Índice de KHManiacs
KHManiacs
Todo sobre Kingdom Hearts 2 & 3, Chain of Memories, 358/2 Days, Birth by Sleep, Coded y lo que rodea a KH en español [Square Enix]
 
 F.A.Q.F.A.Q.   BuscarBuscar   Lista de MiembrosLista de Miembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   [ Registrarse ] 
 PerfilPerfil    {PRIVATE_MESSAGE_INFO}Mensajería privada    ConectarseConectarse 

[ Inicio ] [ Índice de Foros ] [ Mis Favoritos ] [ Rangos ]


Los Viajes del Trío

Página 11 de 13 | Ir a página Anterior  1, 2, 3 ... 10, 11, 12, 13  Siguiente

Ir abajo | Responder

Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice de KHManiacs -> Fan Zone
 Ver tema anterior :: Ver siguiente tema  
Autor Mensaje
<DaRk_SoRa>
Shadow Ball
Shadow Ball
<DaRk_SoRa>

Registrado: 09 Oct 2006
Mensajes: 162
Promedio por Día: 0.25
Ubicación: en alguna parte de tu ano.



MensajePublicado: 04 Feb 2007 2:03 pm     Responder citando

Muy bueno, aunque solo voy por el cuarto capi ^^U, me lo voy a imprimir ya que estoy xDDDD
_________________
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor MSN Messenger
BaHaMuT oScUrO
Shadow Ball
Shadow Ball
BaHaMuT oScUrO

Registrado: 19 Mar 2006
Mensajes: 145
Promedio por Día: 0.17
Ubicación: templo de Zanarkand



MensajePublicado: 05 Feb 2007 11:23 pm     Responder citando

como todos tus fics, genial.
PD:a ver si me entero, ¿los hijos de la organizacion es simultaneo a este fic?
_________________
by Narf

gracias Narf!!!! Adoremos a Wk!

clicka para acceder a uno de los mejores juegos de la red
Wakka_keitaro escribió:
hijos de LOL
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado MSN Messenger
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 06 Feb 2007 1:09 am     Responder citando

XLVII



Lentamente levantamos los brazos y nos dimos la vuelta. Un hombre de unos treinta y tantos años vestido de militar nos apuntaba con una pistola a la cara. Lo que más llamaba la atención de él era que llevaba una bandana en la frente y su traje militar era de un verde claro con algunos marcas impresas; claramente era un traje de infiltración para las selvas.
-¿Quiénes sois? –dijo secamente.
-Pues yo soy Sora –dije-, ella Kairi y estos dos son Donald y Goofy.
-No parecéis de la Organización.
-¿Los conoces? –pregunté.
-Claro, me llevan molestando desde que llegué aquí.
-Vale –dije bajando los brazos-. ¿Y tu quien eres?
-¿Te he dicho que puedas bajar los brazos? –dijo elevando de nuevo el arma hasta mis ojos. Volví a levantarlos de inmediatos.
-Tiempo muerto –dijo Kairi dando unos pasos hacia delante sin bajar los brazos-. Seamos razonables. Nosotros solo hemos venido a rescatar a una persona, nada más. Si eso no molesta a sus planes seguiremos con lo nuestro.
Entonces el hombre se quedó un rato paralizado, como si estuviera atendiendo a otras cosas; después de un rato volvió a moverse.
-Muy bien –dijo bajando el arma-. Podéis ser de utilidad.
-¿Utilidad?
-Si. Recibo ordenes de otras personas y parece que vuestra interferencia podría ser de ayuda.
-¿Otras personas? –preguntó Donald interesado.
-Eso no os incumbe. Hay una base a 15 Km. de aquí en esa dirección –dijo mientras avanzaba por delante nuestro-; con que lleguemos a la base será suficiente. Probablemente vuestro amigo esté allí.
-Amiga –corrigió Kairi-. Por cierto, todavía no nos ha dicho quien eres y que busca.
El hombre se giró para ver mejor a Kairi y entonces sonrió.
-Directa al grano. Me gusta. Mi misión es destruir todo lo referente a mi “empresa” y de destruir un laboratorio que hay en el complejo.
-¿Y tu nombre?
-Llamadme Snake.

Avanzamos con Snake, un nombre en clave bastante estúpido, en mi opinión, los 15 Km. que dijo que había hasta un bunker en medio de la jungla rodeada de enormes Sincorazón de más de tres metros de alto.
-Como para no verlos –dije.
-Shh. Esos bicharracos están ahí solamente para defender el complejo. Lo realmente difícil será llegar hasta abajo del todo, que es donde queréis ir.
-¿Tenemos que esperar a la noche para intentar colarnos? –preguntó Donald, que era muy aficionado a las historias de espías.
-No. Los Sincorazón ven igual de bien por la noche como de día. Solo tenemos que esperar a mi contacto.
-No nos dijiste que ibas a reunirte con otra persona –dije desconfiado.
-No preguntaste.
Entonces los Sincorazón empezaron a disolverse hasta no quedar ni uno. Del bunker salieron dos Sincuerpo y se pusieron a treinta metros de nosotros.
-¡Salid de donde estéis! –dijo uno de ellos; por la voz era una mujer.
Entonces Snake se adelantó mientras se sacaba un puro de un bolsillo y se lo encendía.
-Aquí estoy, nena –dijo tranquilamente-. ¿Qué quieres?
-¿Y los otros?
-¿Qué otros? –dijo intentando parecer ignorante.
-Una nave ha aterrizado aquí hace una hora –dijo el otro Sincuerpo, que también era mujer.
-Sigo sin saber de quien habláis.
-No te hagas el tonto. Podemos sentir que hay alguien en esa dirección –dijo la otra señalandonos.
-Ok. Nos habéis pillado. ¡Salid!
Con precaución y con las armas en alto salimos de nuestro refugio, plantándoles cara; las Sincuerpo parecían asombradas y se retiraron la capucha. Una era una mujer negra con el pelo teñido de rubio y la otra era una mujer muy alta de pelo rubio tirando a rojo. Ambas eran muy hermosas.
-Te hemos estado buscando durante mucho tiempo, Elegido –me dijo esta ultima.
-Sé quien eres –le dijo Snake a la mujer negra-. Eres Fortunex, ¿verdad? De la Escuadra de Larxenne, según creo recordar. Cuando estabas viva fuiste una gran soldado.
-Poco recuerdo de mi vida anterior y menos me importa saber de ella –dijo Fortunex; había un extraño toque trágico en su voz-. Ahora solo sirvo a la Organización y solo confío en mi misma.
-Venga –dijo Snake terriblemente sereno-. Si yo fuera como tu querría saber que es lo que fui.
-Lo único que recuerdo de vi vida es el sufrimiento –dijo, parecía que iba a echarse a llorar-. No sabes lo que es intentar recordar algo y notar solo un sentimiento frío de dolor y pena.
-Tranquila, nena –dijo de nuevo Snake-. Yo también he estado casado.
Esa fue la gota que colmó el vaso. Fortunex sacó de la nada una enorme pistola bastante rara y disparó contra Snake. La bala salió disparada a una velocidad increíble y estaba rodeada de una especie de campo eléctrico; si Snake no se hubiera movido ahora mismo seria parte del montón de tierra que había salido volando en todas dirección al impactar la bala contra el suelo.
-Eso me ha gustado –dijo tirando el puro-. Te gustan las balas cargadas electromagneticamente, ¿verdad? Toma una de las de siempre.
Y disparó. Una vez. Fortunex no se movió. Y cuando la bala iba a alcanzarla, esta pareció apartarse sola. Snake disparó más veces y las balas parecían seguir esquivándola.
-Si te disparo con una AK conseguiré lo mismo, ¿verdad? –preguntó Snake no muy sorprendido.
-Es solo cuestión de suerte –dijo esta sonriendo.
-¡Hazte a un lado! –exclamó Donald, saltando de donde estaba y lanzando a Fortunex una bola de fuego del tamaño de su cabeza, pero aun así esta también parecía alejarse de Fortunex.
-¿Tu también haces cosas raras? –preguntó Snake a la otra.
-No. A Thundrax no le hacen falta ni la suerte ni el azar –dijo esta-. Solo confió en mi fuerza y en mi poder.
-Sora, me temo que vas a tener que ir ahí abajo solo. Ocúpate si puedes de Miss Soberbia. Yo me encargaré de la Dama de la Suerte. Al menos durante un rato.
-¡Pero tus balas no la tocaran! –le dije.
-No creo en las brujas, así que arreando hacia dentro.
Entonces lanzó una granada hacia donde estaba Thundrax, que explotó liberando una gran cantidad de luz que atontó durante un rato a la Sincuerpo.
-¡Corre! –dijo sacando una ametralladora enorme.
Asentí y nos lanzamos corriendo al complejo mientras que oíamos a Snake disparar como loco mientras que el aire se llenaba de electricidad.

