalo hacia mi espalda mientras poco a poco me giraba-Gane
Si no lo veo, no lo creo, las piezas que componian a la armadura estaba flotando delante mia, intactas, como si la lucha nunca se hubiera producido, ni yo ni mis compañeros podiamos explicar este hecho tan misterioso. Las piezas empezaron a girar sobre si mismas mientras empezaban a colocarse. Pero no se colocaron como siempre, la cabeza, que estaba al reves, viendo lo que habia dentro del yelmo, se puso en la parte inferior del torso, que tambien estaba al reves. Los pies se pusieron a los lados de este y las manos giraban en la parte superior, me estaba temiendo lo peor.
-Os presento a la armadura invertida-dijo Airana mientras se ponia en el piso superior, situandose encima de la fuente-¿Quieres volver a intentar la apuesta?
-Por supuesto, esto me lo abiento en otros 5 minutos-dije sin mirarla si quiera. Los tres nos pusimos en guarida mientras nos pusimos en nuestras posiciones, practicamente rodeamos al enemigo, sin posibiliddes de escapar. No permitire que vuelvan a quitar hogares a gente inocente, no lo hare, lo juro...
Opinad ^^ _________________
<- Thanks Darkalv :3
| Un amante del fuego escribió: | | Procedamos a la quema de bienes ajenos |
| WK, experto en convencer a padres escribió: | "Hola. Perdón si se oye mal, es que las putas de este burdel van hasta arriba de la cocaína que acabo de traerme de Colombia y están gritando obscenidades. Era para que su hija viniese conmigo a tomar unos whiskys y... Oiga? Oiga?"
|
|
|
|
Volver arriba
|
|
|
Dark Sefirot
Son of Jenova


Registrado: 10 Mar 2005 Mensajes: 1480 Promedio por Día: 1.13
Ubicación: FanZone
|
Publicado: 22 Oct 2006 5:01 pm
|
|
|
Esas faltas ortograficas....
Esta bien, la mujer pollo debe tener transtorno bipolar, ya que a veces esta de buen humor y otras está en plan 'que malvada soy'.
Continualo _________________ Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.
¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío
Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs
|
|
|
Volver arriba
|
|
|
Yuffie-chan
Holy Shadow


Registrado: 07 Sep 2005 Mensajes: 900 Promedio por Día: 0.8
Ubicación: Quemando flooders para hacer barbacoa -D
|
Publicado: 04 Nov 2006 5:30 pm
|
|
|
Gracias Ds por tu analisis de la mujer pollo (te dejo sin regaliz -D), aqui teneis otro:
CAPITULO 24: Un corazon, una ciudad, lucha contra la armadura invertida
Los ojos sin pupila de la armadura me miraba dando vueltas a su cabeza, ansioso de que algo le diera una señal de que pudiera atacar. Estaba todo silencioso, en la calle solo se podia oir nuestras respiraciones rapidas e incesantes del cansancio y el ruido de la nueva y mejorada armadura cuando movia sus miembros alrededor de su torso. Mire a mis compañeros, estaban en guardia sujetando fuertemente sus respectivas armas, como si algo quisiera arrebatárselos de sus sudorosas manos. Hice lo mismo que ellos, agarre bien mi llave espada, la cual aun conservaba el llavero que me dieron en la selva profunda. Estaba preparado, fuera como fuese aquel ser de poderoso, no iba a matarme ningun modo, usare hasta la ultima gota de mi sangre para poder seguir con mi labor.
Airana se rio casi sin poderse percibir y, nada mas hacerlo, chasqueo los dedos de tal forma que consiguió poner en marcha al sincorazon metalico. La armadura volo hacia mi sin casi poder percibirlo, cuando me di cuenta, habia sido golpeado y estrellado contra la pared. Me toque la frente, dolorido, un pequeño hilo de sangre recorria mi cara. Me puse en pie de un salto, pero el sincorazon fue mas rapido que yo y me dio un puñetazo que me mando hacia arriba, justo donde después recibi una patada por uno de los pies que el sincorazon tenia situados cerca de la cabeza. Me estrelle contra el tejado del hotel, rode cuesta abajo sin que mi cuerpo reaccionara y cai sin remedio al suelo. Era increíble la velocidad con la que se movia, comparada con la anterior versión, esta se movia con ligereza, como si la armadura pesara menos que una pluma y para colmo sabia volar, no sabia que hacer en estos casos. Me levante como pude, la armadura me habia puesto el ojo, quiso volver a atacarme. Esta vez vi sus intenciones, me impulse con la espada para poder saltar y me aleje de el. Cuando mis pies tocaron el suelo, note un dolor agudo por todo mi cuerpo. Mire a la armadura, de nuevo venia a mi a gran velocidad, sabia que no me daria tiempo a defenderme. Una figura fácilmente reconocible se puso delante mia, agarro su escudo con las dos manos y apoyo el hombro en el. Nos preparamos para la envestida, pero para nuestra sorpresa, la armadura no siguió hacia delante con la intención de llevarnos por delante, se fue hacia un lado y se abalanzo sobre mi. Goofy me cogio de un brazo y dio una vuelta, di un giro en el aire que me salvo de ser atropellado. La armadura se estrello contra una tienda de ropa, destrozando por completo el interior del local. Goofy dejo de dar vueltas y me puso en el suelo con cuidado. Me incorpore y me puse en guardia.
La armadura salio rapidamente del local mientras localizaba, mirando de un lado para otro, mi posición. Se lanzo contra mi, salte hacia atrás para evitarlo, colocándome en la barandilla. Con las prisas, no me fije bien donde ponia los pies y casi perdi el equilibrio. La armadura paro como pudo, se volvio hacia atrás y volvio al ataque. Salte hacia atrás de nuevo, preparando una bola de fuego, la armadura se acercaba rapidamente hacia mi. Le lance la bola ardiente, le golpee en toda la frente y, al mismo tiempo, me sirvio para poder impulsarme hacia arriba. El hechizo surtio efecto, le hice una abolladura en la cabeza no muy grande, pero saber que podia golpearle me dio muchas confianzas. Se incorporo como pudo mientras le observaba desde el aire y, como no, volvio a lanzarse a lo loco. Lanzo sus manos hacia mi, las golpee a las dos con rapidez como si mi espada fuera un bate de béisbol y se las envie contra el torso. Las esquivo con algo de dificultad y, atrajo con su cuerpo sus extremidades de nuevo a sus posiciones. Volvio a lanzármelas, pero esta vez se situaron a mis lados mientras empezaba a caer. Se lanzaron contra mi desde ambos lados, di una voltereta y puse mi llave en vertical, parando ambos ataques con los extremos. Las extremidades del sincorazon cogieron mi arma por los lados, parándose en seco en el aire. Me sujete con los dos brazos en el mango, pero para mi desafortunada sorpresa, la armadura volvio a atacarme. No solo podia atacar y moverse con rapidez, tambien podia usar cada una de sus extremidades independientemente, estabamos antes un enemigo realmente difícil.