Corrimos por un pasillo muy estrecho y un poco oscuro, bajando cuantas escaleras encontramos.
-¿Hace falta correr tanto? –preguntó Kairi entre jadeos- Estoy matada.
Parecía muy cansada, aunque en su cara solo se reflejaba por respirar muy rápido y no parecía que estuviera sudando.
-Según Snake hay muchos obstáculos por aquí y esa tal Thundrax podria estar persiguiéndonos.
-Si al menos supiéramos donde está la mujer esa… -decía Goofy.
-Espera –dijo Kairi de repente, como si ya no estuviera cansada. Empezó a agitar las manos y una especie de mapa holográfico apareció delante nuestro, señalando un camino que debíamos seguir. El mapa estaba lleno de lucecitas; había cuatro de color verdes muy juntas, que debíamos ser nosotros, algunas cuantas de color rojo, una de color amarillo en el fondo del todo y una extraña luz negra que cambiaba de posición todo el rato-. Esa debe ser Thundrax, que se estará teletransportando por todas partes buscándonos. Continuemos.
-Tienes que enseñarme a hacer eso –dijo Donald fascinado.
Seguimos por el complejo, con Kairi a la cabeza, buscando a la mujer que Mickey quería que buscásemos. Entonces me entró una duda en la cabeza. ¿Y si la carta no era del rey? La nota la firmaba un tal M, así que podía ser de algún Sincuerpo que quería que cayésemos en alguna trampa. Y hablando de los Sincuerpo, en la nota decía que había tres Sincuerpo, y hasta el momento solo habíamos visto dos. ¿Dónde estaría el tercero?
-Chicos –dijo Kairi, alejándome de mis pensamientos; no me había fijado que habíamos llegado a un corredor bastante ancho pero muy oscuro; en el mapa de Kairi había un gran punto negro delante nuestro.
Intenté afinar la vista, pero no veía nada más que oscuridad. Entonces Donald agitó su báculo y una débil luz salió de este; enfrente nuestro estaba sentado un Sincuerpo, o algo parecido a eso, porque su abrigo era mucho más ancho que el que solían llevar estos. Podríamos habernos metido dentro de este yo, Kairi y Cloud con su espadón en la mano. Entonces el Sincuerpo alzó la mirada y por un momento me quedé en blanco, al ver que en vez de rostro tenia una especie de espejo dorado. Inclinó un poco la cabeza hacia un lado, como lo haría un gato que se interesa por una posible presa. Entonces, sin previo aviso saltó hacia nosotros, derribándome de una patada. Iba derecho a por Kairi, pero esta sacó la katana en un momento y la hundió en el pecho del Sincuerpo; este, como si no le hubieran hecho nada, simplemente se giró y dio una voltereta que golpeó a Goofy en la cara y le derribó. Corrí hacia donde estaba ese mamón y le golpeé con la Llave Espada lo más fuerte que pude, algo que pareció dolerle aunque no fuera muy serio; entonces se lanzó hacia mi y me estampó contra la pared. Agarrándome todavía por el cuello, sacó una especie de daga ritual y la dirigió hacia mi yugular, pero entonces algo metálico se enrolló alrededor de su cuello y tiró tan fuertemente de él que su cabeza salió disparada, arrancada de cuajo, mientras su cuerpo desaparecía. Nos volvimos para ver a Thundrax con una enorme cadena de metal enrollada a su brazo.
-Nadie le roba una victima a Thundrax -dijo.
Y entonces lanzó su cadena contra nosotros.


____________________
Ya se me olvida postear ^_^. Y respecto a tu pregunta, BaHaMuT oScUrO, sip, suelo indicar en HdO a que capitulo de Los Viajes a los que corresponde. Algunas cosas son paralelas y otras detallan cosas pasadas, pero eso lo suelo indicar.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs


Ultima edición por Dark Sefirot el 13 Jul 2007 12:40 am; editado 1 vez
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
luthien
Shadow Ball
Shadow Ball
luthien

Registrado: 29 Jun 2006
Mensajes: 186
Promedio por Día: 0.25
Ubicación: Protegiendo a los corazones de la oscuridad



MensajePublicado: 09 Feb 2007 7:58 pm     Responder citando

puf, k alivio k vuelvas a escribir! ya te echaba de menos ^^
_________________
http://s15.bitefight.es/c.php?uid=78075


Retazos de un sueño k parecen recuerdos lejanos...recuerdos lejanos k parecen retazos de un sueño...me gustaria poder unirlos todos junto...a ti
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 16 Feb 2007 1:08 am     Responder citando