Usando mis brazos, di varias vueltas sin dejar de sujetar mi llave. Me solte en el momento justo en el que la armadura iba a envestir, situándome encima suya. Materialize mi espada en mi mano y, con las dos, golpee con todas mis fuerzas en una de sus manos, desapareciendo en el acto. Sin perder el tiempo, lance mi llave contra la mano que faltaba, desaparecio sin oponer resistencia. La armadura se enfurecio, movio sus pies a gran velocidad por todo su torso, mientras se acercaba a mi, me dieron varias veces sin poder defenderme y cai al suelo. Un pequeño torbellino esperaba mi caida, agradeci que Donald estara atento a mis movimientos, me salvo de una buena caida que me hubiera dejado sin fuerzas y sin espalda. Cuando mis pies tocaron el suelo, di una voltereta hacia delante para que uno de los pies de la armadura no me aplastara. Me situe enfrente de mis amigos, que estaban algo cansados de la pelea anterior, se notaba por como respiraban y el sudor de sus frentes, aunque yo no era para menos. Los dos pies se situaron enfrente nuestra, a una larga distancia y, empezaron a aplastar todo lo que se le ponia por delante sin rumbo fijo. Era un momento perfecto para deshacernos de otras dos extremidades, nos lanzamos al ataque sin pensárnoslo 2 veces. Uno de los pies se puso encima mia, la esquive a tiempo saltando hacia atrás. Pero fue una equivocación, justo el otro me acechaba desde lo mas alto con la firme intención de borrarme del mapa. Solo me dio tiempo a volverme a ver mejor mi muerte, pero por caprichos del destino, algo lo jorobo. Una esquirla de gigantescas dimensiones la atraveso en un instante, de parte a parte, la cual desaparecio sin remedio. Mire de donde habia salido, Donald estaba inclinado con el libro en la mano mientras se rascaba, con cara de asombro, la cabeza.
-Madre... Me encanta este libro-dijo Donald sin dejar de tener la misma cara de asombrado. Las esquirlas me dieron una idea y no dude en ponerla en practica. Subi a la esquirla recien hecha, parecia hecha del mismo material del asfalto de la plaza-¿Qué haces ahí subido?
-¡Donald, haz mas esquirlas de estas!¡Y si puedes, intenta que se ramifiquen!-grite mientras disparaba un electro hacia el pie que quedaba pero que no pude destruir, el cual casi aplasta a Goofy.
-¿Qué si puedo?-pregunto retóricamente frunciendo el ceño. Acto seguido, dejo el libro cuidadosamente en el suelo, con la tapa cerrada, puso sus manos en en suelo y empezaron a salir chispas. Una corriente electrica de color cobre recorrio por todo su cuerpo a gran velocidad, poduciendo algo de aire que le levantaba levemente del suelo. La corriente se dirigio velozmente por todo la plaza e incluso por la esquirla donde estaba apoyado. Empezaon a salir miles de esquirlas de menor tamaño a la mia pero de gran altitud a una velocidad vertiginosa. De ellas, salian esquirlas de menor tamaño y, de estas otras mas pequeñas aun-No pongas en duda mi magia
Asintiéndole, salte de esquirla en esquirla, con cuidado de no clavarme una por error o de resbalarme. Goofy estaba cerca mio, se agarraba a una esquirla con una mano y con la otra, puesta en la frente, miro hacia los lados. Me reuni con el, cuando me vio, dio un suspiro de alivio y miro hacia arriba, yo hice lo mismo. La armadura nos miraba desde lo mas alto, ocultando la luna brillante con su oscura armadura. Saltamos hacia arriba, de esquirla en esquirla, con rapidez, precipitándonos hacia el enemigo. Pero vi como hacia algo extraño, sus ojos empezaron a brillar hasta que solo se distinguia el color blanco, un color blanco que nos cegaba. Su cabeza empezo a dar vueltas, cada vez mas y mas deprisa, mientras nosotros ya saltábamos la ultima esquirla para empezar a darle de tortas. De repente, la armadura, nos mostro la parte inferior del torso, lo que vimos mientras nos acercábamos daban ganas de salir corriendo: una esfera de luz y oscuridad llacia en el interior de la protección de acero, sabiamos que no estaria mucho mas tiempo en aquella celda. No me lo pense dos veces, intente acordarme de las enseñanzas de Donald para crear un escudo: estire los brazos hacia delante alzando las palmas, abri los brazos rapidamente y un destello aparecio, abarcaba todo aquello que recorri con mis brazos. La armadura hizo una especie de gemido ensordecedor y vengativo, su esfera se volvio mas luminosa, la cual, disparo en compañía de su grito de tristeza. Lo vi todo luminoso y oscuro a la vez, venia rapidamente hacia mi y no sabria si podria aguantarlo. El impacto hacia mi escudo recien formado fue suficiente como para destruirlo y fuera a por mi, dándome de lleno en todo el cuerpo. Note mucho calor en mi cuerpo, note como mi cuerpo de derretia ante tanto poder, sentia como mis lagrimas brotaban del dolor en mis ojos llenos de esperanza de poder ganar este combate. La fuerza que ejercia la energia del ataque me arrastro hacia el suelo donde, sospechosamente, no me clave con nada. El poder de aquel ataque masivo era tan grande que habia destrozado por completo la “obra maestra” de Donald. Abri los ojos que tanto tiempo habia cerrado desde que me atacaron para poder seguir viendo lo que vendría después, lo vi todo en llamas, todo, absolutamente todo. Estaba tendido, sin poder moverme, intente levantarme, pero mi cuerpo pesaba demasiado, como si todo mi cuerpo hubiera muerto menos mi mente. No podia girar la cabeza, no podia sentir nada, solo un dolor que se expandia por todo mi ser mientras intentaba pensar en que hacer.
La armadura se acerco poco a poco a mi, pero para mi fortuna, un silbido le paro en seco. El sincorazon miro a la persona responsable, Airana miraba friamente y con desprecio a su compañero, acto seguido le acaricio y me miro.
-Han pasado mas de 5 minutos, creo que es hora de que se acabe esta historia de heroes, Sora-dijo triunfalmente Airana mientras se acercaba a paso decidido.
-Que raro.... tu llamándome por mi nombre-dije esbozando una sonrisa.
-Esta misión ya no me lo voy a tomar como un juego-dijo Airana poniéndose de cuclillas, mirándome con frialdad-Sera mejor que me des lo que me queda de corazon, si cooperas, te dejare en paz.
-Me parece que no va a ser asi, criaja-dijo una voz ininteligible, fácilmente reconocible. Me rodee de un aura verdosa mientras, poco a poco, me suspendia mas alto. Mis heridas poco a poco fueron desapareciendo, el dolor casi habia desaparecido. Cuando la cura dejo de hacer efecto, materialize mi llave espada y me puse en guardia, Airana retrocedio unos cuantos pasos-Aun no ha terminado la pelea
-Veo que te las ingeniastes para sobrevivir, no eres tan inútil, Donald-dijo Airana con un tono neutro-Pero la suerte se os va a acabar.
-¿No me llamas pato?Mira que llegas a ser rara, muchacha-dijo Donald moviendo la vara, me suponia que estaria curando a Goofy.
-Preferiria que me llamaras por mi nombre, pero no creo que te de la oportunidad-dijo Airana con los brazos cruzados, acto seguido alzo el vuelo y volvio a silbar, la armadura, antes inmovilizada, se puso de nuevo manos a la obra, con un pie que giraba por su torso-Os matare y luego ya me ocupare de vuestros cuerpos.
-Maldita necrofila...-dijo Donald con el ceño fruncido y una sonrisa picaresca, pero Airana no cambio en absoluto de cara, aunque no pude verla bien, tube que esquivar la embestida que casi me propina la armadura-Bien armadura, vas a pagar por destrozar todo mi trabajo.
-¡Acabemos con el y cerremos la cerradura antes de que ocurra lo peor!-grito Goofy mientras se ponia al lado mio con su escudo, en posición de guardia.
-¡Adelante!¡Probemos otra vez lo de antes!-dije muy seguro, Donald asintió e hizo el mismo procedimiento que la otra vez para sacarse mas esquirlas del suelo y ramificarlas. La armadura empezo a gemir mientras hacia brillar sus ojos. Goofy y yo subiamos lo mas rapido que podiamos, nos daria tiempo a detener su ataque. Pero el pie quiso impedirlo, se lanzo contra nosotros velozmente, Goofy lanzo su escudo hacia mi y, como si fuera un bate de béisbol lo batee hacia la extremidad, tube que usar mucha fuerza, el escudo no parecia tan ligero como aparentaba. Le dimos de lleno y desaparecio. Goofy cogio su escudo mientras saltaba y siguió su rumbo, yo hice lo mismo. Para nuestra desgracia, del interior de la armadura empezaron a formarse pequeños cúmulos de luz y oscuridad que nos los lanzo al momento. Nos separamos y tomamos un rumbo diferente, intentando bajar a la espesura de las esquirlas para poder esquivar mejor. Corri, salte, brinque cuanto pude, miles de destellos se sucedian por el camino que pasaba sin cesar. Empece a artarme de tanto escapar y fui directamente al ataque. Subi todo lo que pude mientras esquivaba los cumulos o los apartaba con mi llave, no evito que me llevara alguna con mi cuerpo. Salte la ultima esquirla todo cuanto pude, la armadura no se rendia y siguió lanzándome bolas luminosas desde su posición aerea. Cogi espada por el llavero y empece a darle vueltas alrededor mia mientras me acercaba, haciendo mi llave un escudo casi impenetrable. Goofy se acerco a la armadura por detrás, se engancho a su cabeza, tapando con sus brazos los ojos. El sincorazon empezo a moverse violentamente para sacarse a mi amigo de su cabeza. Cogi mi llave por el mango y lo lance hacia los cúmulos de luz y oscuridad que estaban guardados dentro de su torso, los destrui al instante. Materialize la llave en mi mano, y, con las dos manos, se lo clave en toda la marca del corazon.
Salte rapidamente apoyándome en su cuerpo, Goofy hizo lo mismo y caimos al vacio con miedo a ser clavados como pinchitos en las agujas de abajo. Un pequeño torbellino nos recogio y nos llevo a un lugar seguro, mientras, Goofy y yo veiamos como la armadura, ansiosa de salvarse, de intentar sobrevivir, de conseguir un corazon que le satisfaciera, iba desapareciendo lentamente en una nube de particulas negras mientra su corazon flotaba en el aire y desaparecia en el infinito.
Nos reunimos con Donald en la puerta del Distrito 1, estaba jadeando mientras alzaba con su mano temblorosa su baston. Le proporcione una magia Cura, empezo a encontrarse mejor mientras Goofy le ayudaba a levantarse. Oimos unos pasos, cada vez mas perceptibles a cada segundo, miramos hacia atrás, Airana surgia de entre las llamas a paso firme, con una mirada escalofriante, con su arma de dos espadas y un mango.
-Vaya, veo que tendre que tomar medidas mas drásticas-dijo Airana con mirada fria,
-Maldita seas, Airana, ¿dónde esta esa chica que confiaba en mi en cada una de esas palabras?-pregunte con furia, no me explicaba que nos quisiera aniquilar, si lo hacia, sus amigas no podrían salvarse.
-Se fue, la muy ilusa penso que podria volver a confiar, pero se acabo, no volvere a caer-dijo poniéndose en guardia, iba a atacar, en sus ojos se podian reflejar sus intenciones.
-¿No entiendes que queremos ayudarte?-pregunte enfadado mientras me acercaba con cuidado a ella, sabia que no podria hacerla reaccionar-Airana, se razonable
-¿Te acuerdas lo que dijo Donald de las experiencias? Las dos mitades de un corazon son de la misma persona, pero no por ello tienen que ser relativamente iguales en lo que en actitud se refiere-dijo señalándome con el arma, lo tenia rozando mi garganta. Oi pasos provenientes de la puerta del Distrito 1, esta se abrio, aparecieron Squall, Yuffie, Aeris y Cid.
-¡Suelta a Sora, maldito sincorazon!-grito Squall enfadado, sin moverse del sitio.
-Veras, hace mucho conoci a alguien al borde de la desesperación... Esa persona me cambio radicalmente, vivia feliz con ella, me lo daba todo sin yo pedírselo, me enseño a luchar como lucho, me ayudo cuando mas lo necesitaba. ¿Y todo para que? Para descubrir un rumbo totalmente inesperado y chocante. Y ahora... casi me lo trago de nuevo... cuando aprendere-dijo Airana con una sonrisa triste al igual que sus ojos-No intentes engañarme de nuevo, la proxima vez, te rajare ese cuello que te hace sujetar esa cabeza de chorlito.
Con esto nos hizo una reberencia y salto muy alto, desaparecio como siempre hacia. Después de verla, pense que esto volveria a suceder, una y otra vez, sin descanso, en cada mundo que vieramos, en cada tierra nueva que pisaramos, en cada cielo que observaramos, la veriamos, volando a otro mundo esperando fracasar de nuevo para volar al siguiente, una y otra vez. ¿Cuando llegaria el ansiado final?
-No... nuestra ciudad...-dijo Squall poniéndose de rodillas, me fije en el Distrito 2, todo era presa de las llamas, pero aunque todo ardia, no oia ningun grito, ni un sollozo, como si todo esto estuviera vacio.
-Menos mal que la gente se fue de este Distrito hace tiempo, sino, no podria soportar mas victimas...-dijo Aeris juntando las manos como si rezara, nos miro a los tres, estabamos bastante apenados al igual que ella, parte de esas llamas las habiamos provocado nosotros-No debeis preocuparos, hicisteis lo que pudisteis, no fue culpa vuestra.
-¡Eso!¡Es culpa de esa bruja!¡Si ella no hubiera existido, nada de esto pasaria!¡La maldecire una y otra vez hasta que se pudra!-grito Yuffie enfadada, se le salia unas cuantas lagrimas, Cid le froto la cabeza y Yuffie se calmo.
-Sora...-dijo Squall, le mire, estaba hundido, no sabia que esta ciudad significara tanto-Sella la cerradura, asi me quedare mucho mas tranquilo, yo y todos los que vivimos aquí.
-Claro, en seguida-dije algo triste, corri hacia la varandilla, me puse encima de un salto y salte la fuente por encima. Acto seguido, puse mis dos manos en mi llave que habia materializado previamente, la estreche, apuntando a la cerradura y, con su singular brillo en el rayo que emitia y su ya conocido sonido al cerrarse, la cerradura desaparecio, salvarguardando el corazon de aquella ciudad la cual muchos tenian aprecio.