XLVIII


Antes de que me diera cuenta, la cadena de Thundrax se me había enrollado alrededor del brazo y enseguida empezó a tirar, elevándome por el aire con una fuerza tan grande que, si hubiera intentado resistirme, me lo habría arrancado por completo. Volé por todo el pasillo hasta ella, donde intentó golpearme en el aire pero falló. Nada más aterrizar la ataqué con mi llave, pero paró fácilmente el golpe y me lanzó un puñetazo, que por poco me da. Aprovechando que se había incrustado en la pared decidí retirarme con mis compañeros, pero para mi horror, en vez de intentar sacar el brazo, la Sincuerpo simplemente lo movía lateralmente llevándose el resto de la pared de cuajo. Entonces decidí probar con hechizos, pero todo lo que le lanzaba lo bloqueaba al hacer girar su cadena.
Goofy la embistió con el escudo, pero Thundrax golpeaba el escudo con tanta velocidad y fuerza que muy pronto lo abollaría y pasaría a pegar a Goofy. Donald le lanzaba tantas magias como podía, pero esta seguía continuamente en movimiento y las esquivaba. Entonces Kairi avanzó con la katana en alto, pero Thundrax la agarró por el cuello y se quedó quieta; empecé a temer lo peor, pero entonces soltó a Kairi y dijo:
-A una mujer nunca le haría daño, pequeña. Estate tranquila.
Y mientras se giraba hacia nosotros, Kairi volvía a sacar la katana y se la clavó en la espalda a la altura del pecho; entonces, con poco esfuerzo, Kairi la levantó y la arrojó al otro lado del pasillo, donde la oscuridad la engulló. Kairi, retirándose el pelo de la cara y haciéndose una coleta, me miró y me lanzó un beso. Era increíble. Quedaba poco de la Kairi un poco sosa pero animada en ese cuerpazo de mujer. Y me gustaba.
-No soporto que me den la espalda –dijo en un tono inocente mientras continuaba.
Después de unos minutos y algunos Sincorazón destruidos llegamos al corazón del bunker. Había una enorme puerta de metal de varios centímetros de grosor. Sin embargo, fue fácil atravesar la puerta, ya que esta no aguantó tres hechizos de fuego de alto nivel a la vez, con lo que se derritió en poco tiempo. Cuando entramos solo vimos una sala mal iluminada y completamente vacía. Salvo por un bulto que estaba agazapado en un rincón. Al acercarnos pudimos ver que era una mujer, agazapada en el suelo, abrazándose las piernas y envuelta en unos sucios jirones que podrían llamarse ropa; al parecer, los que la habían mantenido atrapada allí habían hecho todo lo posible por desequilibrarla tanto física como mentalmente. Parecía dormida, pero en cuanto dimos un solo paso la mujer abrió los ojos y una especie de campo de energía salió de ella, lanzándonos al otro lado de la habitación y bloqueando la salida.
-¿Quiénes sois? –dijo en un susurro.
-Soy –intenté decir mientras el campo de energía nos aplastaba contra la pared-… soy el Portador de la Llave Espada. ¿Y tu?
-Adriannyx –apenas se la oía-, ex-Primada del Alto Señor Diz. ¿Por fin ha venido a liquidarme?
-¡No! –gritó Kairi- Nos envía el Rey Mickey.
Entonces el campo cesó en un suspiro, permitiéndonos respirar otra vez.
-¿Mickey? –y entonces empezó a reírse débilmente e intentó levantarse- Ayudadme a salir de aquí, por favor.
-Nos tienes que explicar muchas cosas, Adriannyx –le dije.
-Si sigo mucho rato en esta sala no podré hablar mucho. Está diseñada para neutralizar las emisiones sinápticas de mi cerebro y produce un efecto anestésico sobre mis músculos.
-Está bien; vayamos fuera.
Una vez salimos fuera, Adriannyx pareció un poco más viva, mientras su largo pelo negro parecía adquirir un poco de brillo, aunque su piel seguía igual de pálida. Cuando levantó la vista para fijarse en nosotros aprecié que el color de sus ojos era de un amarillo muy claro, parecidos a los de Riku ,si es que a eso se les podía llamar ojos, pues solo se los vi una vez, solo que estos eran naturales y sin ese brillo tan raro. Una vez subimos unos cuantos pisos Adrianna podía caminar sola, aunque torpemente. Tras un rato que pareció eterno, llegamos a la superficie; Adriannyx tuvo que taparse los ojos debido a que no estaba muy acostumbrada a la luz. Sin embargo, pronto se recuperó e hizo aparecer su traje de Sincuerpo y se recogió el pelo en un elegante moño, todo en una fracción de segundo.
-Por fin –dijo extendiendo los brazos-. Extrañaba tanto la calidez del sol…
-Un momento –dije alarmado-. ¿Y Snake?
-Aquí –dijo alguien encima nuestro. En la cima del complejo, Fortunex agarraba por el cuello a un prisionero Snake-. Se defendió bastante bien, incluso cuando su compañero tuvo que huir.
-¿Compañero? –me pregunté extrañado.
-Veo que habéis recuperado a la renegada. Por suerte no durará mucho.
Entonces Thundrax, saliendo de la nada pero con el abdomen lleno de sangre utilizó el cuchillo del Sincuerpo del espejo y lo clavó en el estomago de Adriannyx.
-¡No! –grité e intenté correr hacia ella, pero Thundrax nos derribó a todos de un puñetazo, alejándonos de Adriannyx, pero esta no pareció inmutarse y con una mirada suya Thundrax salió despedida por los aires. Entonces se levantó lentamente, se arrancó el cuchillo y lo lanzó hacia Fortunex, donde se quedó clavado en su corazón.
-¿C… como? –dijo mientras caía al suelo.
-Estúpida –decía Adriannyx realmente seria-. Yo fui la mano derecha de Diz durante más de quinientos años. Yo fui la única que sobrevivió al asalto de los Yuuzhan Vong. ¿No crees que tengo poder para anular tus manipulaciones sobre los campos de probabilidad?
Sin embargo, Fortune se levantó torpemente y de detrás de ella surgió uno de esos Sincorazón gigantescos.
-Aun así –dijo mientras escupía sangre- me has lanzado la daga al corazón; y sabes perfectamente que nosotros no tenemos… -y se desvaneció.
Pero el Sincorazón no desapareció, sino que extendió sus brazos y unos enormes tentáculos de oscuridad surgieron hacia nosotros; en un movimiento reflejo, alcé la Llave Espada para rechazarlos, a pesar de que eran más de veinte. Pero antes de que nos alcanzaran parecieron chocar contra una barrera luminosa que los deshacía al instante. El Sincorazón siguió insistiendo, lanzando más oscuridad contra nosotros. Me volví para ver a Adriannyx, pero esta estaba en el suelo inconsciente, quizá por la herida en el abdomen. Sin embargo, Kairi estaba de pie mirando fijamente al Sincorazón mientras un hilo de sangre le caía de la nariz. Kairi había creado la barrera y nos protegía a todos.
Cuando el Sincorazón se cansó de intentar golpearnos con sus tentáculos, formó una enorme bola de oscuridad y la lanzó contra la barrera; el choque fue espectacular, pero aun así esta no se deshizo, aunque Kairi cayó de rodillas debido a la presión. Otra bola impactó contra la barrera y Kairi se apretó fuertemente las manos contra la cabeza.
-Haz… algo –me decía entre sollozos.
No lo dudé por un instante. Corrí hacia la barrera y la atravesé, aunque al hacerlo me entraron dolores por todos los músculos del cuerpo. Ignorando el dolor, corrí hacia el enorme Sincorazón empecé a golpearle con la Llave Espada, subiendo por su espalda mientras cortaba aquí o allí. Cuando llegué a la cabeza empecé a cortar los numerosos tentáculos que salían de ella, mientras que el Sincorazón se agitaba violentamente intentando zafarse de mi; Donald y Goofy pronto corrieron a ayudarme y poco rato después el Sincorazón se desintegró. Nos acercamos a Kairi a ver como estaba.
-Estoy bien –dijo limpiándose la sangre de la cara-. La que parece estar mal es Adriannyx.
Pero antes de que pudiéramos decir nada más apareció, de nuevo, Thundrax.
-Esto aun no a acabado –dijo.
-¿Por qué no te mueres de una vez? –dijo Kairi enojada.
-Lo haré –dijo-, pero cuando…
No habló más. Una bala le atravesó el cráneo y se desvaneció en el sitio. Detrás de ella, un hombre de más o menos la edad de Snake y con el mismo uniforme sostenía un revolver en la mano. Lo volteó un poco entre sus dedos y se lo guardó en una cartuchera.
-Ocelot –dijo Snake.
Este se acercó a Ocelot y le estrechó la mano.
-¿Ya me dabas por perdido solo por que la bruja esa me lanzó al quinto pino, mamón?
-¿Qué te lanzó? Si casi te das impulso para alejarte más.
-Este tipo es tu contacto, ¿no? –pregunté a Snake.
-Claro. ¿No ves la cara de suicida que tiene?
-Muy gracioso –dijo el tal Ocelot dando palmadas.
-Sora –me llamó Donald-. Deberíamos buscar la cerradura.
-Tienes razón. Vamos a irnos ahora que estos dos están hablando de sus cosas.
-Mejor –dijo Goofy-; son un poco raros.
Y lentamente nos dimos la vuelta y nos pusimos a registrar los alrededores buscando la cerradura. Aunque antes debíamos llevar a Adriannyx hasta la nave para que descansase, de lo cual se ocupó Kairi. Durante un buen rato estuvimos buscamos sin cesar y no encontramos nada, así que nos dirigimos de nuevo al bunker y la encontramos flotando ahí encima, como cachondeandose de nosotros por haberla estado buscando todo el rato; además, no había rastro de Snake u Ocelot, así que no teníamos que preocuparnos por las miradas curiosas y las preguntas de siempre. Cuando la cerramos, aparecieron los dos del bunker corriendo como si les fuera la vida en ello.
-¡Corred si queréis vivir, desgraciados! –nos dijo Ocelot cuando pasó a nuestro lado corriendo.
Un instante después todo el complejo militar estalló en una explosión que parecía casi nuclear. Tuvimos que correr todo lo que nos permitían las piernas para evitar que los restos que caían del aire nos golpearan en la cabeza. Para colmo de males, parecía que todo el terreno se venia abajo y que en poco tiempo iba a haber una sima muy profunda justo donde estábamos nosotros. A Snake y a Ocelot les perdimos de vista al poco rato; sin duda se irían a su nave. Tuvimos que saltar por algunos árboles caídos que nos dificultaban el paso y encima todavía teníamos que encender la nave. Esperaba con todas mis fuerzas que Kairi hubiera encendido los motores y, por suerte, no me falló. De un salto nos subimos a la nave y nos alejamos del derrumbe, saliendo del planeta. Estábamos cansadísimos, así que nos sentamos en los asientos de la nave nada más entrar.
-¿Qué ha pasado? –dijo Kairi poniendo el piloto automático- ¿Os habéis cargado la mitad del planeta?
-Casi –dijo Donald.
-No sabia que manejases tan bien una nave gummi, Kairi –dijo Goofy.
-Algo sé.
-Por cierto, ¿cómo está nuestra amiguita? –dije.
-De momento cansada. ¿Por?
-Porque toca preguntarla por que nos hemos jugado el culo por ella.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs


Ultima edición por Dark Sefirot el 13 Jul 2007 12:40 am; editado 1 vez
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
albuchi
Shadow
Shadow
albuchi

Registrado: 07 Jan 2007
Mensajes: 18
Promedio por Día: 0.03
Ubicación: **^^En el reino de la luz......combatiendo a la oscuridad de mi corazon^^**



MensajePublicado: 16 Feb 2007 8:13 pm     Responder citando

Genial como siempre^^
continualo pronto Wink
ya se k los has puesto hoy^^Uu

_________________
*LA OSCURIDAD NUNCA DOMINARÁ NUESTROS CORAZONES*
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado MSN Messenger
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 23 Mar 2007 10:30 pm     Responder citando

XLIX


-Bueno Adriannyx –dije acercándome a ella-. No es por molestar, pero nos gustaría saber porqué estaba allí prisionera y porqué debíamos rescatarla.
Mis palabras eran lo más amables que podía, ya que la Sincuerpo había estado mucho rato encerrada, o eso parecía, y parecía ser muy poderosa.
-Bueno –empezó mirando a algún punto de la nave inconcreto-. Creo que estaba allí por ser la primera en rebelarme contra el Alto Señor.
-¿El Alto Señor? –preguntó Kairi.
-Diz –parecía molesta por la ignorancia de Kairi-. No se para que te has metido en este trabajo si no sabes quienes son tus enemigos.
-Pero yo no me he dejado capturar siendo Superwoman –dijo en voz baja.
La sonreí y volví a dedicarme a Adriannyx.
-Bueno, sigue.
-Fui su heraldo durante cinco siglos, difundiendo su palabra y su destrucción por el universo. Le acompañé en misiones que empequeñecerían todo el trabajo de la Organización si se supieran. Hasta luchamos codo con codo en los momentos más desesperados. Creo que mi mayor error fue enamorarme de él.
-¿Te… te enamoraste de Diz? –dije sin creerme sus palabras.
-Algo extraño, ¿verdad? ¿Sabéis realmente lo que es un Sincuerpo? –negamos con la cabeza- Cuando un cuerpo muere, este se divide; el Sincuerpo es lo que queda del corazón, sin cuerpo ni alma. Somos hijos del corazón, pero no podemos ser llamados como tal; por eso no tenemos cuerpo. Por lo mismo que no deberíamos amar o sentir, aunque podamos.
-¿Cómo es eso posible? –preguntó Donald fascinado.
-No lo sé. El único que lo sabe es Diz. El fue el primero, y posiblemente será el ultimo.
-Pero Diz debió de transformarse en Sincuerpo de alguna forma –dijo Kairi-. Lo que él ha conseguido otros también pueden haberlo hecho.
-Pero Diz es un caso especial, niña –la cortó Adriannyx-. Él surgió mucho antes que todos nosotros. Estamos hablando de mucho tiempo. Debéis saber que Diz siempre confió en mi y me contó cosas que nadie más vivo sabe; por ejemplo, me contó una vez cuando surgió la Organización, hace casi seis mil años.
-¿¡Qué?! –exclamé- ¡Eso es una burrada de tiempo! ¡Diz no puede ser tan viejo!
-Oh, créeme, lo es. Los Sincuerpo, como los humanos, envejecemos, pero de forma muy lenta. Yo tendré vuestro equivalente de ochenta años dentro de un milenio y medio. Pero por alguna razón Diz no. Diz es el único ser del universo que siempre será igual. Pero desconfiad de él, pues no siempre me contó todo, a pesar de ser su más fiel seguidora. Lo que yo sé puede ser únicamente una mentira para evitar que se sepa sus verdaderos planes. Diz siempre ha escondido secretos verdaderos detrás de otros falsos para evitar que se sepa la verdad.
-Del mismo modo –dijo Goofy- que lo que podamos saber sobre la finalidad de la Organización no sea cierto. ¿No es así?
-Si. El verdadero motivo por el cual se creó la Organización es un misterio; solo lo sabe Diz.
-Entonces todo lo que sabíamos sobre la Organización era mentira, ¿no? –dije.
-No sé lo que os han dicho sobre ellos, pero aun así pueden tener un síndrome de verdad.
-Vale –dijo Kairi-; dejemos a un lado las intrigas de los Sincuerpo. Creo que te quedaste en que te habías enamorado de Diz, Adriannyx.
-Si, y por ello empezó a alejarme de él. Entonces, hace unos años, después de descubrir unos turbios secretos, me harté. Decidí irme, marcharme de la Organización, a pesar de que sabía cuales los métodos de tortura utilizados contra los desertores y traidores. Pero antes, decidí dejar mi legado a alguien; alguien que fuera lo bastante poderoso como para soportar mi carga y mi secreto.
-¿Cuál secreto?
-Me temo que no puedo decíroslo todavía. Repercutiría en vuestra misión.
-A la mierda nuestra misión –dije tajantemente-. Quizá sea importante para derrotar a los Sincuerpo.
-¡Sora! –dijo Kairi dándome un codazo en las costillas- Si no nos lo puede decir es por algo.
-Como iba diciendo –continuó Adriannyx como si un hubiera oído mi comentario-, elegí a alguien de mi confianza; un miembro relativamente joven de la Organización. Le acogí bajo mi tutela, le entrené, le enseñé a luchar y le transmití mis conocimientos. Él aceptó con sumo gusto el seguir con mi tarea y derrotar a la Organización. Unos meses después proclamé mi deslealtad ante Diz y el resto de los Doce me apresó y torturó. ¿Sigue él en los Doce?
-¿Te refieres al Rey Mickey? –preguntó Donald.
-Si, a Mickey. Era, en cierto modo, afortunado. Muy pocos Sincuerpo recuerdan toda su vida como le pasó a él. Nunca me dijo había sido rey, pero yo notaba en él un aire regio y noble. Algo parecido vi en el muchacho que iba siempre con él.
-¿Muchacho? –pregunté- ¿Un joven de ojos claros y pelo blanco?
-Creo que se llamaba Riku –dijo Adriannyx-. Nunca le conocí muy bien, ya que Axel se lo llevó para entrenarlo personalmente. Él también recordaba su vida, pero no parecía enorgullecerse de ello; más bien parecía querer ocultarlo. Siempre sentí en él un gran poder, pero fácilmente se dejaba llegar por sus impulsos. Pero decidme, ¿sigue Mickey en la Organización?
-Me temo que no –le respondí-. Los descubrieron hace unos meses y ahora son fugitivos. No sé por donde estarán.
-Lo cual quiere decir que he de buscarle ya –dijo incorporándose.
-Pero si no sabes donde están –le dijo Kairi.
-Da igual; tengo un vinculo especial con mis protegidos. Sé donde han estado y, por lo tanto, podré encontrar a Mickey –entonces extendió su mano para estrechármela-. Que tengas suerte, Elegido –y se desvaneció.
-Es una mujer muy rara –concluyó Goofy.