Entre todos apagamos el fuego, Donald y yo usábamos hielo para intentar apagarlo, Squall y Goofy traian pilones de agua de enorme tamaño. Yuffie ayudaba a Cid desde una nave voladora que podia coger agua de los embalses, Aeris se encargo de alejar a la gente por si habia complicaciones. En cuestion de horas, dejamos el distrito fuera de peligro, pero como era de esperar, estaba casi todo quemado y destruido. Aun asi, Squall no se puso peor, al contrario, se alivio de que se hubiera salvado. Fuimos a las alcantarillas, Aeris nos preparo te extraño, pero no por ello no estaba delicioso. Hicimos un brindis entre todos, celebrando nuestra gloriosa victoria contra los incorazones. Cid propuso traer cerveza para que fuera mas divertido, pero Squall se nego en rotundo en que lo trajera. En aquellas horas de paz y risas a montones, me senti muy relajado. La fiesta duro todo el dia hasta que me quede rendid del cansancio, no pare de correr y gritar, sin nada alcoholico que domara mi cuerpo. Cuando estube cansado, me deje caer al suelo, me acurruque en el frio suelo de las alcantarillas, pero note que alguien me cogia en sus brazos y me llevaba. Solo pude abrir un poco los ojos, vi la cara de Squall, bastante relajado mientras caminaba despacio para que no me despertara, cai dormido mientras miraba la cara relajada de mi amigo.
No sabia cuanto tiempo llevaba en esa cama, no sabia donde estaba, todo estaba oscuro y solo veia una pequeña franja de luz que salia de la puerta. Me levante, pero me cai a brauces al suelo desde una buena altura, no me fije que estaba en la litera de arriba. Oi el ruido de los motores mientras me tocaba la parte dolorida, me apresure en abrir la puerta. Un rayo salio disparado hacia mi, con suerte pude esquivarlo. Mire hacia atrás, Goofy no se habia levantado incluso con el fuerte ruido que habia montado aquella extraña energia electrica, roncaba muy fuerte y estaba acurrucado en uno de los rincones de la litera. Pase por la puerta, en la sala de mandos encontre a Donald haciendo gestos mientras mantenia el libro de conjuros con una mano. Lo hacia en la oscuridad, no habia ninguna luz y sin embargo podia ver gracias a una luz que salia en su otra mano.
-Asi que tu eres el responsable de casi tener una brecha muy bonita en la cabeza-dije algo mosqueado, si me hubiera golpeado esa cosa, la hubiera palmado al instante.
-Mierda, perdona. Estos conjuros son difíciles de manejar, no sabia que se me habia escapado-dijo Donald frunciendo el ceño sin dejar de mirar el libro.
-Un momento-dije sorprendido, cuando mire por la cristalera vi que estabamos viajando por el espacio-¿Por qué estamos viajando?
-Lo siento Sora, pero cuando te dormistes nos dijo Squall que nos pusiéramos en marcha cuanto antes. Decia que habiamos perdido demasiado tiempo en su mundo y que debiamos de darnos prisa en sellar las demas cerraduras-dijo Donald dejando de mirar el libro.
-Yo queria haberme despedido de el, quien sabe si nos volveremos a ver-dije apenado, tenia ganas de decirles un “volveremos” para dejarles mas tranquilos y para despedirme como siempre hacia.
-Tranquilo, volveremos, tengo que charlar con Cid por las novedades que ha añadido en la nave-dijo Donald algo mosqueado mientras señalaba la sala de mandos. Fui hacia alli, observe que habia varios botones nuevos con palabras como “autodestruccion masiva” y “rayo desintegrador”. El peligro de darle sin querer a los botones y armar una buena, aparte de nuestras posibles muertes, estaban muy proximas. De repente, noto como algo pasa rozando mi oreja, reboto en la cristalera y voto por toda la habitación hasta extinguirse lo que parecia una pelota anaranjada-Mierda, ya me paso de nuevo.
-Por dios Donald, vas a matar a alguien, ¿por qué practicas tanto a estas horas de la noche? Te recuerdo que tenemos piloto automatico-dije girándome a el con algo de mosqueo.
-Por que he de vencerla-dijo Donald bastante serio-He de vencer a Airaba. Es la primera vez que alguien me da tantos quebraderos de cabeza. Me preparare a fondo y la derrotare como me llamo Donald.
-Te deseo suerte, no es nada facil vencerla. Tiene una fuerza comparada a la de Goofy, la magia tambien la domina, sino ya me explicaras como me enseño un video de cuando os encontro en la selva profunda-dije con las manos a la nuca, Donald me miro sorprendido, como si hubiera encontrado un rayo de esperanza.
-Un momento... ¿esa niñata puede proyectar imágenes?¿Me estas diciendo eso?-pregunto sin dejar de mirarme sorprendido-Vaya con la muchacha...
-Pues si, me mostro como os encontrasteis alli... ¿Pasa algo?-pregunte muy extrañado.
-Nada, solo que la pelea va a ser mas interesante de lo que pensaba-dijo Donald frunciendo el ceño con una sonrisa diabólica-Sera mejor que vayas a dormir, mañana llegaremos al siguiente mundo y tienes que descansar
-Lo mismo digo de ti, deberias de descansar, te veo agotado-dije acercándome a el
-Tranquilo, estoy perfectamente, dentro de un rato ire-dijo buscando paginas en su libro
No quise ser pesado y me fui a la cama, le mire mientras cerraba la puerta de la habitación, sonreia cada vez que hacia un conjuro, pero no lo hacia de forma diabólica como antes, sino con dulzura, algo habia dicho que le habia levantado mucho el animo. Subi a la litera de arriba, en medio de las escaleras eche el ultimo vistazo a Goofy, que no paraba de moverse mientras susurraba algo, por alguna razon no queria saberlo. Me tumbe con algo de sueño, me imagine como seria el nuevo mundo. Hemos visto tantos mundos y tan distintos unos de otros, no me imaginaba que fuera tan distintos a mi isla. Queria conocer mas, mucho mas, sabia que cuando me levantara estariamos a unos minutos de un mundo en el que tendría que salvarlo de infinidad de peligros mientras buscaba incansablemente a mis amigos sin perder ni una pizca de mi esperanza...
Opinad _________________
<- Thanks Darkalv :3
| Un amante del fuego escribió: | | Procedamos a la quema de bienes ajenos |
| WK, experto en convencer a padres escribió: | "Hola. Perdón si se oye mal, es que las putas de este burdel van hasta arriba de la cocaína que acabo de traerme de Colombia y están gritando obscenidades. Era para que su hija viniese conmigo a tomar unos whiskys y... Oiga? Oiga?"
|
|
|
|
Volver arriba
|
|
|
roxas 2
Shadow Soldier


Registrado: 07 Oct 2006 Mensajes: 67 Promedio por Día: 0.09
|
|
|
Volver arriba
|
|
|
Yuffie-chan
Holy Shadow


Registrado: 07 Sep 2005 Mensajes: 900 Promedio por Día: 0.8
Ubicación: Quemando flooders para hacer barbacoa -D
|
Publicado: 08 Jan 2007 6:40 pm
|
|
|
Joer, dos meses sin escribir nada, tendria que ponerme bien con esto XD. Aqui teneis otro capitulo, que lo disfruteis:
CAPITULO 25: Un ladrón superviviente, Aladdin y el reino de Agrabah
Un rayo de luz dio de lleno en mi cara, abrí los ojos con cansancio y me fije en la puerta. Estaba abierta de par en par, dejando al descubierto la luz que desprendía el sol de la mañana. Me arrope con las sabanas y me di la vuelta, de forma que la luz no me daba para poder seguir durmiendo, estaba tan cansado que nada me haría levantarme. Escuche unos ruidos y note un olor exquisito, con el hambre que me estaba entrando no podía dormir, por lo que me quite la sabana y poco a poco y con pereza me fui levantando. Baje las escaleras con frío en el cuerpo y me fijé en la litera de abajo: no estaba Goofy, en su lugar estaba Donald durmiendo al revés y con la almohada agarrada con ambos brazos y piernas, mientras susurraba cosas que no podía percibir. Me quite los zapatos y salí de la habitación en cuclillas. Cerré la puerta tras de mí, me dirigí a la cocina, donde el olor se hacia más intenso y se hacia mas variado.