Después de esta extraña despedida, nos relajamos un poco y comimos algo; mientras, Donald hacía crucigramas, Goofy miraba al aire, y Kairi estaba en la cabina observando las estrellas. Como me aburría enormemente, me acerqué a hurtadillas a Kairi y…
-¡Búh! –exclamé.
A lo que ella me respondió dándome un puñetazo en la mandíbula.
-¡Dios! Lo siento, Sora –dijo al darse cuenta de lo que había hecho.
-Me lo tengo merecido –dije mientras me comprobaba los dientes.
-Espera, tienes un corte en el labio –y puso sus dedos en el corte y un cosquilleo me entró en la herida; sin duda un hechizo curativo-. Lamento haberte golpeado. Es que estaba tan tranquila viendo el paisaje…
-Acuérdate que de pequeña te daba mucho miedo que te asustase –la recordé.
-Si, y una vez, después de asustarme te empujé contra una palmera y te cayó un coco encima; ¿te acuerdas?
Nos estuvimos riendo un buen rato. Cuando ya no podíamos más, nos quedamos mirando embobados las estrellas que pasaban, mientras que le pasaba a Kairi el brazo alrededor del hombro. Cuando me di cuenta de lo que hacia, lo retiré mientras mi cara se enrojecía.
-No importa –me dijo Kairi-. Puedes dejar ahí el brazo, si quieres.
Ahora nos mirábamos el uno al otro, pero antes de que dijera nada Donald y Goofy entraron en la cabina. Rápidamente, me inventé la excusa más estúpida que se me ocurrió.
-Y así es como se pone el piloto automático, Kairi –dije rápidamente.
-Debe costar mucho ponerlo –dijo Donald con una sonrisa- porque ambos tenéis la cara muy roja.
-Yo… nosotros… -dije muy nervioso.
-Tranquilo –dijo Goofy-. Solo venimos a ver si nos acercamos a algún planeta.
-Mira, ahí hay uno –dijo Kairi también muy nerviosa.
Era un plantea muy azul, que me resultaba extrañamente familiar.
-Donald, ¿ese mundo no es…?
-Atlántica, si. Pero vamos a pasar de él, su Cerradura la cerramos hace unos años.
-Es verd… -empecé a decir, pero entonces me alarmé mucho-. ¡Mierda! Si que tenemos que ir.
-¿Qué?
-Recuerda el Comité de los Sabios o nuestro encuentro con Pete. Los idiotas esos han vuelto. Seguramente Ursula se encuentra allí.
-Es verdad –dijo Goofy-. Ariel puede tener problemas.
-¿Quién es Ariel? –preguntó Kairi.
-Una princesa de ese mundo –dijo Donald; entonces bajó la voz y se inclinó hacia Kairi-; y creo que le gustaba a Sora.
-¡Oye! –dije sonrojándome de nuevo- ¡Eso no es verdad, pato analfabeto!
-Si, niégalo ahora, don Juan, que…
-Como sigas diciendo chorradas de arranco el pico a hostias –le amenacé.
-¿Y vive bien, esa Ariel? –preguntó Kairi un poco molesta.
-Oh, si –empezó Donald.
-Vive en una maravillosa ciudad sumergida en el fondo del mar –terminó Goofy.
-Como los cuentos que me contabas de pequeña, Sora –dijo mirándome mal. Si las miradas mataran…
-Vale –dije desesperado-. Hay que admitir que era un poco guapa, pero…
-¿Guapa? –me interrumpió Donald- Era preciosa y tenía una voz que ni la de los ángeles y seguro que era por eso por lo que le gustaba a…
-¡Donald! –le grité.
-Pero hay un problema –dijo Goofy- y es que hay que convertirse en animal acuático para llegar allí. Donald puede solucionarlo.
-Claro –dije muy molesto-; como yo no desentonaba nada siendo mitad humano y mitad delfín…
-Es que tenias más afinidad por ese bicho –se defendió Donald-. Pero aun así, creo que podré conseguir que Kairi si sea una sirena.
Entonces, mientras la nave se paraba cerca de la atmósfera, Donald empezó a agitar su bastón.
-Te recomiendo que te lleves alguna camisa –le dije a Kairi-; al principio el agua está helada.
Entonces Donald nos trasladó a los mares de Atlántica.


______________________

Ya, ya lo sé. Un par de capones merezco por tardar tanto.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs


Ultima edición por Dark Sefirot el 13 Jul 2007 12:40 am; editado 1 vez
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
Light Riku
Shadow
Shadow


Registrado: 20 Dec 2005
Mensajes: 18
Promedio por Día: 0.02
Hombre
Hombre


MensajePublicado: 27 Mar 2007 5:23 am     Responder citando

:lol ¿Kairi se puso celosa? Laughing
Esto se va a poner feo.
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
Líder Axel
Shadow
Shadow
Líder Axel

Registrado: 09 Mar 2007
Mensajes: 18
Promedio por Día: 0.04
Ubicación: Perdido junto a Roxas y Naminé en la NADA...



MensajePublicado: 31 Mar 2007 4:28 pm     Responder citando

Me lo acabo de leer todo...Estoy muerta...xD...
Síguelo por favor!!!!!!!Ya tienes otra friki!!!!!!!!
_________________
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 06 Apr 2007 12:31 am     Responder citando

L


Atlántica

Y un segundo más tarde, nos encontrábamos de nuevo en las frescas, por no decir frías, aguas de Atlántica. Por si acaso miré por si habíamos sufrido algún cambio inesperado, pero yo seguía siendo mitad delfín, Donald medio pulpo y Goofy en una tortuga. Kairi, en cambio, era de cintura para abajo como las orcas, siendo la parte que debería ser blanca de un color rojo como el fuego; también llevaba ¿un top negro?
-Una sirena de verdad, ¿no? –dije a Donald sarcásticamente, mientras el simplemente alzaba los hombros.
A la pobre le costaba bastante nadar hacia alguna dirección; yo hacía más de dos años que no me desplazaba así, pero todavía me acordaba, así que la ayudé a empezar. Al poco se adoptó perfectamente e incluso nos echábamos carreras para ver quien llegaba antes hasta aquel coral o hasta aquel banco de peces.
Cuando nos cansamos de hacer el tonto, decidimos ir al palacio del Rey. Pero, como no nos acordábamos por donde se iba, nos perdimos.
-¿Seguro que vosotros habéis estado aquí antes? –me preguntó Kairi después de pararnos en un lecho rocoso por el que ya habíamos pasado cinco veces.
-Si –le aseguré-. Pero parece que no hemos aparecido en el lugar de la vez anterior.
-Quizá deberíamos ir a la superficie para orientarnos –sugirió Goofy.
-Pss, Goofy –le dijo Donald mientras le hacia señas para que se acercara a él-. ¿La ultima vez subimos a la superficie?
-No.
-¿El palacio tenía alguna indicación visible desde la superficie?
-No que yo sepa.
-¿¡Entonces para que demonios vamos a subir!? –le gritó Donald.
-Aun así me parece buena idea –dije-. No sabemos si hay tierra emergida y quizás, como está anocheciendo, se vea el resplandor del castillo desde arriba.
Subimos y solo había dos cosa visibles: el cielo y el mar.
-Al menos podemos respirar en la superficie –observó Kairi.
Pero entonces se puso muy tensa y sacó su katana.
-¿Qué pasa?
-No estamos solos –dijo.
-¿Y eso como lo… -entonces algo muy grande y oscuro nos pasó cerca de gran velocidad- Vale, no he dicho nada.
Nos volvimos a sumergir y vimos a un enorme Sincorazón dando vueltas a nuestro alrededor.
-Sora, ¿no dijiste que una vez que se cierra la puerta a un mundo los Sincorazón desaparecen?
-Pues… se supone que si –la dije, aunque no recordaba habérselo dicho.
Sacamos las armas y nos colocamos en circulo, vigilando por todos las direcciones en busca del Sincorazón que, de repente, había desaparecido. Pero no miramos debajo, lo cual aprovechó el Sincorazón para embestirnos. El ataque nos dejó algo mareados, pero pudimos esquivar el siguiente. En cuanto se volvió a acercar la golpeamos con nuestras armas hasta hacerlo desaparecer. Cuando volvimos a la superficie había estallado una tormenta enorme y a lo lejos pudimos ver un barco en llamas.
Nadamos a toda velocidad hasta llegar al barco que se hundía. Parecía que la tripulación que no se había ahogado se marchaba en los botes salvavidas. Sin embargo, parecía que había dos personas vivas debajo del agua. Nos sumergimos de nuevo y vimos a un humano medio ahogado y a una sirena que me sonaba bastante.
-¿Ariel? –la pregunté acercándome a ella.
-¡Sora! –se sorprendió- Has vuelto. Rápido, tienes que ayudarme a llevar a este hombre a la superficie.
Nadamos hasta arriba del todo, pero el calor y una repentina explosión nos obligaron a movernos rápido a alguna otra parte. Alejándonos cuanto podíamos, Ariel nos guió hacia la costa. Era muy difícil nadar llevando a un hombre inconsciente a flote.

Llegamos a la costa cuando la tormenta había desaparecido y empezaba a amanecer. Todavía no respiraba, así que Ariel le hizo el ‘boca a boca’. Este empezó a toser y a escupir agua.
-Deberíamos irnos –le dijo Donald-; no se si sabrá de la existencia de las sirenas.
-Nosotros somos humanos y lo sabemos –le dije-; bueno, tu no eres humano, pero…
-Si es nativo de este mundo puede que no lo sepa. En nuestro mundo no sabíamos de la existencia de los morlocks hasta hace unos años y ahora tenemos contratos comerciales con ellos.
Iba a preguntarle de qué demonios hablaba cuando un perro enorme vino corriendo desde la playa ladrando en nuestra dirección. Entonces saltamos rápidamente al agua y nos alejamos nadando. A lo lejos vimos como un grupo de hombres iban corriendo hacia el que acabábamos de rescatar.
-Bueno, un problema menos –dije, entonces me volví a Ariel-. Ariel, tengo que hablar con tu padre.
-¿No será respecto a esto, verdad? –me preguntó muy nerviosa- Si se entera de que he salido a la superficie es capaz de cortarme las aletas. Y si se entera de que he estado con un humano…
-Tranquila, tranquila –la calmó Kairi-. No le diremos nada a nadie.
-Gracias, pero ¿quién eres tu?
-Es Kairi, una amiga mía –dije.
-Encantada –le dijo estrechándole la mano.
-Pero debemos habla con tu padre enseguida, Ariel. Es muy importante. ¿Puedes guiarnos al palacio?
-Por supuesto, seguidme.
Nadamos durante una hora y entonces llegamos al palacio, un lugar que brillaba con gran intensidad. Al entrar nos encontramos con Flounder, el pez amigo de Ariel, y al cangrejo Sebastián.
-Sora –dijo a modo de saludo Sebastián-. ¿A que debemos esta visita inesperada?
-Tengo que hablar con el Rey Tritón enseguida, Sebastián. Es muy importante.
-Lo siento –dijo aclarándose la garganta-. Sin una audiencia no se puede ver a Su Majestad.
-No me vengas con formalidades –le corté de mala manera-. Esto es importante.
-Pero sin audiencia…
-No tenemos tiempo.
-…no se puede pasar.
Harto, creé un pequeño hechizo de viento que atrapó al cangrejo en una burbuja de aire, impidiéndole moverse durante un rato, el cual aprovechamos para pasar a su lado y acercarnos a la Sala del Trono. Allí estaba el Rey Tritón con su tridente medio dormido en su trono.
-¡Majestad! –grité.
Este se despertó violentamente mirando en todas dirección para ver que pasaba.
-¿Pero que demonios…? ¿Es que no te han enseñado modales, hijo?
-Es importante, señor –debía haber dicho la palabra ‘importante’ lo menos cien veces-. Tenemos razones para creer que Úrsula haya podido volver.
-Imposible –dijo-. Vosotros mismos la redujisteis a polvo marino.
-Lo sé, pero estamos totalmente seguros de que ha podido regresar.
Pero antes de que siguiéramos hablando una docena de Sincorazón aparecieron a nuestro alrededor.


___________________________

Bueno, yo lo aviso ahora, aunque lo pondré tambien en el siguiente. Originalmente, ya hace dos años (creo) fue en este mismo post donde abandoné Los Viajes del Trío y Los Hijos de la Organización. Por eso el siguiente capítulo será mucho más corto y se dará como una especie de "disculpa". Hala, continuen leyendo.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs


Ultima edición por Dark Sefirot el 13 Jul 2007 12:39 am; editado 1 vez
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 17 May 2007 9:22 pm     Responder citando

LI



No se donde estoy. Hace un momento estaba en el palacio del rey Tritón, pero entonces surgieron un montón de Sincorazón, hubo un gran brillo y…
¿Por qué ahora estoy dentro de una gran casa con vistas a la playa? Oigo un ruido y al volverme veo un niño pequeño de pelo blanco con unos intensos ojos verdes. ¿Podría ser Riku? No, porque su cara es algo diferente, con una nariz más estilizada y fina, como la de Kairi. Me Agacho para intentar hablar con él, pero simplemente me atraviesa. No es más que una ilusión; o tal vez lo sea yo. Detrás de él viene corriendo una niña más pequeña de pelo rojizo corre tras él. Les sigo hasta una cocina, donde un mujer de pelo rojizo, posiblemente su madre, les abraza. ¡Dios! Es Kairi. Entonces, el padre debe ser…Me giro para ver a Riku, muchos años más viejo que ahora, entrando por la puerta.

No puede ser. ¿Cómo han podido…

Entonces una mujer vestida con un traje de Sincuerpo totalmente blanco se me acerca por detrás; su traje desprendía una gran cantidad de luz. De alguna manera sé que ella me puede ver o tal vez sea otra persona que ve esa escena en las sombras, como yo.
-Se lo que piensas –dijo-. Pero esto será posible si continuas con tu labor. No pienses en lo negativo de este posible futuro. Es tu misión, y si consigues vencer está será una de las recompensas.
-¿Ver como dos de mis mejores amigos tienen hijos? ¿Ver como Kairi me deja por Riku?
-No. Conocerás la felicidad, pero solo haciendo estos sacrificios los demás también la encontrarán.
-Pero… yo pensaba que… en fin, Kairi y yo…
El ser, pues solo podía llamarlo así, frunció el ceño.
-¿Acaso alguna vez se lo dijiste?
Se hace un silencio.
-Además, Kairi siempre ha sido tu gran amor, pero no el autentico.
-¿Quieres decir que, entonces, Kairi y yo nunca estaremos juntos?
-Nunca lo habéis estado, Sora.
-¡Vale, se acabó!. Es una prueba, ¿no? O una trampa de la Organización. Si queréis que abandone a una de las Princesas del Corazón ya podéis esperar sentados.
-Yo solo te quería decir…
-¡No! Basta ya de estas ilusiones; basta ya de estas mentiras. Llevadme de nuevo a donde debería estar.
-Nunca has salido de allí, Sora. Pero atiende; si no lo haces me veré obligada a hacerte callar. Antes de bajar a Atlántica, antes de encontrar a la chica, pensaste, aunque solo por un momento, en abandonar. Total, ya había otros defensores de la luz, otros portadores de la Llave Espada. Ahora, yo te muestro que pasará si sigues tu camino: felicidad para tus conocidos. Si abandonas: muerte y desolación. Tu decides, Elegido de la Llave Espada. Amor o muerte.

Y se hizo la oscuridad.


_______________________________

Told ya'. Bueno, pues eso, escrito hace tiempo con algun toque de 'continua con lo que haces', tanto para Sora como para mi (le anterior fue cuando abandoné LVT una temporada, antes de rediseñarlo), Es corto, si, pero aun queda fic... si me acuerdo de escribir, claro ^_^.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs


Ultima edición por Dark Sefirot el 13 Jul 2007 12:39 am; editado 2 veces
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
kingdom 2
Shadow Ball
Shadow Ball
kingdom 2

Registrado: 12 Apr 2006
Mensajes: 241
Promedio por Día: 0.29
Ubicación: encontrandome...



MensajePublicado: 17 May 2007 9:41 pm     Responder citando

Muy interesante xD.
continualo prontito eh?
y acuerdatee!! xD
Pd: me as dejado con todo la intriga xD
Pd2: jolin que de "xD"
_________________
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo MSN Messenger
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 27 May 2007 6:08 pm     Responder citando

LII


Cuando abrí los ojos todavía tenia en mi cabeza esa extraña visión. Miré a mi alrededor; en todas direcciones solo se veía un azul oscuro infinito y en el ambiente se notaba un poco de frío. Entonces me acordé de donde estaba; en Atlántica. Los Sincorazón nos habían rodeado y el rey Tritón se puso furioso, hubo un destello amarillo eléctrico y… a partir de ahí no me acuerdo de más. Puede que el rey los expulsara, o que nos derrotaron, no lo sé. Entonces una puerta se abre y por ella pasa Kairi, todavía siendo joven y en forma de sirena.
-Por fin estás despierto. Que susto nos habías dado; te desmayaste en medio de…
-Kairi –la corté-, ¿has pensado en Riku alguna vez desde… desde que desapareció?
Esto pareció desconcertarla bastante. Me levanté de la cama donde estaba apoyado y me dirigí hacia ella.
-Pues claro. Pensé en él como pensé en ti, añorándoos a ambos.
-No me refiero a eso. Me refiero… me refiero a si sentías algo por Riku antes.
Kairi empezó a enrojecerse y a ponerse muy nerviosa.
-Pues… yo… tengo que irme, Sora. Ariel no está en el palacio. Tenemos que ir a buscarla. Te… te esperamos en la entrada en quince minutos.
Y se marchó presurosamente de allí.