-Buenos días-dijo Goofy en voz baja sin dejar de atender al desayuno.
-Buenas… Por lo que veo hemos aterrizado en un mundo nuevo-dije con cansancio y cogiendo un bollo de la mesa, me fije bien en ella. Como todas las mañanas estaba a rebosar de comida, incluso de cosas que sobraron en el desayuno de días anteriores como si estuvieran recién hechos.
-Shhhhhh-dijo Goofy con el dedo índice en su boca mientras me miraba y cogía el ultimo plato que había preparado-No hables tan alto, despertaras a Donald, se le ve muy cansado.
-Normal, no paro ayer de destrozar media nave-dije tomando un poco de leche caliente-Casi me mata con uno de esos conjuros.
-Ya… el y su obsesión de hacerse el mas fuerte. No sabes lo que se esforzó para formar parte del ejercito especial de su majestad-dijo Goofy cogiendo la tetera con una mano y la taza llena leche con la otra.
-Bueno, la verdad es que poco sé de vuestras vidas antes de conocerme. Yo pensaba que se nacía con la magia y te entrenaban desde pequeño. Es lo que suelen hacer, según me contó Donald-dije mientras comía, bebí un poco de leche y seguí comiendo.
-Y así es, se supone que hay gente que nace con ese don. Yo por ejemplo, no tuve esa suerte. Donald sin embargo lo descubrió a los 2 años.-dijo Goofy mientras echaba el café en la taza y echaba dos cucharadas de azúcar en la misma-Creo recordar que me dijo que casi se carga una carroza cuando paseaban por allí. Lanzo una bola de fuego y casi se la carga si no fuera por que los caballos se asustaron y lo esquivaron.
-Pero mis padres no quisieron contarme la verdad sobre mi habilidad, y me lo estuvieron guardando durante 18 años-dijo Donald que en ese momento entraba en la cocina y se sentaba en una de las sillas cogiendose una taza. Tenia unas ojeras que le llegaban a los mofletes. Bostezo varias veces mientras se rascaba la cabeza y la espalda.
-Lo siento Donald, sé de lo poco que te gusta hablar de tu vida pasada-dijo Goofy rascándose la cabeza con tristeza.
-No pasa nada, algún día se lo tendría que contar, aun no gustándome revivir tiempos pasados. Si quieres puedes seguir contándole cosas, yo por mi parte paso de hacerlo. Me iré a la sala de mandos a comprobar el estado de la nave-dijo Donald preparando su taza de café y azúcar y cogiendo varios bollos en un plato-Gracias por el desayuno, seguro que estará delicioso-.
-De nada…-dijo Goofy mientras veíamos como se iba hacia la sala de mandos-Vaya… mira que llego a ser bocazas-.
-No creo que sea tan malo recordar, ¿o si?-pregunte con interés-Me contó que estaba casado, ¿acaso no es bonito recordar cuando se conocieron su esposa y él, por ejemplo?
-Bueno, lo que no quiere recordar es como intento conseguirlo. La verdad es que se paso muchos de sus años aprendiendo y fortaleciendo su mente para conseguir su objetivo, aunque no lo creas, tiene mucha fuerza de voluntad en su corazón-dijo Goofy con una sonrisa.
-¿Pero no dijo que le ocultaron su secreto, su habilidad?¿Cómo volvió a saber de él?-pregunte con mas interés mientras comía.
-Según me contó el rey, que es muy amigo de Donald, él trabajaba en un viejo faro y allí pasaba las horas, aburrido, sin nada en que aspirar, pasando el día tras día sin novedad. Un día vio a su excelencia la reina y a su dama de honor–dijo Goofy bebiendo un poco de su taza-Paseaban cerca del acantilado, no muy lejos de donde Donald trabajaba, mientras hablaban. Este, prendado de la belleza de la dama de honor, bajo del faro y las vigilo de cerca-.
-Vaya, no me lo imaginaba de él-dije extrañado por la historia, a pesar de ser tan cascarrabias tenia su pequeño corazón enamorado.
-Ya ves. Después de eso, Donald no pudo dejar de pensar en ella, ya sabes como van los enamoramientos a primera vista. Pero sabia que nada podía hacer, las ocasiones para verla eran escasas, no tenia potencial físico para entrar en el ejercito, tampoco era rico y no podía ir a fiestas exclusivas para la realeza. Pero un día, descubrió la llave a la esperanza-dijo Goofy bastante centrado en lo que decía.
-No me seas tiquismiquis y dilo sin reparos-dijo Donald entrando en la cocina, dejo los cacharros en el fregadero y volvió a la sala de maquinas-Terminad pronto, tenemos que inspeccionar cuanto antes este mundo-.
-Bueno, digamos que pillo a un ladrón mientras iba de camino para su casa. Forcejearon y el ladrón gano. Pero Donald, lleno de rabia lanzo una bola de fuego sin saber como y le dejo echo polvo. En ese momento supo que todavía podía entrar en el ejercito. Estudio día y noche, practico la magia haya a donde fuera y varios años después se presento. Yo entraría algunos años mas tarde, pero el rey dijo que se sorprendió que alguien tan joven pudiera tener tanto potencial. Rápidamente llego a estar en el ejercito pasando antes por otros cargos, pero se vio que era más eficaz, y subió como la espuma. Pero aunque muchos reconocían su maestría en el arte de la magia, a el eso no le interesaba. Lo único que le importaba era acercarse a aquella chica que vio una vez desde su faro. No podía olvidarse de ella, la veía todos los días, incluso cuando hizo el examen de aprobación se fijaba mas en ella que en lo que hacia-dijo Goofy terminando su desayuno.
-Menuda historia… ¿y que paso después?-pregunte mientras bebía lo que quedaba de leche.
-Otro día te lo cuento, si te destallo mas cosas me cortara el cuello, y prefiero que me lo deje donde esta-dijo Goofy con una sonrisa mientras dejaba los cacharros e iba a prepararse.
Me dirigí a la sala de mandos, me reuní con Donald y esperamos a que Goofy se preparara. No quise decirle nada respecto de su historia, podría jugarme la vida en las preguntas, así que me quede callado, pero Donald sabia, por lo que veía en su mirada, que tenia varias preguntas que hacerle. Después de habernos abastecido, salimos por la compuerta principal, lo primero que vimos fue un paisaje compuesto solo por dos elementos: cielo azul y arena. Allá a donde mirásemos solo veíamos arena y más arena, el sol pegaba muy fuerte, mas que en cualquier otro mundo. Empezamos a andar, no sin antes ocultar la nave haciéndola invisible mediante un mecanismo que tenia incorporado. También nos llevamos una maquina que nos señalaría el lugar exacto de la nave. Andamos varios metros y ya me encontraba mareado. El sol me calentaba demasiado la cabeza, si seguía así, tendría una insolación, yo y mis amigos. Seguimos andando sin descanso durante un buen rato sin decir palabra, pero no llegamos a ninguna parte. El escenario se repetía y no veíamos ninguna forma de salir de aquí.