Quince minutos después, tras haber pasado por la enfermería del palacio y haber comprado algunas pociones fui a la entrada principal del castillo, donde me esperaban Kairi, Donald y Goofy.
-Que tacaños. Lo que cobran por una poción.
-Yo tengo un tío que es igual –dijo Donald.
-¿Lista, ehm… Kairi?
-Si, claro, vamonos ya.
Apenas hablamos Kairi y yo durante el primer rato que estuvimos buscando. Donald y Goofy parecían darse cuenta de que pasaba algo, pero no dijeron nada. Algo después de que pasara la hora de búsqueda decidimos parar a descansar en un bonito valle submarino lleno de algas y corales.
-Debemos estar cerca de la costa –dice Kairi-. Las aguas son un poco más cálidas por aquí.
-Eso quiere decir que habrá un mundo de la superficie, ¿no? Podríamos ir a verlo.
-Por mi vale –dijo Donald.
-Si, pero no sabemos muy bien que dirección tomar –dijo Goofy.
-Bueno, las sirenas pueden comunicarse con la fauna marina, ¿no? Lo mejor será preguntar a cualquier criatura que pase por aquí –sugirió Kairi.
-Mira, en esos arrecifes hay muchos peces. Vamos a preguntar.
Pero en cuanto llegamos, la mayoría de los peces se alejaron velozmente. Por fortuna, un bonito pez azul brillante se nos quedó mirando y se nos acercó.
-¿Queréis algo? –preguntó.
-Si. ¿Sabes hacia donde hay que dirigirse para llegar a la costa?
-Creo que hay que seguir el movimiento de las mareas, pero no estoy segura. Solo soy un pez de arrecife –dijo mirando a los corales.
-Muchas gracias –dijo Donald-, ¿pero podrías decirnos donde están las mareas esas?
-¿Qué mareas? ¿Queréis algo?
-Si, si sabes en que dirección está la costa –dijo Goofy.
-Solo hay que seguir el movimiento de las mareas –repitió el pez-; pero puede que me equivoque. Solo soy un pez de arrecife.
-Eso ya nos lo has dicho antes –dijo Kairi.
-¿Si? Que raro, ¿no?
-Mucho –dijo Goofy-, pero podrías indicarnos como se va a la superficie.
-Me parece que hay que seguir las mareas, pero, siendo solo un pez de arrecife, podría equivocarme.
-Eso nos lo has dicho ya tres veces –dijo Donald enfadado.
-¿En serio? Que raro, ¿verdad? –respondió el pez.
-Mucho –dijo de nuevo Goofy-, pero podrías indicarnos como se va a la superficie.
-¡No le sigas el juego! –le gritó Kairi- Me estáis poniendo de los nervios.
-¿En serio? –preguntó el pez- ¿Y eso porqué?
-Porque te hemos preguntado por donde se iba a la costa, entonces tu has dicho que…
-¡Goofy, callate!
-¿Eh? ¿Qué pasa aquí? –preguntó un pequeño pez payaso que pasaba por aquí.
-¿Sabes como se llega a la costa? –preguntó Kairi rápidamente y apretando los puños.
-Claro –dijo el pez payaso-. Solo hay que seguir las mareas.
-¡¿Pero donde están?!
-A unas millas por el oeste –dijo temblorosamente el pez mientras se escondía detrás del pez azul.
-Cálmate, Kairi. No hace falta ser tan brusca.
-Lo siento, pero me ponen de los nervios.
-Es que tengo… eh… ¿cómo era? –decía el pez azul.
-Tiene lo que los expertos llaman “memoria de pez” –dijo el pez payaso-. Algo que es injusto atribuir a todos los peces.
-¿Eso que quiere decir? –pregunté.
-Se me olvidan las cosas cada dos por tres –dijo el pez azul.
-Bueno –dijo Donald en un claro tono sarcástico-, me ha encantado esta maravillosa conversación, pero hemos de irnos. Unas millas al oeste, ¿no? Gracias. Ahora vamonos.
Donald se largó rápidamente y bastante enfadado, así que tuvimos que acelerar para cogerle.
-Para el carro, señor broncas –le dije-. Estas algo irritable hoy; ¿te has tomado tus pastillas hoy?
-Déjate de pastillas. Odio las conversaciones estúpidas.
-Ese no es motivo para enfadarse de ese modo –dijo Kairi.
-Tu misma dijiste que te ponían de los nervios.
-Confieso que me molestaba, pero…
-¡Ajá! Ves, no soy el único.
-Pero…
-De peros nada, monada. Estás tan metida en el ajo como yo.
-¿De qué está hablando?
-Tranquila –le dijo Goofy-; a veces le entra la tontería cuando nadie le hace caso.
-Me tenéis hasta los…
-¡Calla! –le corté- Nos acercamos a la costa.
En esa zona las corrientes eran algo más intensas y había bastantes más rocas sobresaliendo por la superficie. Subimos a la superficie y vimos una larga playa y un castillo cerca de esta. Había algunas personas paseando por la orilla del mar.
Y, en una roca que sobresalía lo suficiente para encaramarse, se encontraba una sirena de cola verde y brillante pelo rojizo.
-Hola, Ariel –dije a su espalda, con lo que la chica se asustó y sin querer me dio un manotazo en la cara.
-Lo siento, pero me has asustado –dijo a modo de disculpa.
-Últimamente te pegan todas a las que asustas, ¿verdad, Sora? –dijo Kairi sonriendo.
-No tiene gracia –dije.
-¿Qué hacéis aquí? –preguntó Ariel.
-Veníamos a buscarte. Tu padre quería saber donde estabas.
-Típico de él, siempre siguiéndome el rastro, como un vulgar león marino.
-Oye, ¿ese no es el tipo al que salvaste del barco en llamas? –dijo Kairi señalando a un tipo que iba con un perro por la playa.
-¡No! Digo si. Bueno, no. No es nadie.
-Alguien está colada por un humano –dijo Donald en tono infantil; entonces se volvió hacia mi y dijo en voz baja-. Que pena, Sora, ya está cogida.
Como respuesta le di un capón en toda la cabeza.
-Esta bien, me gusta; pero no se lo digáis a mi padre, se pondría furioso.
-Quizá lo comprenda –dijo Kairi mirando al hombre-. Es mono.
-¡Kairi! –le dije.
-¿Qué? Ni que fueras mi novio.
El comentario me llegó bastante a dentro; no se porqué, pero me dolió que dijera eso.
-Si que lo es –dijo Ariel suspirando-. Daría lo que fuera por ser parte de su mundo.
Entonces las olas se encresparon y nos derribaron. La corriente nos arrastró mar adentro, cerca de un barco hundido, donde una mujer mitad pulpo nos esperaba.
-¿Lo que fuera? –preguntó Ursula.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs


Ultima edición por Dark Sefirot el 13 Jul 2007 12:38 am; editado 1 vez
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
Dark Sefirot
Son of Jenova
Son of Jenova
Dark Sefirot