Nos sentamos durante un rato para descansar cerca de un cactus que había cerca, su sombra nos proporcionaba bastante frescor, tomamos un poco de agua y seguimos caminando sin rumbo fijo. Sabría que Donald no podría aguantar mas y empezó a quejarse, algo mas que aguantar durante el viaje. Pero de pronto, note como mis piernas pesaban mas y me costaba mas caminar. Mire hacia abajo, mis piernas estaban siendo tragadas por la arena, y seguían tragándose parte de mi cuerpo poco a poco.
-¡Mierda!¿Que es esto?-pregunte con pánico mientras intentaba moverme, pero mientras me movía me tragaba con mas rapidez.
-¡Son arenas movedizas!¡Ahora si que lo tenemos chungo!-grito Donald mientras se movía como podía, pero conseguía el mismo resultado que yo.
-¡Haz algo con tu magia!-grite mientras intentaba materializar la llave, pero las manos ya se las había tragado la arena y no podía concentrarme por la presión del momento.
-¡No puedo!¡La arena no me deja mover las manos!-grito Donald mientras intentaba sacar sus manos.
No teníamos ninguna posibilidad, los tres fuimos privados de nuestras manos y pies y nos hundíamos poco a poco. Solo me quedaba parte del pecho y la cabeza para ser totalmente engullido. Lo veía negro, todo negro, estábamos en la mitad de la nada donde moriríamos de la forma más estúpida. Mire hacia los lados, no podía ver bien el lugar, pero note como alguien se acercaba. Como si la fuera me fuese en ello, y nunca mejor dicho, grite para que se acercara, la figura nos vio y corrió a nuestro encuentro. No pude verle bien por culpa del sol, pero parecía que nos iba a ayudar.
-¡Hey!¿Estáis bien?-pregunto el chico, ya que su voz me decía que era un hombre bastante joven.
-¿A ti que te parece?-dijo Donald furioso mientras se movía como podía.
-¡No te muevas!¡Las arenas movedizas te atraparan más rápido!-grito el joven bastante alarmado, los tres dejamos de movernos-Tranquilos, os sacare de aquí
-¿No te parecemos extraños por las pintas que llevamos?-pregunto Goofy interesado, en ese momento hubiéramos deseado que no hubiera dicho nada, podría estropear la única forma de salir de aquí.
-La verdad, aunque seáis seres muy extraños, algo me dice que vosotros no sois precisamente malas personas-dijo el chico mientras sacaba algo de un bolsillo. Tenia forma muy extraña, como la de una lámpara muy antigua, la cual el joven se dispuso a frotarla. De repente salieron varias chispas de la lámpara y empezó a moverse. Salió de repente humo azulado de ella y una figura aun más misteriosa hizo su aparición-¡Aparece, genio de la lámpara!
-¡Hola, hola, hola!¡Soy yo, el increíble genio de la lámpara!-grito otra voz más cómica pero aun así varonil. La figura se hacia cada vez más grande y no paraba de moverse y de hacer ruido con extraños instrumentos-Pide tres deseos y te los concederé antes de que digas “ya”. ¡Si no queda satisfecho le regalaremos un surtido de... !
-Genio, en otro momento. Deseo que rescates a esas tres personas-dijo el joven interrumpiendo la escena.
-Claro joven amo. ¡En un plis plas te resuelvo el problema!-dijo el genio muy animado mientras estiraba sus brazos y dedos. Nos señalo con el dedo índice y de ella salieron unas chispas. Note como mi cuerpo subía poco a poco por arte de magia y nos suspendíamos en el aire. Nos posamos en tierra firme con cuidado, acto seguido nos empezamos a limpiar de arena.
-Muchas gracias, no sabemos como pagártelo. Casi nos devoran-dije feliz mientras me limpiaba, el muchacho negó con la cabeza. Al fin podía ver bien a los dos sujetos.
-No hay de que-dijo el muchacho. Era de piel muy morena, ojos negros al igual que su pelo. Bestia un chaleco barato de tela violeta y unos pantalones que abultaban en la parte de debajo de color blanco. Llevaba también un cinturón y carecía de zapatos, por lo que sus pies se veían muy sucios-Yo me llamo Aladdin, encantado forasteros. Este de aquí es...
-¡Soy el increíble y magnifico genio de la lámpara!¡Aunque todos me llaman Genio a secas!-grito el genio mientras volaba de aquí para acá y ponía un letrero bien grande de luces de neon con su nombre. El genio era bastante corpulento, pero con cara de buenos amigos. Tenia unos grandes ojos negros, en su cabeza solo colgaba un pequeño mechón de pelos sujetados por una anilla que tenia. Tenia dos brazaletes de oro y en su cara tenia un largo mentón. Era de color azul y no parecía tener piernas.-Bueno, bueno, bueno, ¿ya has decidido que vas a pedir para tu segundo deseo, Al?
-Bueno... aun no-dijo Al con algo de cansancio-Pero no nos quedemos aquí, vayamos a la ciudad para buscaros algo de refugio, ¿cómo demonios habéis llegado hasta aquí?
-Bueno, nuestra nav...-dijo Goofy, como si la palabra fuera un detonador, Donald se lanzo a su boca y se la tapó. Goofy se dio cuenta de su error y sonrió como pudo, Aladdin pareció extrañado por nuestro comportamiento.
-¿Vuestra que? No lo escuche bien-dijo Aladdin acercándose a mí.
-Nuestra... ¡nuestra nación! Eso, ja ja-dije bastante nervioso, Aladdin parecía mas extrañado aun-Venimos de una nación muy muy lejana y nos hemos perdido.
-Menos mal que llego a pasar por aquí por casualidad, estáis lejos de las rutas de las caravanas-dijo Aladdin aliviado. Los tres suspiramos en silencio.
-Y... ¿qué haces tú por aquí, Aladdin?¿No estas muy lejor también?-pregunto Donald, supongo que para desviar el asunto.
-Bueno, fui a por una cosa que esta en la Cueva de las Maravillas-dijo Aladdin, los tres nos quedamos extrañados, pero sonaba muy interesante-Es un lugar repleto de tesoros. En cada rincón hay una montaña o dos de monedas de oro, también hay cientos de joyas y demás valiosas cosas. Fui a buscar esto, dicen que es un tesoro muy preciado, lo frote un poco y el genio salió.
-Increíble...-dije sorprendido-Tienes que llevarnos.
-Lo siento, pero ahora no dispongo de los medios para viajar. Mejor será que vayamos al día siguiente si queréis. Podréis estar en mi casa-dijo Aladdin mientras nos señalaba hacia el horizonte.
-¿No tienes miedo de que te robemos o algo?-pregunto Goofy interesado. No se como lo hace pero hace las preguntas menos inoportunas en momentos poco oportunos.
-No, tengo pocas cosas, nada de valor. Además, yo os robaría antes de que lo hicierais antes a mi-dijo Aladdin muy seguro, empezamos a pensar que este hombre no era tan bueno como nosotros pensamos en un principio.
Empezamos a caminar y mientras lo hacíamos Aladdin nos contó cosas sobre la ciudad a donde íbamos. La ciudad se llamaba Agrabah, era un lugar donde precisamente no vivía de la abundancia. Los que allí vivan, trabajan cuanto les era posible todos los días para subsistir. El vandalismo era muy alto, mucha gente no tenia trabajo y se dedicaba a la delincuencia. Pero la gente era muy buena y trabajadora, excepto algunas ocasiones. Aladdin nos puso algunos ejemplos, pero vimos que el malo era él y no a quien robaba. Aun así, veía a Aladdin como un superviviente de su tierra, no como un ladrón. Nos contó también que la ciudad era gobernada por el sultán, el cual tenía muchas riquezas, pero que aun así intentaba ayudar como podía al reino. También nos hablo que tenia una hija de la misma edad que el, pero que casi nunca se la veía la cara. Decían que era muy hermosa, como una rosa en el desierto, tan hermosa que el sultán la tiene escondida bajo ropajes y telas para que nadie se enamorara de ella y se formara el escándalo. Aladdin deseaba verla por la forma en que nos lo decía, suspiraba a veces y seguía andando con la cabeza baja.
Al fin llegamos a Agrabah, la puerta principal era muy grande y nada mas entrar ya nos vimos perdidos en una multitud. Había muchos gritos y ruidos, la mayoría de vendedores que querían llamar la atención por encima de todos. Nos pusimos en la pared de un edificio y procuramos no destacar mucho, pero mis amigos llamaban mucho la atención y la gente se apartaba. Seguimos andando arrastrando con nosotros las miradas puestas en nosotros, sobre todo en nosotros tres. Aladdin parecía ya ser reconocido por todos, pero lo miraban con mala cara. Susurraban cosas bajas mientras pasábamos, lo que más podía distinguir era el seudónimo de “rata callejera”. Si estas personas eran buena gente, tal y como nos lo relataba Aladdin prefería imaginarme la mala.
-¡Ahí viene, apartaos!¡Viene hacia acá!-dijo alguien que se escuchaba por la lejanía. La gente empezó a empotrarse contra la pared para dejar un camino libre en medio. Nos subimos a una tela de un puesto y contemplamos ahí la escena. Todo el mundo gritaba de alegría y levantaba las manos emocionados, no sabia que pasaría, pero era algo que deseaba la gente. De repente apareció un elefante gigante adornado con miles de lentejuelas y alfombras. En frente aparecieron varias bailarinas vestidas con un escote y unos pantalones que abultaban en la parte de abajo, en sus manos tenían sedas de colores y algunos brazaletes que hacían danzar al ritmo de la música. Detrás del elefante había de todo: malabaristas, leones, tigres, parecía que el circo se había juntado para rendir pleito a alguien de gran importancia. Me fije en lo que había encima del elefante, la figura de una mujer estaba sentada en la parte más alta de su lomo. Estaba recubierta de ropa hasta los ojos y tenia una tela que le recubría parte de su cabello. Se giraba una y otra vez para saludar a la gente que seguía gritando intentando llamar su atención. Varios hombres forzudos se pusieron a lo largo del camino, impidiendo el paso de todo aquel que intentara acercarse a la chica. Aladdin parecía nervioso, se fijaba mucho en ella, y era de esperar, tenia unos relucientes ojos negros que atrapaban a cualquiera.
Aladdin salto de la tela y cayo al suelo de pie. Se fue corriendo a gran velocidad por todo el camino, por detrás de la gente.
-¡Aladdin!¡Espera!-grite, pero no sirvió de nada, él seguía corriendo y alejándose de nosotros. Bajamos a toda velocidad y le seguimos, le habíamos perdido la pista, pero enseguida le volvimos a encontrar. Estaba intentándose colar entre la gente para estar en primera fila, o para algo mas descabellado. Fuimos mas rapido, temiendo lo peor, como le cogiera uno de aquellos hombres le darían una paliza. Se nos escapo, no tuvimos mas opción que adentrarnos nosotros también, pero nos era más fácil ya que nuestro aspecto los alertaba y se alejaban. Cuando nos dimos cuenta, uno de aquellos hombres cogió a Aladdin por la camisa, nuestro amigo luchaba por escapar, pero el hombre lo levantaba como si nada.
-Vaya, vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí. Pero si es la rata callejera. Por fin te cogimos, ladronzuelo-dijo el hombre con superioridad. Tenia un extraño gorro que abultaba mucho, tenia un chaleco negro con motivos rojos y unos pantalones como los de Aladdin, pero de mejor calidad. También tenían unas zapatillas las cuales se enroscaban la parte del extremo.
-¡Suéltame, sabandija!¡No tienes derecho a tratarme así!-grito Aladdin haciendo vanos intentos por pegarle, el guarda lo alejo para que no le diera, pero teniendo cuidado de que no se le escapara.
-Claro que tengo derecho, ¿sabes cuanto tiempo llevamos intentando atraparte?-pregunto con superioridad el hombre mientras acercaba su cara a la de Aladdin-Demasiado tiempo, un tiempo que podíamos haber aprovechado de otras formas, pero se acabo. ¡Escuchad todos!¡Por fin he cogido a este sabandija!
La gente empezó a aplaudir fuertemente entre gritos y silbidos. No sabia que hacer, la gente veía bien que el se fuera, pero yo sentía que si se lo llevaban, cometerían un grave error. Donald y Goofy estaban igual que yo, no sabíamos si dejarlo ir o ayudarle, pero el tiempo de reflexión se nos acabo, el guardia puso sus ojos enemigos en nosotros.
-¿Eh?¿Quiénes son estos tipejos? Un niño, un pato y un perro. ¿De que clase de país sois vosotros?-pregunto el guarda bastante furioso mientras sacaba su espada y me la ponía en la garganta. La gente bajo la voz y empezó a cuchichear. La princesa también puso sus ojos fijos en nosotros-Contestad, a no ser que queráis correr la misma suerte que esta rata.
-Venimos de un lugar muy lejano, mas allá de vuestras fronteras. Y ahora quisiera pedirte que dejaras a nuestro amigo-dije muy decidido mientras apartaba la espada. Donald y Goofy se pusieron al lado mío también muy decididos, Aladdin nos había salvado y teníamos que agradecérselo.
-Amigos, ¿eh?. Por lo que a mí respecta eso significa que queréis pudriros en una celda, ¡qué así sea!-dijo el hombre mientras intentaba darme una tajada con su espada, materialice mi llave a tiempo para pararle, Donald y Goofy se pusieron en posición.
-Sora-me susurro Donald al oído-No podemos luchar contra ellos, eso conllevaría un conflicto y algo mucho peor, sabrían de donde somos.
-Tranquilo, solo quiero rescatarle, luego nos iremos por patas-le susurre a Donald. Me puse en posición con la llave y mis amigos también. La gente se alejó de nosotros despavorida entre humo y polvo, dejaron la calle poco a poco vacía, solo quedábamos unos cuantos guardias y nosotros.
-Se acabo-dijo Aladdin, pego una patada dirigida a la cara de su enemigo lo suficientemente fuerte como para que le soltara. Este cayo al suelo, igual que Aladdin, este ultimo se incorporó y empezó a correr-¡Vamos, se donde podemos escondernos!