Registrado: 10 Mar 2005
Mensajes: 1351
Promedio por Día: 1.11
Ubicación: FanZone



MensajePublicado: 12 Jul 2007 11:37 pm     Responder citando

LIII


-Aquí no hay nada que hacer, Ursula –dije sacando la llave espada-. A no ser que quieras recibir una paliza.
-Contigo no quiero hablar, mocoso –dijo, mientras una fuerte corriente marina nos alejaba de Ariel-. Hola, niña. Te acordaras de mi, supongo.
-Me engañaste, Úrsula. Claro que me acuerdo de ti.
-Pensarás cosas horribles, pequeña, y sé que tienes motivos para pensarlo, pero esta vez vengo de otra manera –dijo Ursula.
-No comprendo.
-Yo admito que solía ser muy mala. Vosotros lo comprobasteis hace unos años. Pero ahora verás que me enmendé y de que estoy arrepentida. Y para pagarte el daño que hice, vengo a hacer un trato contigo.
-¿Un trato? ¿A qué te refieres?
-¡Ariel, no le hagas caso a esa…!
Antes de que Donald pudiera acabar, unas estrellas de mar le taparon el pico, impidiéndole hablar. Entonces se formó una barrera a nuestro alrededor que nos impedía movernos.
-Ahora intento ayudar a almas en infortunio, como tú, solas y tristes, sin saber con quien contar. Me he fijado en que te has enamorado del humano ese; y no te culpo, es un buen ejemplar.
-Aligera –dijo Ariel molesta, pero con un toque de curiosidad en su voz.
-La solución para tu problema es simple: para obtener lo que quieres deberás convertirte en un ser humano.
-Ya dijiste lo mismo antes y no lo cumpliste.
-Que no lo hiciera antes no quiere decir que no pueda hacerlo ahora –dijo y, moviendo su mano, una roca del fondo se transformó en un caldero y Ursula nadó hasta él-. Este es el trato, pequeña. Haré una poción mágica que te dará piernas durante tres días. ¿Entiendes? Tres días. Atiende, que esto es importante. Antes de que se ponga el sol el tercer día, tu tendrás que haber logrado que el humano se enamore de ti y que te de un beso de amor verdadero.
-¡Ariel, no la escuches! –gritaba yo, pero parecía que la barrera que nos inmovilizaba no dejaba a Ariel escuchar nuestras voces.
-Si te besa antes del anochecer del tercer día, seguirás siendo humana de forma permanente. Pero si no lo hace, volverás a ser sirena y me pertenecerás.
-Pero…
-Lamentablemente, al ser humana cada paso que des te producirá terribles dolores. Si consigues que te ame, esos dolores desaparecerán. ¿Aceptas, querida?
-Pero no podré volver a ver a mis familiares y amigos.
-Pero tendrás a tu hombre, ¿no? –dijo Ursula sonriendo. Definitivamente no lo hacía por caridad-. Oh, no hemos hablado de cómo me pagarás; no se puede recibir sin dar nada a cambio.
-Pero no tengo nada…
-No pido mucho. Únicamente tu voz.
-¿Mi voz? ¿Pero sin mi voz como…?
-Eso no importa. Te ves muy bien, pequeña. No olvides que tan solo tu belleza es más que suficiente –reía Úrsula. Entonces a su lado apareció una hoja dorada que parecía ser un contrato-. Si tu quieres ser feliz entonces tienes que pagar. No te vas a arrepentir, no dudes más y firma ya.
-¡Ariel!
Pero entonces Ariel firmó el contrato y la barrera que nos bloqueaba desapareció.
-¿Qué has hecho? –le dije en cuanto pude liberarme-. Creí que habías aprendido a no fiarte de esta bruja.
-Solo lo hago por amor –dijo Ariel bajando la mirada; algo de esa frase me hizo arrepentirme del tono que había utilizado.
Entonces Úrsula hizo aparecer varios frascos con cosas dentro, que echó indiscriminadamente dentro del caldero. Dentro de este una especie de brillo verdoso empezó a crecer y rodeó a la bruja y a Ariel, expulsándonos al resto. Vi como un hilo de luz dorado salió de la boca de Ariel y fue hacia la caracola que llevaba Ursula de colgante. Entonces el liquido del caldero salió y rodeó a Ariel, que empezó a transformar su cola de sirena en dos piernas humanas. Cuando el brillo cesó definitivamente, vimos a Ariel, ya humana, intentando respirar.
Nadé a toda velocidad hacia ella, la agarré de una mano y comencé a ascender hacia la superficie. Cuando pasamos cerca de uno de los mástiles del barco hundido cogí la tela de las velas para tapar a Ariel, la cual intentaba desesperadamente llegar a la superficie sin tener los pulmones inundados. Cuando al fin pudimos respirar aire fresco, tapé a Ariel con la tela mientras esta escupía agua. Cuando Kairi y los otros llegaron me ayudaron a llevarla hacia la playa, que no quedaba muy lejos.
-Ariel, ¿estás bien? –preguntó Goofy.
Esta intentó responder algo, pero al darse cuenta de que ya no podía hablar, alzó el pulgar en señal de aprobación.
-Será mejor que te pongamos este trozo de tela antes de que te resfríes –dijo Kairi poniéndole por encima el trozo de vela-. Además, tienes que taparte las vergüenzas. Hay menores delante –dijo mirándonos con una sonrisa.
-Tengo bastante más edad que tu –dijo Donald enfadado.
-Seguro –dijo Kairi de nuevo.
-Dejad de comportaros como críos –les dije-. Tenemos que ayudar a Ariel.
-Si, mamá –dijo Kairi molesta.
-Vamos a ver –dije ignorándola-. Ahora que ya tienes esto bien sujeto, intenta ponerte de pie.
Ariel me miró con cara de incomprensión.
-Ponerte de pie es… ¿cómo explicar esto? Ponerte en posición vertical mientras las piernas sujetan tu peso.
Esta vez Ariel negó con la cabeza, dando a entender que no se había enterado.
-Muy bien, Einstein –dijo Donald apartándome de la orilla-. Mira Ariel, esto es estar de pie.
Donald agitó su báculo y Ariel se puso de pie, claramente sostenida por su magia.
-Intenta dar un paso hacia mi –dijo.
Y cuando Ariel movió un pie para avanzar, cayó en redondo hacia mi dirección, teniendo que tirarme a la arena para agarrarla, quedando incrustado en esta.
-A ver si adelgazamos un poquito –dije apartándola de mi pecho. Iba a levantarme, cuando Kairi me ayudó a salir de la arena. Cuando volví al agua nos quedamos mirando durante un rato como dos idiotas.
Mientras haciamos esto, Ariel sacaba la lengua en tono de asqueo.
-Tu calla, que has cogido piernas para reunirte con tu amor.
Antes de que pudiera hacer cualquier gesto, unos ladridos nos advertían que ya era hora de retirarse al agua. A toda prisa nos lanzamos al mar, aunque antes de sumergirnos me volví hacia Ariel.
-Buena suerte –le dije.
Una vez nos metimos mar adentro, me puse a pensar.
-¿Qué pasa, Sora? –preguntó Donald.
-Id al palacio y decidle a Tritón que Ariel está con nosotros de acampada.
-¿De acampada?
-O de picnic o de excursión, o de lo que sea que se te ocurra. Pero sobretodo que no se entere de que ahora es humana. Si una vez montó un pollo porque Ariel coleccionaba objetos humanos, ahora le daría un infarto o algo peor.
-¿Y mientras tanto tu que harás? – me preguntó Goofy.
-He visto que un río desemboca no muy lejos de aquí. Intentaré vigilar a Ariel desde allí.
-¿Y si te descubren?
-No lo harán –dijo Kairi poniéndome una mano en el hombro-. Yo me encargaré de ello.
-Muy bien –dijo Donald-. Nos daremos prisa.

______________________________

Estas cosas creo que es mejor ponerlas arriba del todo, pero no me gusta escribir encima en los fanfics. Bueno, a lo que iba. Recomiendo encarecidamente que toda la parte del mundo de la Sirenita sea leido imaginandote que son las voces del doblaje mexicano original. ¿Porqué? Por que mola más.
_________________
Normativa Wk-C-20: “Que busquen en Google, hostias”.

¡UNIOS AL LADO ABSTEMIO DE LA FUERZA! ¡HAY GALLETAS!
FanFics publicados:
Los Viajes del Trío

Los Hijos de la Organización
Las Cronicas de KHManiacs
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Visitar sitio web del autor
weee-man
Shadow
Shadow
weee-man

Registrado: 15 Apr 2007
Mensajes: 11
Promedio por Día: 0.02
Ubicación: NO quieres saberlo.



MensajePublicado: 22 Jul 2007 11:59 pm     Responder citando

I love this fic. En serio, me he registrado para comunicarte lo mucho que me gusta (y a Hikari y su reloj de chapis xD).
Espero el siguiente episodio!!
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado
Todas las horas están en GMT + 2 Horas

No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
Página 11 de 13 | Ir a página