Corrimos a la par de Aladdin, los guardas nos seguían de cerca, pero no eran tan rápidos a pesar de su formación física. Subimos por unos escombros y nos agarramos uno a uno en un palo que había incrustado en la pared. Nos balanceamos y saltamos al edificio de enfrente, que sobresalía un poco mas que las demás. Seguimos corriendo por encima de los edificios, los guardas nos seguían desde abajo. Seguimos así hasta que un edificio mas alto nos cerro el camino, los guardas empezaban a subir, pero no tenían la misma agilidad que nosotros y eran bastante torpes. Bajamos usando una tela de un puesto como trampolín, Aladdin lo siguió tensando bien el material. Cuando los guardas quisieron bajar por el mismo método, Aladdin soltó la tela y los impulso hacia arriba, eso les mantendría ocupados durante unos minutos. Seguimos corriendo, no había pinta de que nos siguieran, pero era peligroso que la gente nos viera, por lo que fuimos por un callejón. Subimos por una pared, ayudándonos de los huecos de esta para subir. Llegamos hasta una puerta por la que entramos, la cual nos llevaban a unas escaleras en una habitación oscura. Las subimos y nos encontramos en otro callejón sin salida, estábamos en un punto muy alto donde saltar seria muy peligroso, la caída seria la ultima. Donald empezó a tener vértigo y le ayude a incorporarse, por el contrario, Aladdin se puso encima de otra tela y empezó a caer. La tela llegaba hasta otro extremo, por lo que hicimos lo mismo. Saltamos con cuidado y seguimos por unos pasillos oscuros bastante estrechos. Abrimos otra puerta y no encontramos en otra sala diferente.
-Bueno, hemos llegado, ¿un poco movidito, no?-dijo Aladdin con una sonrisa-Poneos cómodos, esta es mi casa.
-Gracias por dejarnos dormir aquí-dije con una sonrisa. Era cierto que Aladdin no tenia casi nada. La habitación tenia unos pocos cojines sucios y un sillón hecho de almohadas también bastante mugriento. Al lado de este se situaba una estantería de madera oscura con algunos libros, no muchos y una cesta con fruta y carne. En el centro de la habitación hacia una hoguera con los extremos de la leña chamuscados, parecía pasarlo bastante mal para sobrevivir.
-¿Cuándo comemos? Me muero de hambre-dijo Donald mientras se tocaba la tripa.
-Tendremos que esperar a que Abu venga, no le gusta que empiece a comer sin el-dijo Aladdin mientras quitaba unas cortinas que ocultaban un agujero.
-¿Es un amigo tuyo?-pregunto Goofy mientras observaba por el agujero desde donde estaba.
-Si, lleva mucho tiempo conmigo, espero que no se haya metido en problemas-dijo Aladdin preocupado. De pronto algo entro de forma endiablada desde la ventana, Goofy lo esquivo a tiempo, al igual que Aladdin. Mire hacia el objeto que casi les mata, vi una bola pequeña y peluda con un chaleco. Me acerque un poco y me puse de puntillas. Con algo de miedo intente tocarlo, pero cuando lo hice, y como si fuera una alarma, la cosa peluda se abalanzo hacia mi dedo y me lo mordió.
-¡¡¡Ah!!!¿Pero que...?-pregunte cayendo hacia atrás. Me metí el dedo en la boca mientras me quejaba del dolor. Mire al responsable, la cosa peluda ahora se podía distinguir mucho mejor. Era un mono pequeño de pelaje castaño. Tenia parte de los pies y de las manos desnudas y sus ojos eran grandes y brillantes. Tenia un gorro pequeño y cilíndrico de color rojo con una cuerda en la parte de arriba. Llevaba un chaleco morado y parecía muy malhumorado y a punto de volver a atacar.
-¡Abu!-grito ALADI, el pequeño mono se asusto y se tapo con ambas manos la cabeza. Aladdin se acerco y le cogió por las axilas, el mono aparto sus manos de la cabeza y se lanzo al cuello de su amigo. Se puso en el hombro y me siguió observando-Perdona Sora, este es Abu, mi compañero y amigo. Discúlpate Abu-.
-No pasa nada-dije con el dedo aun en la boca. Me acerque al mono y le estreche la mano, él entendió el mensaje y nos las estrechamos.
-Bueno, vamos a comer-dijo Aladdin mientras cogía su lámpara y la frotaba-¡Genio, sal!
-¿En granos gordos o el normal?-pregunto el genio mientras salía acompañado de luces y vapor, ninguno se rió del chiste tan malo que soltó-¿Qué deseas Al?¡Seguro que tienes hambre!¡Dime lo que quieras de comer y te lo concederé!
-No, no, solo te he llamado para que nos acompañaras a comer, tengo comida suficiente para todos-dijo Aladdin mientras sacaba la cesta de la estantería y la ponía cerca de la hoguera-¿Quieres fruta?
El genio se quedo extrañado, se rasco la cabeza y después agarro su mentón, ¿acaso le parecía raro el comportamiento de Aladdin?
-¿Qué te pasa genio?-pregunte mientras cogía un plátano y lo pelaba-¿No quieres comer?
-No, no es eso...-dijo el Genio con extrañeza-Es la primera vez que me invitan a comer...
-¿Eh?-dijo Aladdin aun más extrañado-¿Tus anteriores amos no te daban de comer?
-No, piensan que soy inmortal y por eso creen que no es necesario que coma-dijo el genio mientras cogía una manzana-Hace mucho que no como, muchos años.
-Uf, pues yo no podría aguantar tanto-dijo Goofy con animo-Yo enseguida tengo hambre
-Si, sobretodo cuando acabas de comer-dijo Donald frunciendo el ceño.
Entre risas y diversión comimos casi todo lo que había en la cesta. Estuvimos divirtiéndonos y contando anécdotas hasta que se hizo de noche. Caí reventado, Aladdin no tenia mas que unas mantas, pero me era suficiente para conciliar el sueño. Estaba tan cansado que podría dormir en cualquier sitio. Me tumbe en el suelo, cogí un cojín para acomodarme y me eche en el suelo. Di varias vueltas hasta coger una buena posición, sin duda iba a tener un buen dolor de espalda al día siguiente. El gran agujero situado en la pared me daba la suficiente luz como para observar la habitación. Veía como dormían todos, incluso a genio, el cual decidió Aladdin que durmiera fuera por las incomodidades que pudiera ocasionarle la lámpara. Todos dormían tranquilos, como si nada pasara, con sus caras cansadas y llenas de placer, no parecía que fuéramos en misión para salvar los mundos que conocíamos. Era el único momento de paz que teníamos durante el día, y algunas veces ni eso, decidí dormirme cuanto antes para estar preparado para el día siguiente, presentía que seria movidito, muy movidito...
Opinad, aunque este me ha salido un poco peor que los anteriores _________________
<- Thanks Darkalv :3
| Un amante del fuego escribió: | | Procedamos a la quema de bienes ajenos |
| WK, experto en convencer a padres escribió: | "Hola. Perdón si se oye mal, es que las putas de este burdel van hasta arriba de la cocaína que acabo de traerme de Colombia y están gritando obscenidades. Era para que su hija viniese conmigo a tomar unos whiskys y... Oiga? Oiga?"
|
|
|
|
Volver arriba
|
|
|
|
|
|
Sindicar titulares de este foro
Todas las horas están en GMT + 2 Horas
No puede crear mensajes No puede responder temas No puede editar sus mensajes No puede borrar sus mensajes No puede votar en encuestas
|
|
|
Página 5 de 5 | Ir a página Anterior 1, 2, 3, 4, 5
|
| | |